domingo, noviembre 10, 2013

Sobre la cuestión de los trangénicos y Mundo Obrero.

En las últimas semanas se ha dado un debate, sobre todo en la red, con la cuestión de la retirada de un artículo en Mundo Obrero sobre los transgénicos. A estos efectos, vaya por delante mi posición política contra este tipo de alimentos, que no es óbice para que desde el punto de vista comunicacional sea partidario de dar voz a todas las opiniones,  siempre desde el respeto y la exposición de las distintas opciones sobre el tema en cuestión, por ello en calidad de director dí el visto bueno para su publicación. 

El artículo en cuestión se ha publicado en varios blog y ha repercutido en algún medio de comunicación. Soy de los que piensan que el debate de ideas en los medios tiene para ellos, egoístamente, una cierta repercusión social. Personalmente me hubiera gustado que ese debate se hubiera dado en nuestro digital. 

Creo que la publicación de estos debates de forma organizada, no contradice las posiciones políticas que nuestro partido adopta,  más cuando nos encontramos inmersos en un proceso de convergencia política y social al que queremos sumar a sectores de la sociedad conscientes y avanzados. 

Como hemos dicho muchas veces, en MO se publica lo que otros medios no publican y esto deber seguir siendo así, a pesar de la cuestión que nos ocupa. Mucho se ha avanzado en la comunicación de las ideas y posiciones del PCE, nuestra web recoge la posición oficial, queda a nuestro diario digital la pluralidad de  opinión y agilidad de la actualidad y nuestra edición impresa la noticia desarrollada y los artículos en profundidad dada su periodicidad mensual, hemos venido trabajando sobre la idea de un MO a caballo entre organo de difusión de las politicas del PCE y un periódico alternativo capaz de dar respuesta a las necesidades informativas de la izquierda que queremos representar.

Con estos criterios, durante estos últimos años se ha ido constituyendo un equipo plural y diverso con el objetivo de potenciar Mundo Obrero, tanto en su versión digital como impresa, todas y todos los colaboradores lo hacen de forma militante (no  perciben ningún emolumento como tampoco el director en situación de desempleo), realizando un esfuerzo a veces titanico (dentro de las cirscuntacias de cada uno y una), especialmente de los camaradas que trabajan para comunicación,  para que cada día y cada número mejore y nos acerquemos a la realidad politica y social en la que queremos intervenir, desde aqui les quiero agradecer el apoyo a MO y al PCE, así como a este humilde director, uno más de ese equipo.

Por todo ello, dicho artículo, la nota sobre el tema de la secretaria de programa y las notas críticas a la misma que nos han hecho llegar, quedan publicadas en este  blog, para que se vea todo en el contexto general. 

 Ecologismo y transgénicos: una propuesta desde la izquierda.

 Juan Segovia. Militante del PCA e IU-Andalucía, miembro del grupo promotor del Área de  Ciencia de IU-

Parece haber una guerra abierta del movimiento ecologista en general y de los partidarios de la “agricultura ecológica” en particular contra una tecnología conocida como ingeniería genética, y más concretamente contra los organismos genéticamente modificados, los famosos transgénicos. Los enemigos de esta tecnología sostienen que dichos organismos son potencialmente peligrosos para el medio ambiente y el consumo humano y que su producción lleva al agricultor a perder control sobre sus productos en favor de multinacionales como Monsanto.

En cambio los defensores de los organismos genéticamente modificados (entre los que me encuentro) sostenemos que no hay estudios que demuestren la supuesta peligrosidad de estos organismos (lo que no quita que pueda haber algún estudio concreto de algún organismo concreto, en situaciones experimentales muy concretas). A esta falta de pruebas sobre la peligrosidad se suman las numerosas pruebas en sentido contrario, como la que apuntan que estos organismos pueden contribuir a mejorar el medio ambiente, ya sea gracias a la capacidad de algunos para resistir a las plagas (lo que conlleva un menor uso de pesticidas), la menor necesidad de agua para su producción en otros casos y un largo etcétera de mejoras que hacen que los cultivos sean más resistentes y productivos. A estas ventajas medioambientales se suman también otras para la salud humana. Un buen ejemplo de ello es el arroz dorado, que de ser producido en grandes cantidades podría evitar más de un millón de casos de ceguera al año por déficit de beta-carotenos en Asia, o el trigo sin gluten que recientemente se ha desarrollado en la Universidad de Córdoba.

En cuanto al tema de la dependencia tecnológica de multinacionales, debemos recordar que la agricultura mundial ya dependía de estas mismas multinacionales antes de que existieran los transgénicos y por lo tanto estos no pueden ser nunca la causa de esta dependencia. No se trata de estar en contra de esta tecnología como forma de oponerse a las multinacionales, de la misma forma que nuestra lucha contra los abusos de Microsoft o Apple no nos llevan a estar en contra de la informática sino a apostar por el software libre y gratuito. De la misma forma, en agricultura deberíamos apostar por algo parecido, un sistema público de desarrollo de esta tecnología que permita al agricultor acceder a la misma libremente, reduciendo o eliminando la actual dependencia con las multinacionales. Un camino que ya han iniciado muchos países, como Cuba, donde el estado financia la investigación sobre semillas transgénicas que posteriormente llegarán a los agricultores a precio de semillas corrientes. Gracias a esta tecnología, Cuba ha comenzado a cultivar un maíz resistente a la principal plaga de la isla, reduciendo su dependencia del maíz de importación y por lo tanto mejorando su soberanía alimentaria.

Sin embargo, el análisis básico de los ecologistas sobre el modelo agrícola actual es sustancialmente correcto: El sistema de explotación capitalista de la agricultura es un modelo insostenible desde el punto de vista medioambiental que está generando numerosos problemas como la erosión y pérdida del suelo, la contaminación de ríos y acuíferos por culpa de los abonos nitrogenados inorgánicos y de pesticidas, pasando por la desecación de esos mismos acuíferos, la generación de residuos sólidos, la deforestación de grandes zonas de selva tropical para obtener tierras de labor, etc. A todo esto debemos sumar que el actual modelo agrícola es socialmente injusto por que dificulta la supervivencia a los pequeños agricultores y favorece que a las multinacionales acaparar cada vez mayor parte del pastel; haciendo que los pueblos sean cada vez más dependientes de estas compañías y convirtiendo la alimentación en un producto para especular en lugar de un Derecho Humano con el criminal resultado de que millones de personas mueran de hambre. no por la falta de producción de alimentos sino a causa de esa especulación que tan vilmente enriquece a unos pocos.

Frente a este modelo, la respuesta ha sido la agricultura mal llamada ecológica u orgánica, cuyos heterodoxos planteamientos pueden ir desde posturas más o menos basadas en propuestas racionales que se apoyan en investigaciones científicas serias hasta en las ideas metafísicos de ciertos grupos, amantes de concepciones esotéricas sobre “lo natural” que defienden la vuelta a un supuesto pasado idílico en el que vivíamos en “armonía con la naturaleza”. Si bien de los planteamientos de estos últimos poco se puede sacar de utilidad, lo cierto es que gracias a los primeros tenemos conceptos tan valiosos como el de lucha integrada contra las plagas, la combinación de cultivos para aumentar la resistencia frente a enfermedades, el compostaje, la protección del suelo mediante setos y/o técnicas de laboreo adecuadas y otras propuestas que suponen una valiosa contribución a un futuro modelo de agricultura sostenible que garantice el derecho de la humanidad a una alimentación sana y de calidad. 

Muchos de los defensores de la tecnología transgénica califican a la agricultura ecológica de anticientífica y a sus partidarios de tecnófobos radicales que rechazan irracionalmente el avance tecnológico. Postura esta última irracional, absurda e insostenible, ya que si bien es cierto que dentro de este movimiento hay mucho new age pasado de peyote; lo cierto es que, como reza el dicho, no todo el monte es orégano y agricultores ecológicos hay de muy diverso pelaje: desde luditas radicales a simples agricultores convencionales que ven una oportunidad de conseguir con la moda de "lo orgánico" mejores mercados y un precio más justo por su producto. No obstante, la mayoría de ellos comparten una preocupación genuina por el medio ambiente y la búsqueda de un modelo agrícola alternativo que sea medioambientalmente sostenible y que garantice la soberanía alimentaria de los pueblos. Algo con lo que desde un planteamiento de izquierdas difícilmente puede estarse en contra.

Desgraciadamente, hoy en día estas técnicas por si solas no pueden competir ni de lejos en producción con las de la agricultura tradicional. El producto ecológico es un producto caro que sólo tiene futuro gracias a un sector de la población que posee dos características muy específicas: un poder adquisitivo suficiente para poder hacer frente al sobreprecio que supone esta forma de explotación y la creencia de que estos productos son mejores para su salud personal o que dicho producto tiene ciertas cualidades organolépticas superiores (el consabido tomate “que sabe a tomate de los de antes”) que le lleva a pagar ese sobreprecio. Así, lo que en principio pretende ser una respuesta contra la agricultura capitalista, acaba siendo integrado en este sistema como (ironías de la vida) un producto de lujo. A esto ha contribuido enormemente el hecho de que para considerar a un producto como “ecológico” no tiene que probar que es ambientalmente sostenible, sino solamente que en su producción no se han utilizado productos químicos de síntesis. Es decir, que unos kiwis producidos en Nueva Zelanda sin productos químicos de síntesis y transportados a Europa por avión obtendrían su sello de orgánicos pese a que la huella ecológica debida a ese transporte por avión sea posiblemente muy superior a la de cualquier producto cultivado en las cercanías del lugar de consumo, sea o no orgánico. De la misma forma, será considerado ecológico un producto abonado con abonos orgánicos, aunque estos sean utilizados excesivamente y contaminen (que también pueden) un cauce de agua próximo.

Debemos entender que la actual agricultura ecológica no es hoy en día una alternativa, sino una parte más del modelo capitalista de explotación agrario, que con el marketing de la defensa de "lo natural" tiene como público objetivo a las clases más pudientes de dicho sistema. Plantear una batalla agricultura ecológica contra convencional carece de sentido pues ambas se encuentran integradas en el modelo de mercado capitalista, cada una dirigida a grupos de consumidores diferentes, uno más generalizado y el otro más especializado y pudiente. Frente a esto debemos plantearnos un modelo de producción agraria diferente que sea realmente sostenible para el planeta, que permita garantizar la soberanía alimentaria de los pueblos y una buena calidad de vida al agricultor, y que al mismo tiempo proporcione alimentos de calidad a un coste asequible para cualquier persona. Un modelo así requiere tener en cuenta una gran cantidad de factores, desde los sociales y económicos relacionadas con los medios de producción y la propiedad de la tierra hasta los relacionados con los métodos de producción, como las técnicas de cultivo para emplear o la selección de plantas adecuadas. En este modelo sostenible los transgénicos son una herramienta agrícola más que contribuyen con semillas más resistentes tanto a enfermedades y plagas como a sequías o heladas. Desde esta perspectiva basada en el concepto de producción integrada sostenible, la soberanía alimentaria de los pueblos y la consideración del derecho a comer como un derecho humano fundamental que debe ser garantizado por los poderes públicos mundiales, los cultivos transgénicos son perfectamente compatibles con los planteamientos ecologistas, pudiendo convertirse en una tecnología extremadamente valiosa en la consecución de esos objetivos.


Apuesta del PCE por la soberanía alimentaria: la cuestión es la planificación de la producción-distribución-consumo

Secretaría Programática PCE / 29 oct 13 

Desde el Partido Comunista de España se ha venido apostando por la Soberanía Alimentaria, tal como recogen sus aportaciones programáticas a la Conferencia Política del PCE que se celebró en 2012.

Y en esa línea analizábamos, desde la Secretaría Federal de Programa, que el modelo alimentario actual no resuelve la falta de acceso a alimentos en cantidad y calidad suficiente, sino que por el contrario lo agrava. En este momento, en el que convergen no solo crisis económica, sino también ambiental y alimentaria, es imprescindible y más urgente que nunca reclamar la planificación democrática de la economía y nuevas formas de participación obrera en relación a los medios de producción, teniendo en cuenta la disponibilidad de recursos y haciendo un cambio significativo que pase por desplazar el punto de partida de la producción desde las políticas de oferta y planear la organización social y económica desde la perspectiva de las políticas de demanda, que contemplen la satisfacción de necesidades de las sociedades que habitan los territorios y planifiquen la economía en función de esas necesidades y en función de los recursos materiales y territoriales disponibles.

De esta forma, abordar la cuestión de la crisis alimentaria desde perspectivas socialistas pasa inevitablemente por abordar e incorporar la cuestión de la soberanía alimentaria.

Por otra parte, señalar que en la esfera de la producción de alimentos, el capitalismo ha generado fuertes desigualdades sociales y territoriales y ha producido fuertes focos de contaminación en el planeta. Desde que la revolución verde llegara en los años 50 para extender el uso de agroquímicos en la agricultura mundial, se ha producido un fenómeno global no sólo de uso de sustancias químicas (con un elevado impacto sobre la salud y el planeta), en forma de fertilizantes y pesticidas en los cultivos, sino también un fenómeno de concentración de la tierra y la generalización del uso intensivo del territorio en grandes superficies de monocultivo, lo que ha producido una pérdida de diversidad de especies vegetales comestibles autóctonas y pérdidas de diversidad local, así como una merma
de los bancos de semillas por el uso de monocultivo a través del uso de transgénicos y agrocombustibles, lo que ha provocado una pérdida considerable del poder las comunidades campesinas sobre lo qué comen y como lo producen, alejándose de aquello que defendemos: la soberanía alimentaria.

Todo ello se agrava con la división internacional del trabajo y el diseño del capitalismo global, que ha generado una política de acumulación de territorio a través de conflictos armados y desplazamiento de comunidades campesinas y ha construido un modelo de producción de alimentos en países de la periferia en los que se dan focos de exclusión y pobreza, para producir pocas variedades de cultivos, muy especialmente cultivos transgénicos, que se consumirán preferiblemente en los países enriquecidos, en muchos casos para alimentar al ganado o fabricar agro combustibles.

Frente a todo esto, la soberanía alimentaria apuesta por la agroecología como forma de producción y consumo.

La agroecología se basa en la agricultura que no usa fertilizantes y pesticidas artificiales, es decir, agrotóxicos. Apuesta por un gestión sustentable de la producción agrícola incluyendo la perspectiva de justicia social y trabajo digno y por lo tanto promueve un modelo económico que apuesta por un desarrollo endógeno sobre la base de la gestión de la demanda y la reorganización de la propiedad de la tierra. Es una forma de producir alimentos que se adapta a la realidad territorial y recursos locales y que contribuye al desarrollo de un nuevo modelo productivo, para lo que recupera el valor del trabajo en el sector primario
Es imprescindible que las cuestiones que derivan de la soberanía alimentaria vertebren líneas de acción política dentro de nuestro discurso, todo ello insertado en un esquema de planificación democrática de la economía.

En esta línea encontramos que organismos como la ONU, muy poco sospechosos de izquierdistas, respaldan la agricultura campesina y la agroecología. Así lo constata el resultado de una exhaustiva consulta internacional impulsada por el Banco Mundial en partenariado con la FAO, el PNUD, la UNESCO, representantes de gobiernos, instituciones privadas, científicas, sociales, etc., diseñado como un modelo de consultoría híbrida, que involucró a más de 400 científicos y expertos en alimentación y desarrollo rural durante cuatro años.

Es interesante observar cómo, a pesar de que el informe tenía detrás a estas instituciones, concluía que la producción agroecológica proveía de ingresos alimentarios y monetarios a los más pobres, a la vez que generaba excedentes para el mercado, siendo mejor garante de la seguridad alimentaria que la producción transgénica. El informe del IAASTD (Evaluación Internacional de las Ciencias y Tecnologías Agrícolas para el Desarrollo), publicado a principios de 2009, apostaba por la producción local, campesina y familiar y por la redistribución de las tierras a manos de las comunidades rurales. El informe, por razones obvias, fue rechazado por el agronegocio y archivado por el Banco Mundial.

Más recientemente, en septiembre de este año, encontramos nuevo informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) que afirma que la agricultura en países ricos y pobres por igual debería alejarse de los monocultivos para impulsar una mayor variedad de cultivos, reducir el uso de fertilizantes y otros insumos, apoyar más a los agricultores en pequeña escala y a enfocar más localmente la producción y el consumo de alimentos. afirma que los métodos industriales de monocultivo no están situando los suficientes alimentos costeables donde son necesarios, mientras crece y se torna insostenible el daño ambiental provocado por este enfoque ("Wake up before it is too late. Make agriculture truly sustainable now for food security in a changing climate")

Y en este modelo agroalimentario que defienden grandes multinacionales tienen un papel central los transgénicos , que lleva a un modelo agrícola de altos insumos, altamente dependiente de decisiones externas, y que quita autonomía al agricultor, lo cual resulta totalmente incompatible con el modelo agroecológico que defendemos. La producción agrícola con transgénicos, además de no garantizar un verdadero mayor rendimiento, provoca el deterioro y pérdida de la biodiversidad agrícola, y favorece la privatización y control de las semillas. La experiencia internacional, donde la tecnología de los transgénicos no ha solucionado el hambre ni la pobreza, sino que ha servido para agravar los problemas existentes, desplazando la agricultura familiar.

Por aclarar las posiciones, desde el PCE jamás se ha renunciado a la ciencia y los avances que conlleva, entendemos siempre que la ciencia, como todo, no es neutral y que depende de la clase dominante, que decide en qué y cómo se investiga. Aún así, reconocemos que, en el caso que nos ocupa, el uso de la tecnología recombinante en microorganismos confinados en reactores ha permitido la elaboración de gran cantidad de medicamentos con un claro beneficio social.

Dicho esto, no podemos aceptar el cultivo de especies transgénicas en ambientes no confinados (aire libre). En primer lugar, los transgénicos comercializados hasta ahora no suponen un beneficio social o ambiental. Más bien al contrario. La inmensa mayoría son transgénicos que presentan una o dos de las siguientes características: resistencia al glifosfato y/o producción de la toxina BT contra artrópodos. En el primer caso, ha fomentado el abuso del herbicida, con la consiguiente contaminación de suelos. Ya empieza a haber plantas resistentes al herbicida debido a la alta presión selectiva que produce.

Igualmente pasa con la toxina BT. Utilizada como tratamiento ocasional es inocua para animales no artrópodos, controlándose las plagas de forma efectiva y sin contaminación. El hecho de que una planta transgénica esté produciendo la toxina BT durante todo el tiempo genera tal presión selectiva que a la larga es más que probable la generación insectos resistentes, lo que invalidará el uso de esta toxina en el futuro.

Asimismo, la OMS advierte en su informe 20 preguntas sobre los alimentos genéticamente modificados : "no es posible hacer afirmaciones generales sobre la inocuidad de todos los alimentos GM".

El uso de transgénicos, al estar bajo la patente y comercialización de multinacionales, supone dejar un recurso tan vital como los alimentos en manos de unos pocos. Por tanto genera un oligopolio ajeno al control de los pequeños productores y de los consumidores/ciudadanos en general.

Por otra parte, el cultivo de transgénicos en una zona dificulta la producción de cultivos ecológicos en su proximidad, por la dispersión e hibridación del polen.

La ciencia y la investigación responden en demasiados casos, lamentablemente, a intereses económicos muy determinados. De hecho es muy difícil encontrar informes científicos independientes que avalen la inocuidad de los transgénicos, siendo la mayoría de carácter confidencial y financiados por las grandes corporaciones transnacionales. Hace unos meses se presentaba triunfante una variedad de arroz que podía servir como "vacuna" frente al rotavirus, causante de alrededor de 450.000 de muertes de niños menores de 5 años anualmente. Este efecto "vacuna" sólo se mantenía mientras se ingiriera de manera regular el arroz (lo que, entre otras cosas, dejaba fuera de las personas potencialmente beneficiarias a las menores de 6 meses). La noticia podría parecer muy interesante, pero si analizamos un poco más allá el propio artículo de la empresa que lo desarrollaba, podemos leer que es un virus relativamente fácil de curar, para el que existe vacuna y para combatir los síntomas es fundamental la rehidratación. ¿Cuál es el problema entonces? la falta de acceso a vacunas y agua en calidad y cantidad suficiente. La respuesta capitalista no es otra que proponer miles de dólares en estudios para venderles a las comunidades empobrecidas un arroz más caro, liquidando de paso los mercados locales. Y ni rastro de inversión en que el agua sea un derecho humano, ni en garantizar planes de vacunación suficientes.

Desde el PCE, y junto a otros partidos de la izquierda europea y mundial, así como agentes sociales, entendemos que hay motivos suficientes para pedir la moratoria en el cultivo en espacios no confinados de estos cultivos, en virtud del principio de precaución que recoge la Unión Europea. Y abordar la necesidad de reflexionar sobre un modelo agroalimentario con vocación social y ambiental que responda a las necesidades de la sociedad y no a los intereses de unos cuantos.


Análisis crítico de la nota de prensa de la Secretaría Programática del PCE con respecto a Soberanía Alimentaria y Transgénicos.

El pasado 29 de octubre, en la web del PCE se publicaba un comunicado titulado "Apuesta del PCE por la soberanía alimentaria: la cuestión es la planificación de la producción-distribución-consumo" (1), una especie de respuesta a la supresión, o censura, del artículo de opinión "Ecologismo y transgénicos: una propuesta desde la izquierda" del camarada Juan Segovia, militante del PCA y de IU, que inicialmente había sido publicado en la edición digital del Mundo Obrero (al ser eliminado colgué el artículo en mi blog (2)).

Quisiera puntualizar que no mantengo ningún tipo de relación económica con el sector de la biotecnología aplicada a la agricultura, no estoy a sueldo de ninguna multinacional de la "agroindustria": mi único sustento es la prestación por desempleo. Aún así, por motivos personales y académicos me interesa el mundo de la divulgación científica, hecho por el cual he indagado, a nivel amateur, sobre los distintos aspectos de los cultivos transgénicos. 

En base a estos humildes conocimientos suscribo totalmente el análisis del camarada Juan Segovia, y con el fin de no exponer en este escrito mi opinión acerca del tema, me permito la licencia de enlazar los tres artículos que he escrito en mi blog, donde exploré las implicaciones tecnológicas, económicas, sociales, sanitarias y medioambientales de los cultivos transgénicos:

Transgénicos. Parte 1: Agricultura y Tecnología (3)
Transgénicos. Parte 2: Aspectos Socioeconómicos (4)
Transgénicos. Parte 3: Efectos sobre la Salud y el Medio Ambiente (5)

En cursiva roja escribiré las partes del comunicado del PCE que más me han llamado la atención, para a continuación hacer los comentarios pertinentes.

“Desde que la revolución verde llegara en los años 50 para extender el uso de agroquímicos en la agricultura mundial, se ha producido un fenómeno global no sólo de uso de sustancias químicas (con un elevado impacto sobre la salud y el planeta), en forma de fertilizantes y pesticidas en los cultivos, sino también un fenómeno de concentración de la tierra y la generalización del uso intensivo del territorio en grandes superficies de monocultivo, lo que ha producido una pérdida de diversidad de especies vegetales comestibles autóctonas y pérdidas de diversidad local, así como una merma de los bancos de semillas por el uso de monocultivo a través del uso de transgénicos y agrocombustibles, lo que ha provocado una pérdida considerable del poder las comunidades campesinas sobre lo qué comen y como lo producen, alejándose de aquello que defendemos: la soberanía alimentaria.”

La Revolución Verde que tanto denostan en este párrafo dio de comer a millones de personas en todo el mundo, evitando que murieran de inanición. Según la FAO, la Revolución Verde puso al alcance de millones de pequeños agricultores, inicialmente en Asia y América Latina, pero más tarde también en África, variedades semienanas de trigo y arroz de alto rendimiento, obtenidas con métodos convencionales de mejoramiento (6). Es importante recalcarlo dado el carácter humanista de nuestro Partido. Esta revolución agrícola no hizo aumentar la población en una especie de círculo vicioso, como sostienen quienes coquetean con las frívolas tesis maltusianas. La población aumenta o disminuye dependiendo de la riqueza y el grado de desarrollo de un país, de las políticas de planificación familiar, del nivel educativo de la población en general, etc… y no de la disponibilidad de alimentos.

De nuevo, como en la mayoría de los alegatos antitransgénicos, se vuelve a relacionar la pérdida de especies agrícolas y de biodiversidad natural con la implantación de los transgénicos. La desaparición de variedades agrícolas se debe a una cuestión económica, propia del modo de producción y distribución de productos agrícolas que existe en la actualidad. ¿Acaso la causante de la pérdida de decenas de variedades de papas que había en Tenerife es la tecnología transgénica inexistente en la isla?

Con respecto a la pérdida de biodiversidad de especies salvajes debo recordar que ningún tipo de agricultura es natural ni ecológica, es el resultado de destruir un entorno natural para satisfacer las necesidades alimentarias de los seres humanos. El bosque que había donde ahora se planta agricultura ecológica sí era biodiversidad. La agricultura más ecológica es la que no existe, o por lo menos la que procura destruir la menor cantidad de ecosistema natural.

Hablar de agrocombustibles y transgénicos como sujetos con voluntad que impiden la soberanía alimentaria me recuerda a los obreros luditas del siglo XIX que destruían las máquinas en lugar de a los capitalistas. La biotecnología agrícola es una herramienta, y como cualquier tecnología no es buena ni mala en sí: dependiendo de en qué manos esté (de las multinacionales o del sector público) puede servir para profundizar en desigualdades e injusticias o para mejorar la calidad de vida de las personas.

“Todo ello se agrava con la división internacional del trabajo y el diseño del capitalismo global, que ha generado una política de acumulación de territorio a través de conflictos armados y desplazamiento de comunidades campesinas y ha construido un modelo de producción de alimentos en países de la periferia en los que se dan focos de exclusión y pobreza, para producir pocas variedades de cultivos, muy especialmente cultivos transgénicos, que se consumirán preferiblemente en los países enriquecidos, en muchos casos para alimentar al ganado o fabricar agro combustibles.”

En este comunicado se obvia el papel cada vez más protagonista que tienen los países pobres en el desarrollo de la biotecnología agrícola como solución a sus problemas de soberanía alimentaria. Países como Cuba, China, India, Brasil, Etiopía, a través de potentes organismos públicos, están investigando y comercializando variedades transgénicas que intentarán ayudar a paliar la escasez de alimentos causada por plagas, sequías, acidificación del suelo, etc. (7).
“Frente a todo esto, la soberanía alimentaria apuesta por la agroecología como forma de producción y consumo. La agroecología se basa en la agricultura que no usa fertilizantes y pesticidas artificiales, es decir, agrotóxicos.”

Hay muchas imprecisiones en este párrafo. Se usa el término agrotóxico como si significara algo. En Educación Secundaria los profesores de química suelen explicar que algunas sustancias, naturales o artificiales, pueden ser tóxicas si se consumen por encima de una determinada cantidad. El agua es tóxica si te bebes 100 litros, la valeriana es tóxica si te tomas cientos de pastillas, la cicuta no es tóxica si sólo tomas un miligramo, etc. La palabra agrotóxico sirve para dos cosas, para meter miedo a la población, y para saber a qué grupo de presión pertenece la persona que la utiliza.

Para colmo se afirma que los fertilizantes y pesticidas artificiales son agrotóxicos. Esto atenta contra el sentido común, es muy desafortunado. Los fertilizantes y pesticidas artificiales, usados según dicen sus prospectos, NO son tóxicos (obviamente si te bebes un litro de pesticida es probable que mueras, pero lo mismo pasaría con la lejía o el compost casero para la huerta).

La agroecología es una práctica que se propone mejorar la sostenibilidad de los agroecosistemas imitando a la naturaleza, según dice el Informe del Relator Especial de la ONU sobre el derecho a la alimentación, Sr. Olivier De Schutter, de 2010 (8). Sin embargo, en ningún lugar del texto el Relator afirma que "la agroecología no usa fertilizantes y pesticidas artificiales". Obviamente anima a la reducción de estos productos sustituyéndolos por procesos naturales. Pero no recomienda su desaparición total, eso sería asomarnos al abismo de una crisis alimentaria sin precedentes en nuestra historia. Sobra decir que el informe de la ONU no sostiene que los fertilizantes y pesticidas sintéticos sean "agrotóxicos". Decir que la agricultura no debe usar este tipo de productos da a entender que desconocen el efecto que tuvo sobre la humanidad la puesta en práctica del proceso de Haber, mediante el cual el nitrógeno atmosférico es captado para fabricar abonos (¡artificiales!) nitrogenados. En África, la ausencia de industria de fertilizantes sintéticos condena a muerte a millones de personas, tengamos un poco de cuidado con lo que pedimos…

Pero el informe de la ONU es revelador en un aspecto, tan importante que lo transcribo literalmente: "La selección genética de los cultivos y la agroecología son complementarios. Por ejemplo, mediante la selección genética se obtienen nuevas variedades de plantas con ciclos más cortos de crecimiento, lo que permite a los agricultores seguir cultivando en regiones donde ya se ha reducido la temporada de cosecha. La selección genética también puede mejorar el nivel de resistencia a la sequía de las variedades de plantas, lo que constituye un activo para los países en los que la falta de agua es un factor limitante. Por consiguiente, la reinversión en la investigación agrícola debe entrañar una labor constante en el ámbito de la selección genética."

Es decir, biotecnología (transgénicos) y agroecología son complementarias en la búsqueda del objetivo de una agricultura sostenible.

“En esta línea encontramos que organismos como la ONU, muy poco sospechosos de izquierdistas, respaldan la agricultura campesina y la agroecología.”

La ONU y la FAO apuestan por el desarrollo de una agricultura sostenible. En líneas generales se trata de aquella que preserva  recursos tan frágiles como el suelo y el agua, reduce al mínimo la destrucción de los ecosistemas naturales, asegura la producción de alimentos, el bienestar de los agricultores y la viabilidad de las empresas agrícolas, todo ello a largo plazo y de manera predecible. (9).

La agricultura sostenible no reniega de la biotecnología agrícola. Si los cultivos transgénicos, o la agroecología, u otras formas de agricultura permiten en una región en un momento determinado alcanzar los objetivos de la agricultura sostenible, bienvenidas sean.

“Y en este modelo agroalimentario que defienden grandes multinacionales tienen un papel central los  transgénicos, que lleva a un modelo agrícola de altos insumos, altamente dependiente de decisiones externas, y que quita autonomía al agricultor, lo cual resulta totalmente incompatible con el modelo agroecológico que defendemos. La producción agrícola con transgénicos, además de no garantizar un verdadero mayor rendimiento, provoca el deterioro y pérdida de la biodiversidad agrícola, y favorece la privatización y control de las semillas. La experiencia internacional, donde la tecnología de los transgénicos no ha solucionado el hambre ni la pobreza, sino que ha servido para agravar los problemas existentes, desplazando la agricultura familiar.”

Esta no debería ser la manera de hacer política del Partido Comunista, repetir acríticamente, sin evidencias científicas, una serie de tópicos hasta que los lectores se queden catatónicos. Se vuelve a relacionar una tecnología (los transgénicos) como indisoluble de una forma de propiedad (las multinacionales). Hay vida más allá de Monsanto, así lo evidencia la investigación pública en biotecnología agrícola de los países emergentes.

La razón de ser de los transgénicos, de la tecnología que modifica sus genes, es la de dotarle de propiedades que mejoren los rendimientos de las cosechas, aumentando la producción y disminuyendo los insumos. Las variedades BT no necesitan el uso de pesticidas, las variedades HT no necesitan del uso de herbicidas agresivos con el medio ambiente. Es precisamente la reducción de insumos la que hace que los cultivos transgénicos estén creciendo en el mundo (10).

Lo de la biodiversidad agrícola y natural ya lo comenté más arriba. En cuanto a la privatización y control de las semillas, no sé cómo encajan los detractores de la biotecnología agrícola noticias como la distribución de semillas transgénicas del gobierno cubano a sus agricultores (11), o del vencimiento de la patente en 2014 del maíz BT de Monsanto (12).

“Dicho esto, no podemos aceptar el cultivo de especies transgénicas en ambientes no confinados (aire libre). En primer lugar, los transgénicos comercializados hasta ahora no suponen un beneficio social o ambiental. Más bien al contrario. La inmensa mayoría son transgénicos que presentan una o dos de las siguientes características: resistencia al glifosato y/o producción de la toxina BT contra artrópodos. En el primer caso, ha fomentado el abuso del herbicida, con la consiguiente contaminación de suelos. Ya empieza a haber plantas resistentes al herbicida debido a la alta presión selectiva que produce.

Igualmente pasa con la toxina BT. Utilizada como tratamiento ocasional es inocua para animales no artrópodos, controlándose las plagas de forma efectiva y sin contaminación. El hecho de que una planta transgénica esté produciendo la toxina BT durante todo el tiempo genera tal presión selectiva que a la larga es más que probable la generación insectos resistentes, lo que invalidará el uso de esta toxina en el futuro.”

Los agricultores que libremente deciden no cultivar transgénicos están protegidos de los que (libremente también) deciden cultivarlos. El European Coexistence Bureau (ECoB), dependiente de la Comisión Europea, tiene establecidas las medidas a seguir para evitar que la mezcla de cultivos supere el 0,9% de genoma transgénico, a partir del cual se considera transgénico. La principal es cumplir con una distancia mínima de confinamiento entre cultivos transgénicos y convencionales. En el caso del maíz Bt se recomienda una distancia de seguridad de entre 150 y 50 metros para no superar un 0,9% de mezcla. La distancia aumenta hasta unos 100-500 metros si queremos que el porcentaje disminuya a menos de un 0,1%, límite por debajo del cual un producto se considera libre de transgénicos (13). También existen medidas para evitar la polinización cruzada como pueden ser la existencia de un perímetro de cultivo no transgénico, obviamente el uso de invernaderos, otras barreras físicas en el perímetro (muros, árboles, etc.) o la plantación de cultivos transgénicos con diferente época de floración para evitar la polinización cruzada.

Gracias al uso del glifosato, un herbicida de amplio espectro inocuo para la fauna de los agroecosistemas y el ser humano, se ha evitado el uso de otros herbicidas más tóxicos. Antes no se usaba porque mataba a la mayoría de las plantas de cultivo, pero el desarrollo de las variedades HT resistentes al mismo lo han hecho muy popular. A pesar de las leyendas urbanas que circulan en torno a la toxicidad del glifosato, resulta que está clasificado en la Categoría de Menor Riesgo Toxicológico (Clase IV), es decir, productos que normalmente no ofrecen peligro según el criterio adoptado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la FAO (14).

La resistencia de malas hierbas a los herbicidas utilizados no es un fenómeno exclusivo de los transgénicos. Nadie está descubriendo la pólvora, la resistencia a determinadas condiciones ambientales forma parte de la evolución de las especies por selección natural. Una buena manera de evitar la formación de plagas o malas hierbas superresistentes es la rotación de cultivos, la utilización de diferentes herbicidas al cabo de un tiempo. Así no se deja que las plagas acaben acostumbrándose y generen resistencia. Aunque siempre quedará, como en el caso de los antibióticos, la posibilidad de generar nuevos cultivos resistentes a nuevos herbicidas, o que segreguen otras toxinas diferentes a las actuales para acabar con las plagas. Las empresas de biotecnología agrícola disponen de un buen banquillo de genes y variedades de cultivo dispuestos a dar la batalla cuando sea necesario.

“Asimismo, la OMS advierte en su informe 20 preguntas sobre los alimentos genéticamente modificados: no es posible hacer afirmaciones generales sobre la inocuidad de todos los alimentos GM"

Esta es una frase bastante alarmante, que voluntaria o involuntariamente generaría miedo entre la población. ¡Claro que no se pueden hacer afirmaciones generales porque cada variedad transgénica se evalúa por separado! Lo que nadie puede negar, ni siquiera los camaradas promotores del comunicado, es que los alimentos transgénicos que finalmente salen al mercado han pasado por procesos de evaluación que garantizan su inocuidad sobre la salud humana y el medio ambiente, de tal modo que nunca se ha registrado ningún caso de intoxicación por consumo de transgénicos (cosa que sí ha pasado por consumir productos de agricultura ecológica, hablo de muertes (15).

“De hecho es muy difícil encontrar informes científicos independientes  que avalen la inocuidad de los transgénicos, siendo la mayoría de carácter confidencial y financiados por las grandes corporaciones transnacionales.”

Me preocupa esa afirmación. Hasta ahora creía que la comercialización en la UE de productos transgénicos se permitía cuando la Autoridad  Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA) (16) consultaba a miembros de toda la comunidad científica sobre la inocuidad de dichos productos. Supongo que ignorar la actuación de vigilancia de la mayor institución sobre seguridad alimentaria (no existe otra similar a nivel mundial) es fruto de un casual desconocimiento,  no de una ocultación de una verdad incómoda para los intereses de los grupos de presión antitransgénicos.

“Hay motivos suficientes para pedir la moratoria en el cultivo en espacios no confinados de estos cultivos, en virtud del principio de precaución que recoge la Unión Europea.”

En la comunidad científica se usa el principio de precaución cuando puede haber remotas evidencias de que algo puede llegar a ser peligroso. Lo que propone en este comunicado es el principio de las percepciones subjetivas y poco científicas. No responde a las necesidades reales de los agricultores ni se basa en las conclusiones de las principales instituciones científicas internacionales, sino más bien acaba estando sin quererlo al servicio de los productores de agricultura ecológica, a los cuales les viene muy bien la histeria para aumentar sus ventas entre las clases medias-altas de un país del primer mundo. Porque el miedo vende, y mucho.

Concluyo sugiriendo que los acertados análisis que el PCE realiza sobre la cuestión agraria y ecológica debería complementarse con las aportaciones de la comunidad agrícola y científica, en lugar de asumir acríticamente los postulados (a veces dogmas) de los grupos antitransgénicos, que al contrario de lo que parece, poseen numerosos intereses personales, económicos, de lucro, en todo este asunto. Y no porque estén a sueldo de Monsanto precisamente.

Desde el PCE debemos enarbolar la bandera de la agricultura sostenible como la única manera de satisfacer las necesidades alimenticias de la población, reducir el impacto sobre los ecosistemas naturales y mejorar la calidad de vida de la población agricultora. Y en esta lucha cualquier aliado es bienvenido, llámese agroecología o transgénicos, no olvidemos que en 2050 seremos 10.000 millones de seres humanos.
Antonio Chamorro Segovia.
Militante del PCE e IU, miembro del Área de Ciencia de IUC-Tenerife.
TWITTER: @ChamoAntonio

Notas





















Movilización, la respuesta. Transformación, el objetivo

De mes en mes/ octubre 2013
Mundo Obrero

En el breve espacio de dos días hemos conocido los parámetros en los que el gobierno de Rajoy plantea los presupuestos para el año 2014 y los datos del paro del mes de septiembre, todo ello de camino hacia la imprenta de este periódico. Estos temas los trataremos en profundidad en el número de noviembre.

El gobierno del Partido Popular ha elaborado unos presupuestos que son generadores de paro y que acentúan el sufrimiento de los sectores populares y de los que viven de su trabajo. Un ejemplo entre muchos, las exenciones fiscales aumentan a las empresas y caen para los particulares.

Los presupuestos vuelven a incidir en los gastos para conseguir el objetivo del déficit marcado por Bruselas, déficit desbocado, ya que según los datos que conocemos de los seis primeros meses de este año, no acabará en el 6,2%, como era la previsión del gobierno, sino que lo superará. Son los presupuestos en los que la deuda se sitúa en 100% del PIB, con unos intereses de más de 36.500 millones de euros. Son los presupuestos del aumento de la deuda pública mediante la asunción de la privada de los bancos y del sector privado, en los que no hay partida de devolución de lo prestado a la banca, y sí se conoce que se da por perdida una parte de lo que se entregó para “ayudar” a las entidades en crisis.

Estos presupuestos dan un nuevo hachazo al sector público y a los servicios públicos, mediante el deterioro de los mismos y de la administración pública a través de la congelación salarial de sus trabajadores; el recorte en la tasa de reposición de efectivos por los que sólo uno de cada diez jubilados será sustituido, así como los recortes en los ministerios que afectan a partidas importantes como son la inversión pública que cae a niveles de los años ochenta.

En definitiva, son unos presupuestos generadores de paro, que atacan a los servicios públicos y abundan en los aspectos económicos de antes de la crisis como son el ladrillo y el turismo de baja de calidad, además de complacientes con la troika.

Los datos del paro vienen a corroborar lo que planteamos sobre los presupuestos y es que, por más que se agarren a un clavo ardiendo para argumentar que estamos saliendo de la recesión, lo que estamos es en estancamiento inestable, en palabras de José Antonio García Rubio. La cifra de parados, según el SEF, es de 4.724.355 personas desempleadas, que por más que la campaña de marketing del PP y de sus acólitos digan lo contrario, no ven que nada se mueva a su favor. Otra cosa es en las grandes macro cifras, las de los beneficios de los de siempre.

Los datos del paro nos dejan algunos aspectos a reseñar. Por un lado está el aumento del desempleo en los jóvenes y entre los que terminan sus estudios en busca de su primer trabajo. Por otro, los efectos de la reforma laboral, se cambian contratos a tiempo completo por tiempo parcial, por lo que el puesto que antes ocupaba un trabajador ahora hay dos; de los casi 1.400.000 contratos realizados en septiembre solo un 7,60% lo fueron indefinidos; en cuanto a los temporales más de 1.200.000 lo fueron a tiempo parcial.

La evolución de las relaciones laborales se sitúa en un aumento constante de la precariedad que afecta a la vez a los salarios y al nivel adquisitivo de la clase trabajadora. Todo esto es un concepto ideológico neoliberal que con la excusa de la crisis nos están imponiendo al conjunto de la sociedad.

La respuesta a este escenario es la movilización y el objetivo de la misma es la trasformación del actual estado de las cosas. Frente a ello es necesario abordar una reflexión colectiva, del conjunto de las organizaciones políticas y sociales que estamos contra esta situación y esta espiral de paro, pobreza, precariedad, recortes y represión, y esa es, la necesidad de una movilización contundente y sostenida en el tiempo que frene la refundación conservadora e inicie el proceso de cambio del sistema político actual.

Como el Secretario General del PCE planteó en el discurso de la fiesta, “Esa movilización sólo es posible desde la construcción de un bloque social alternativo, capaz de conseguir estos cambios, una democratización del poder político y social, una nueva economía, y una nueva sociedad justa e igualitaria, una Res-pública de mujeres y hombres libres del mal social de la explotación y del dominio. Construir un bloque social y político para la ruptura social y Democrática”.

Centella trazó en su discurso la excepcionalidad del momento y por tanto del discurso del PCE, pero no sólo del discurso. También nuestra acción debe serlo, por lo que los comunistas hacemos un llamamiento a la movilización social, a la búsqueda de la múltiples facetas de la conflictividad social siempre intentando aglutinar a la mayoría social y elevando su nivel de conciencia. Por lo que, frente a las agresiones, desde el Partido hacemos una convocatoria a la rebelión democrática, hacemos un llamamiento a la mayoría social trabajadora para que defienda su derecho a una democracia social, económica y política que haga al pueblo depositario de la soberanía plena.

Y todo ello sobre la base programática de la denuncia de la deuda odiosa y el rechazo a la exigencia de controlar el déficit. Rechazamos el pago de la deuda odiosa como el instrumento de dominio sobre las economías nacionales y romper con la losa de la deuda, la realización de una auditoria y obligar al sector financiero español a cargar con sus propios errores. El PCE se sumará a todas las campañas que contra el pago de esta deuda odiosa se realicen.

Pero, además, el gobierno y los que ostentan el poder económico deben sentir la rabia y la furia de la mayoría social de una forma organizada, hay que trabajar para una gran movilización que les haga sentir que estamos hartos de sus políticas, que no aguantamos más. Hay que coordinarnos en el calendario que se va estableciendo por el conjunto de organizaciones y hacerlo el calendario de todos. Hay que trabajar por la unidad de los movimientos, dentro de las diferencias, para crear una gran fuerza social capaz de mover los cimientos del bipartidismo monárquico y del neoliberalismo miserable e iniciar un proceso constituyente participativo e imparable.

En definitiva, construir el Bloque Social Alternativo mayoritario, porque para la trasformación del sistema necesitamos el sujeto social capaz de hacerlo y mantenerlo.

Ante el XIX Congreso del PCE: Un partido organizado para la acción.

Ante el XIX Congreso del PCEUn Partido organizado para la acción La definición de la política de alianzas es un elemento crucial en esta coyuntura, clara y concreta en torno a un programa, a unas propuestas que se identifiquen con los problemas y las soluciones que la sociedad espera.



En el anterior número abrimos las páginas de Mundo Obrero a los aspectos del XIX Congreso del PCE, con un artículo de nuestro Secretario General, José Luis Centella, y un resumen de una parte de los documentos aprobados en el Comité Federal. Este espacio continuará en los próximos números de MO con la participación de camaradas que han ejercido máxima responsabilidad en el partido, desde la perspectiva de abordar el Congreso con una suma de opiniones y de perspectivas.

El proceso, y en concreto la fase previa a la elaboración de los textos, se planteó como un momento de encuentro con colectivos y personas del ámbito de la izquierda alternativa y transformadora con los que participamos en jornadas y debates amplios que nos han servido para enriquecer nuestros documentos. A la vez, es objetivo de nuestro Congreso el posicionarnos políticamente ante la crisis e ideológicamente hacia el socialismo del siglo XXI.

Vivimos tiempos en los que se desmorona nuestro entorno tal y como lo conocíamos, en los que la realidad supera en mucho a nuestros peores sueños, muchos de nosotros y nosotras no esperábamos ver unos cambios tan profundos, unos retrocesos tan impresionantes en los ya exiguos derechos y libertades de las que gozábamos.

El contexto en el que celebramos el XIX Congreso, es de un brutal avance del capitalismo y del imperialismo, de las posiciones más retrogradas contra la mayoría social y la clase trabajadora. Estamos en una guerra de clases en la que sectores enteros están negándola y pactando una paz, que no será tal, con los enemigos. Estamos en una batalla cruenta por el poder, no sólo en nuestro país sino en el mundo entero, y por desgracias la vamos perdiendo.

Mientras lo anterior es así, avanzan posiciones de resistencia y protesta por parte de sectores sociales avanzados y que frente al retroceso de las viejas estructuras, se reivindican otras nuevas desde la participación y hacia un modelo de sociedad que no dé la espalda a sus iguales, donde se reclama la elaboración de una nueva propuesta de sociedad y de sus instituciones, así como otra forma de hacer política.

Para situarnos en el contexto actual, debemos construir un Partido para la acción, organizado -en ello se le supone la fortaleza-, a la vez que ágil a la hora de elaborar las respuestas a los retos que nos marcan las nuevas realidades y constante en la lucha contra los que ejercen el poder contra el pueblo, contra un capitalismo de rostro amable y de podrido corazón. Un partido de cuadros y activistas formados e informados donde potenciemos las estructuras internas de información y comunicación, así como de formación.

El camino que nos trazamos en el XIX Congreso es el de la construcción de socialismo del Siglo XXI, ardua y titánica tarea en la que el cambio de la correlación de fuerzas es una cuestión vital. Antes habrá que ir tejiendo realidades alternativas al sistema, construir convergencia social y política, realizar, sin perder los principios, un mestizaje para avanzar en el objetivo de cambiar el sistema político en España, que desde el cambio del gobierno actual construyamos otro modelo de democracia y de sociedad.

Todo ello es posible y lo tenemos teorizado. Hay que darle un impulso -pues la situación lo requiere y la clase trabajadora nos lo demanda-, encontrando el ritmo en el marco de una estrategia de avance, a la vez que recuperar y poner en práctica estrategias de liderazgo social. Un Partido abierto a la penetración de ideas y propuestas que desde el marxismo revolucionario pueda poner en pie una alternativa a la derecha cerril y a los poderes económicos que manejan los hilos del poder.

Un proceso en el que acertemos a situarnos y sin posiciones identitarias que nos dividan y paralicen en un debate que hoy no comprendería nuestra base social, ni que estemos a la sombra de IU que nos ralentice en la tarea de la construcción de un partido fuerte y organizado, con una política en la que se identifiquen los y las comunistas para trasladarla a la mayoría social trabajadora. La definición de la política de alianzas es un elemento crucial en esta coyuntura, clara y concreta en torno a un programa, a unas propuestas que se identifiquen con los problemas y las soluciones que la sociedad espera de un proyecto político alternativo.

El XIX Congreso del PCE, es un momento importante no sólo para nosotros y nosotras comunistas, sino para la clase trabajadora y la mayoría social que espera que acertemos, que interpretemos de forma acertada sus inquietudes y percibamos sus preocupaciones, a la vez que demos con las propuestas para las soluciones a sus problemas.

Rebeldía frente a la conformidad

De mes en mes/agosto-septiembre 2013
Mundo Obrero

La Fiesta del PCE celebra su 36 edición, la tercera que realiza en el Parque Dolores Ibárruri de la localidad madrileña de San Fernando de Henares. Como todos los años, la Fiesta del PCE marca el inicio del curso político con el acto social, cultural y político que en España organiza un partido y que es posible gracias al esfuerzo y tesón de la militancia del Partido.

En los últimos tiempos, los años de la crisis -desde 2007 prácticamente-, la Fiesta se celebra en un contexto difícil, de excepción. Tras seis años y miles de reformas, el bipartidismo PP-PSOE ha apretado la soga alrededor del cuello de la mayoría social y de la clase trabajadora y se ha mostrado incapaz de dar una solución a los problemas de la población, si bien tampoco es ese su objetivo puesto que tienen la vista puesta en otros, como ha quedado demostrado.

En la entrevista al Secretario General del PCE, José Luis Centella, que publicamos en este número, plantea que vivimos tiempos de excepción, en la medida que excepcionalmente negativa es la situación de la población española con unas cifras de paro de escándalo, como inmoral es la situación de las familias desahuciadas y las que engruesan las estadísticas de la pobreza, o las medidas para entregar la sanidad y la educación al capital privado y muchas más que recortan los derechos adquiridos durante décadas de lucha por varias generaciones y que las presentes y futuras no van a disfrutar con la falsa excusa de la crisis.

Ciertamente vivimos tiempos excepcionales, en la medida que es una irregularidad que cuando las clases pudientes tienen más beneficios y prebendas por parte del poder político, progresivamente se vaya empobreciendo a la población conculcando los más básicos derechos humanos y los establecidos en la Constitución Española del 1978 que dicen defender. Y cuando se da la mayor acumulación capitalista posiblemente de la historia reciente, a la vez que es el período con más recursos económicos y tecnológicos en la historia de la humanidad.

Así, el Secretario General del Partido Comunista de España traza un discurso para la Fiesta en el que quede clara la verdad, que se identifiquen a los culpables, en el que se avanzan consecuencias de las políticas impuestas por el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea -organismos internacionales que conforman la troika- erigidos en los nuevos oráculos que vaticinan mil desgracias y plagas si no se cumplen los dictados de sus miserables recomendaciones y que no tienen otro objetivo que la precariedad social, el empobreciendo de la población para esclavizarla y dejarla indefensa ante la patronal y los gobiernos títeres del capital, pues otro de los objetivos es el robo de la soberanía popular en oscuros despachos de tecnócratas que juegan con la vida de la humanidad con algoritmos que garanticen la tasa de beneficio del capital.

Y es en este marco en el que, Centella plantea la necesidad de organizar la rebeldía a través de la resistencia a las políticas de recortes, puesto que como él manifiesta: “Por eso, el primer objetivo del sistema es que todo esto parezca normal, que se asuma que las cosas han cambiado y que no queda otra que la conformidad, pero no nos equivoquemos, hoy conformidad es sinónimo de sumisión”. Y nos avanza que de eso va el XIX Congreso, que se celebra del 15 al 17 de noviembre, de preparar al PCE en la tarea de impulsar la movilización, que califica de masiva, unitaria y sostenida en el tiempo, y sobre la base de una alternativa social, democrática y anticapitalista para la salida de la crisis a favor de la mayoría social trabajadora.

El gobierno del PP, los poderes económicos y la monarquía están en una gran campaña de publicidad para “vendernos” que lo peor ya ha pasado, que estamos saliendo de la crisis y que los “esfuerzos” realizados están dando su fruto. A la vez trasmiten el mensaje de que hay que seguir profundizando en la línea de los recortes, privatizar lo poco que queda de lo público y aún más empobrecimiento social a través de las bajadas de salarios. Pero no es eso lo que manifiestan, por un lado, la realidad social y, por otro, los indicadores económicos.

La oligarquía económica española, sabe que la situación social es crítica, aunque es consciente que todavía las movilizaciones, como dice el FMI, son débiles para el cambio de este gobierno y de sistema. Obviamente no quiere que se fortalezcan las movilizaciones y las protestas e intenta disuadir y dividir a la población con su pueril campaña de publicidad intentando crear una realidad virtual frente a la real. Aquí esta uno de los objetivos que los comunistas debemos concretar en el XIX Congreso: la organización de nuestra clase mediante la comunicación y la información, la amplificación de la verdad, de la realidad frente al ilusionismo de los poderes económicos.

La sociedad se organiza en torno a la información que recibe. Es por lo que se hace más necesario que nunca que el Partido refuerce y amplíe su capacidad de comunicación con la sociedad a través de sus propios medios y de sus simpatizantes y militantes, con la garantía de independencia y de no tergiversación de la información que los medios comerciales realizan, potenciándolo frente a la trasmisión por profesionales pagados por los medios de sistema.

La prioridad del Partido debe ser intermediar directamente con la sociedad en los aspectos que le son propios y también en la información. Hoy es más necesario que nunca Mundo Obrero, que en su versión impresa presenta en este número su nueva cabecera como inicio de un proceso participativo de mejora en los contenidos y en la maquetación actualizándolo a las nuevas necesidades que requiere la acción política del partido.

La 36 edición de la Fiesta del PCE es la fiesta de la rebeldía frente a la conformidad. Nos vemos en la Fiesta.

Organizar la rebeldía


Los y las comunistas tenemos en noviembre una cita trascendente, nuestro XIX Congreso. Si siempre es significativo un congreso para una formación política, este es para nosotros de máxima importancia por lo que somos y por lo que queremos forjar en esta fase histórica de la gran crisis, el bloque social alternativo capaz de derrotar las políticas de ajuste y de recortes para la clase trabajadora y de máximo beneficio para el capital especulativo. Una alternativa social y política que haga que la salida a la crisis se haga por la izquierda, en beneficio de la clase trabajadora y de la mayoría social con el objetivo puesto en el socialismo del siglo XXI.

Somos la organización más importante de IU, la tercera fuerza política del país, con unas expectativas en aumento, somos los que más responsabilidad colectiva tenemos en no defraudar a esa parte importante de la población que nos ve como el motor de lo que será el impulso del proyecto alternativo al bipartidismo del PP y del PSOE, quienes con el reciente acuerdo para llevar a Europa, han escenificado un nuevo estadio de este pacto –tras la reforma express de la Constitución-, en el que el monarca juega un papel importante. No obstante el mantenimiento de la corona va en ello a costa del sufrimiento de la mayoría de población.

Junto a ese pacto, la derecha se ha puesto manos a la obra a vender humo, a vender a la población dosis de esperanza -aquí también juega la corona un papel preponderante cual comercial de este colonialismo económico que sufrimos-, amarrándose a clavos ardiendo como son los datos de paro estacionales de la etapa estival, que no pueden ocultar la cruda realidad de paro, precariedad y pobreza que está instalada en el modelo económico y social que nos imponen desde los núcleos financieros internacionales.

Es por ello que no puede ni deber ser un congreso en el que nos interioricemos buscando una identidad que ya hemos definido, una cuestión que tampoco entenderían los trabajadores y trabajadoras pues esperan de nosotros y nosotras que demos alternativas a sus problemas y nos organicemos para organizar la rebeldía, para organizar la respuesta a las agresiones que sufre la clase trabajadora. Organizar la rebeldía es implicarnos en las movilizaciones por un cambio radical en la actual situación, pues lo que estamos viviendo es la lucha de clases y nuestra tarea fundamental es organizar a nuestra clase, agrupar luchas, sumar esfuerzos, acercarnos a la mayoría social y decirles que ha llegado el momento de buscar lugares de encuentro para ir construyendo un proceso constituyente, que para nosotros tiene como objetivo la republica federal y solidaria.

Porque de seguir con estas políticas el resultado es previsible, más paro, más recesión, menos derechos sociales, menos servicios públicos y más beneficio para el capital, que reparte beneficios y acuerda millonarias jubilaciones para los responsables de la crisis, mientras niega salarios y pensiones a las víctimas de la crisis que han producido sus políticas.

Es necesario que escuchemos lo que nos tienen que decir los que sufren la crisis, los desahuciados, los trabajadores afectados por las privatizaciones y los ERES, los precarizados, las mujeres que son doblemente explotadas, la juventud a la que se le está negando su futuro, los que se quedan sin prestaciones sociales, los dependientes, etc. Hay que estar con sus luchas y construir con ellos las alternativas, para ello nos debemos organizar en las localidades, fortalecer nuestras agrupaciones, vigorizar la comunicación del partido aportando organización y recursos, construir estructura del partido, en definitiva.

Como hemos dicho antes, uno de esos objetivos es la construcción del Bloque Social y Político de carácter alternativo y éste será realidad en la medida que se fortalezcan tanto el PCE, como IU. Si somos capaces de articular dialécticamente un PCE organizado, activo, implicado en el conflicto social, con una IU de masas, organizada como Movimiento Político y Social y un Bloque que ponga en común todo lo que nos una a todo el movimiento alternativo, podremos generar una fuerza suficiente para confrontar con el sistema que está pasando a la ofensiva.

Los días 15, 16 y 17 de noviembre debemos pegarnos más que nunca a la realidad, más que nunca a la sociedad y a los trabajadores, muchas miradas y anhelos estarán puestos en nosotros, es nuestro Congreso, de nosotros depende.

Sí, se puede crear empleo

De mes en mes/junio 2013
Mundo Obrero

La encuesta de población activa del primer trimestre de 2013 superó las expectativas negativas de las cifras del paro en España, como anunciamos en esta sección el número anterior de Mundo Obrero. 6.202.700 personas sin empleo, se han destruido 322.300 empleos en el trimestre, 2.901.100 personas sin empleo con más de un año en esta situación, ya son 1.906.100 hogares con todos sus componentes en paro y uno de cada cuatro parados no cobra ninguna prestación. En porcentajes la tasa de paro se sitúa en el 27,16%, el paro juvenil en el 57,2%, el paro femenino el 27,61% un punto más que el masculino y el paro entre los inmigrantes se sitúa en el 39,21%.

Este es el panorama que nos describen las cifras, la realidad social es más cruda, se aumenta la pobreza, mientras la brecha entre ricos y pobres aumenta más cada día, más con cada medida que toma el gobierno. La pobreza aumenta de forma alarmante, desde los colegios se denuncia que los niños y niñas no comen de forma adecuada, los contenedores de basura se han convertido en supermercado para muchas gentes. Y en esta situación se insiste en la moderación salarial para la salida de la crisis, música que en tiempos de bonanza económica tenía otra letra: había que moderar los salarios para que se creara empleo por parte de las empresas garantizando la tasa de beneficios con la que disfrutaron en los años previos a la crisis. El capitalismo siempre golpea sobre los mismos.

En esta producción ideológica del neoliberalismo ultraconservador, destaca la última ocurrencia o no, del Gobernador del banco de España Luis Linde de la supresión del salario mínimo interprofesional para algunos trabajadores, y perfila esas circunstancias: jóvenes y la población con baja cualificación. Un salario mínimo que en España es de 645.30 €/mes y dista mucho del de Irlanda 1.461 €/mes, Reino Unido de 1.264,25 €/mes, Francia con 1.430,22 €/mes, Luxemburgo 1.874,29 €/mes o la propia Eslovenia con 783,66 €/mes. Ya por debajo de nuestro país estarían Polonia con 676,58 €/mes y Portugal con 565,83 €/mes.

Estas afirmaciones contempladas en el primer informe desde que ocupa el cargo se hacen en el tiempo de la aprobación de la llamada Ley Wert de educación que la mercantiliza y obstaculiza el acceso a la misma a la clase obrera, a la mayoría social y los menos pudientes, un camino para mano de obra barata y precaria.

La OIT ha venido a darle un toque de atención al señor Linde en el sentido de que eliminar el salario mínimo vendría a empeorar la economía por el descenso que provocaría en el consumo interno, “los importantes recortes en los salarios y en la inversión pública en 2012 ha tenido un impacto muy negativo en la economía española”, ha venido a decir.

Al cierre de esta edición hemos conocido los datos de empleo del Ministerio de trabajo. El desempleo se sitúa en 4.890.928 personas inscritas que no tienen empleo. Nos quieren vender como positivo el dato estacional de que ha bajado el paro en 98.000 personas fundamentalmente en el sector servicios, fruto del inicio de la temporada turística. Pero estos datos esconden una noticia no tan buena, el amento de los contratos indefinidos, objetivo de la reforma laboral, brillan por su ausencia. De los 1.283.261 contratos realizados en mayo, 95.856 eran indefinidos, un 25% menos respecto a mayo de 2012.

La línea ideológica del empobrecimiento social para generar el ejército de reserva de parados y paradas, la instauración de un sistema de precariedad que haga a la población presa dócil del capitalismo y una población inculta y sin acceso a la educación y a las necesidades básicas como la sanidad y las políticas sociales presa de la caridad de la Iglesia y del fascismo, todo ello vestido de un halo de modernidad cutre y podrida con los vestigios de un neo feudalismo.

Pero, se puede crear empleo, IU ha presentado una serie de iniciativas para crear empleo que consta de 9 escenarios y 22 puntos concretos que buscan que la tasa de paro se reduzca hasta cerca del 12% en el año 2015.

Para estas medidas es necesaria una financiación de unos 60.000 millones de euros conjuntamente con otros fondos, el grueso saldría de una reforma fiscal progresiva para acercar los recursos fiscales a la media de la UE, la lucha contra el fraude fiscal y el afloramiento de la economía sumergida hasta dejarlas también a niveles comunitarios.

Entre las 22 medidas concretas, una de las más ambiciosas es la aplicación de un Plan de Empleo/Formación financiado por el Estado y con la intervención de los ayuntamientos para crear un millón de puestos de trabajo anuales temporales como propuesta de choque dirigida a los desempleados de larga duración que ya no cobran ningún subsidio o con un pie en la exclusión social.

Para que las pymes y autónomos encuentren financiación a sus proyectos IU propone que las entidades bancarias nacionalizadas faciliten créditos a bajo interés por un importe de 40.000 millones, que conseguirían tras pedirlo éstas al Banco Central Europeo al tipo oficial actual del 0,5%.

IU pide que se incluya la exigencia de que se extienda a todo el Estado las medidas de embargo temporal del uso de viviendas plasmado en el decreto impulsado por IU y aprobado por el Gobierno de Andalucía y que el denominado ‘banco malo’ saque a alquiler social cerca de 50.000 viviendas, a precios no superiores a 300 euros mensuales. En este número de MO desarrollamos la propuesta de IU de forma pormenorizada.

Para José Antonio García Rubio, Secretario de Economía de IU, la crisis actual pasa, entre otras cuestiones, por un problema de demanda y de falta de consumo interno, así que para atajarlos, considera que la reactivación de la economía necesaria conlleva un incremento de los sueldos y marcan una subida del salario mínimo hasta los 1.100 euros mensuales, “una cifra no desorbitada, teniendo en cuenta que en países como Francia está en 1.400 euros y así en otros Estados”.

Se puede crear empleo y se debe, pero este debe ser de calidad y digno con un salario suficiente, ahí estan las propuesta de IU y del PCE.

II Marcha contra el paro, la precariedad y los recortes en la Región de MurciaMarea por el empleo y la dignidad social Murcia se sitúa a la cabeza de las regiones donde más aumenta la pobreza.


 
La Región de Murcia se sitúa por encima de la media nacional en índice de desempleo con más del 30% de parados y paradas. 159.364 personas carecen de empleo, más de 14.000 desde junio del año pasado, 107.000 desde que empezó la crisis, con un nivel de pobreza que supera el 20% de la población. ante esta situación, y con el objetivo de levantar un movimiento social que dignifique las condiciones de vida de las personas paradas en la región, un grupo de colectivos de parados y paradas locales y comarcales ha constituido la Marea por el Empleo y la Dignidad Social.

La creciente precariedad del trabajo tras las reformas laborales y que confiere al empresario un poder omnímodo en la relación laboral, fomentando todo tipo de presiones informales enderezadas a degradar las condiciones de trabajo y la proliferación del empleo precario como instrumento decisivo para controlar a los trabajadores, alumbrando una fuerza de trabajo dócil, barato y poco exigente, ha situado a Murcia en una región con más empleo precario y bajos salarios.

Las desigualdades salariales, además de los bajos salarios, hacen que Murcia se situé a la cabeza de las regiones donde más aumenta la pobreza. A esta situación se añaden los efectos del desempleo y la precariedad, como son la falta de recursos para alimentos el pago de la luz, el gas o el agua, y hasta la pérdida de la vivienda.

Todas estas circunstancias han dado lugar a incluir en la política y social, abriendo un abanico de oportunidades hasta ahora no contemplado, la movilización de las personas paradas. Estos, como los trabajadores precarios, constituyen un ejército que necesita organizarse, movilizarse y reivindicar mejoras y derechos, pero sobre todo dignidad. Así lo han entendido en la región de Murcia la Marea por el empleo y la dignidad social convocando la II marcha contra el paro, la precariedad y los recortes, que hace hincapié en que se haga efectivo el derecho al trabajo del artículo 35 de la Constitución y el 23 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El día 27 de abril se inicia la marcha, en dos columnas, que desde las comarcas del Altiplano y del Noroeste culminaran en la Asamblea Regional de Cartagena el día 7 de mayo, cubriendo más de 200 km y 29 municipios. El día 1 de mayo las columnas se encuentran en Murcia con la manifestación convocadas por los sindicatos, saliendo al día siguiente ya ambas columnas hacia Cartagena.

Las reivindicaciones de los organizadores de la marcha son: planes de empleo comarcales y locales; Renta Básica y garantía de protección social (sanidad y educación); stop desahucios, alquiler social y dación en pago retroactiva; Banco público de alimentos; redes de apoyo; trabajo digno y con derechos; defensa del sector público y de los bienes comunes; que a ninguna persona le quiten el agua, gas o la luz por falta de ingresos; rescatar personas, no a bancos; por una economía social y alternativa al servicio de la ciudadanía y del bien común; banco de tierras mediante cesiones; apoyo al comercio local y microempresas y microcréditos para apoyo a proyectos de autoempleo y economía social.

lunes, mayo 06, 2013

Si no lo remediamos, arruinan varias generaciones


De mes en mes/ mayo 2013
Mundo Obrero 
"La ONG Intermón Oxfam, analizando las décadas perdidas en América Latina por la aplicación de estas políticas en los años 70 y 80, afirma que si se mantienen los recortes sociales en nuestro país, recuperar el bienestar social existente en 2008, nos podría costar 25 años, con lo que perderíamos dos generaciones completas para beneficio de unos pocos”.
(Del manifiesto del Partido Comunista de España para el 1º de Mayo)
Este Primero de Mayo va a ser el de los 6 millones de parados, las previsiones son que superemos la tasa del 27% de desempleo por las llamadas políticas de ajuste y los recortes impuestos por el FMI, la UE y el BCE. Es en este contexto en el que celebramos lo que en otros tiempos denominamos la fiesta del trabajo, un día reivindicativo y de lucha de la clase trabajadora en defensa de nuestros derechos, los adquiridos, como aquel de las ocho horas, y los futuros, como el mejor y más equitativo reparto de la riqueza.

El PCE, en su manifiesto, denuncia las políticas del Partido Popular que nos han llevado a la situación de “Seis millones de parados/as, entre los que se encuentran el 55% de los/as jóvenes en edad de trabajar; una destrucción de 152.544 trabajadores/as autónomos durante el año 2012 (lo que significa un 4,6% de los existentes, mientras que en Europa la media ha sido del 0,5%); 12,4 millones de personas están en riesgo de exclusión social; 1,7 millones de hogares no tienen ningún ingreso; el 30% de los/as trabajadores/as activos tienen salarios inferiores a mil euros al mes; 300.000 hogares viven de la pensión de los abuelos; desde que empezó la crisis se han ejecutado (según datos del CGPJ hasta Diciembre de 2012) 415.117 desahucios.”

Cierto es que desde que gobierna el PP las cosas sí le han ido bien a una ínfima parte de la población, a las personas más ricas, que han incrementado su patrimonio en más del 50% en las SICAV. Estas políticas tienen efectos negativos sobre la clase trabajadora y la mayoría social y benefician a los amigos del gobierno. Por lo tanto son reversibles, se puede hacer otra política. Por eso, este Primero de Mayo debe ser un día de lucha y reivindicación, como se expresa en el manifiesto del PCE, “Es indispensable que este 1 de Mayo de 2013, sea el punto de inflexión para que las protestas ciudadanas y las movilizaciones obreras, tengan un punto de encuentro y se establezca un proceso de lucha conjunta contra el Capitalismo”.

En este día hay que poner en valor las movilizaciones en contra de las sucesivas reformas laborales que abaratan el despido. Desde que entró la reforma del PP ya hay más despidos con 22 días por año que con los 45; y se sigue destruyendo empleo. Seguimos denunciando el empobrecimiento de la clase trabajadora a través del control y la reducción de salarios mientras se degradan las condiciones de trabajo y la inmensa mayoría de los contratos son precarios.

Desde el PCE se encara este Primero de Mayo con el carácter de lucha necesaria para presentar propuestas socioeconómicas alternativas y beneficiosas para la mayoría de los ciudadanos y contra la agresión capitalista, demostrando que otra política es posible y que hay fuerzas alternativas, como IU, para llevarlas a la práctica. Propuestas como son la protección al derecho humano de la vivienda; la creación del Banco Público de Tierras; el apoyo a las propuestas de la ILP de la PAH para la dación en pago de las hipotecas; la paralización de los desahucios; el listado de propuestas de inversión para reactivar una economía más solidaria y que sea una herramienta útil para luchar contra el desempleo; la defensa de los servicios públicos: la consideración y defensa del salario diferido de los/as trabajadores/as (Sanidad, Educación, Asistencia a las personas, etc.); la constitución de la red de solidaridad alimentaria; la propuesta de creación de observatorios de contratación para la lucha contra la precariedad; las alternativas que nuestros/as sindicalistas defienden en el día a día para la defensa del empleo y de los intereses de los trabajadores/as y de la negociación colectiva, entre otras.

En este día internacional de la clase trabajadora, los trabajadores y trabajadoras manifestamos nuestro carácter internacionalista, denunciamos las agresiones imperialistas a los pueblos y exigimos el cambio del injusto y cruel orden internacional establecido sobre la agresión a los trabajadores/as que sigue marcada por las políticas de utilización de las guerras como forma de invasión y dominación. La respuesta a las políticas neoliberales es otra de las causas para la aplicación discriminada del poder militar de los países occidentales con EE.UU. y la OTAN a la cabeza. Las agresiones a Siria, Mali, Libia, entre otras, de las que recibimos escasas y tergiversadas noticias, solo están condenando a sus pueblos al hambre, destrucción y muerte, con el único objetivo para los países ricos de apropiarse de sus recursos naturales o potenciar la posición geoestratégica de sus aliados, como pasa en Oriente con Israel.

Los organismos internacionales siguen sin resolver la situación sangrante del pueblo saharaui y palestino, la represión en Libia o la de los manifestantes en Egipto miran para otro lado. Los trabajadores y trabajadores mostramos nuestra solidaridad con Cuba y denunciamos el bloqueo a la que está sometida la Isla, así como la manipulación mediática de los temas cubanos en los medios del sistema neoliberal. Expresamos nuestro apoyo a los procesos revolucionarios en América Latina, especialmente en estos momentos a Venezuela.


Todas las propuestas han de estar apoyadas por la movilización. Este 1º DE MAYO debe ser el “megáfono” que anuncie una nueva estrategia de movilización sostenida, donde coincidan las luchas sociales y los llamamientos sindicales, en el camino de una HUELGA GENERAL.

viernes, abril 26, 2013

Un Ejército (de parados) a las puertas.


Ya no es posible negar que la economía española esté sumida en una crisis muy profunda. Las llamadas políticas de austeridad hacen presagiar un estancamiento de larga duración que se traducirá en el deterioro de la calidad de vida de la mayoría de la población y de su entorno físico y social. En plena crisis económica, la aplicación de estas políticas está teniendo un profundo impacto sobre el sistema de relaciones laborales, desencadenando un proceso de destrucción de puestos de trabajo tan intenso como extenso.
El aumento del paro es tan agresivo que ha generado una ola destructiva de consumo e inversión, activando una dinámica negativa que podría conducir a un empeoramiento de la situación en los próximos meses, con nuevas pérdidas de empleos y cierres de empresas. En nuestro país el paro supera el 26%, cercano a la escalofriante cifra de los seis millones de personas paradas y afectadas por la crisis. De los casi 6 millones de españoles 3.280.000 llevan más de un año buscando trabajo, uno de cada dos jóvenes menores de 25 años está en paro, Un país con el 21% de la población en la pobreza, en donde los niños son los más perjudicados, en el que han realizado más de 400.000 desahucios y donde más de 1.700.000 parados no tienen ningún tipo de prestación y el que dispone de ella, agotado el desempleo, es de 400 euros.
 La Región de Murcia se sitúa por encima de la media nacional con más del 30% de parados y paradas, 159.364 personas carecen de empleo, más de 14.000 desde junio del año pasado, 107. 000 desde que empezó la crisis.
La creciente precariedad del trabajo confiere al empresario un poder omnímodo en la relación laboral, fomentando todo tipo de presiones informales enderezadas a neutralizar huelgas, impedir la sindicación o degradar las condiciones de trabajo. La proliferación del empleo precario es un instrumento decisivo para controlar a los trabajadores, alumbrando una fuerza de trabajo dócil, barata y poco exigente.
Ahora bien, dicha circunstancia podría dar lugar a la modificación de la agenda política y social, abriendo un abanico de oportunidades hasta ahora no contemplado. Los parados y paradas, así como los trabajadores precarios, constituyen un ejército que necesita organizarse, movilizarse y reivindicar mejoras y derechos, pero sobre todo dignidad.
Las organizaciones sindicales están desbordadas por la profundidad de la crisis y centran sus esfuerzos en mantener unos mínimos derechos para los trabajadores y luchar contra los gobiernos y la patronal. Es en este marco donde los parados y precarios no encuentran su sitio y sólo algunos colectivos se han comprometido fuertemente con su problemática. Por lo que deberíamos de convocarnos cuando se comunique que superamos la cifra de los seis millones de parados a concentrarnos en las oficinas de empleo, la sede de la patronal o las delegaciones de gobierno, para recordarle que estamos aquí y que el paro no nos va a parar.
En la Región de Murcia, ante las alarmantes cifras de paro y de aumento de la pobreza la Marea por el Empleo y la Dignidad Social ha convocado la II marcha contra el paro, la precariedad y los recortes que desde el 27 de abril al 7 de mayo pasará por 29 municipios. Con esta iniciativa los parados y paradas reivindicamos entre otras cuestiones: trabajo estable y con derechos, banco público de alimentos, que no se corte la luz y el agua por falta de recursos,  stop desahucios y dación en pago ya, así como, renta básica, planes comarcales y locales de empleo

Ginés Fernández González
Parado. Asamblea de Parados de Torres de Cotillas (Murcia)

La República que viene


De mes en mes/ abril 2013Mundo ObreroHay un movimiento emergente que puede considerarse como un ejército a las puertas de asaltar la torre de la ignominia que es el paro
"Pririmero te ignoran, después se ríen de ti, después pelean contra ti, y después tú ganas"
Mahatma Gandhi


Indecente y miserable, son los calificativos que se merece la campaña que el Partido Popular ha iniciado contra la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y Stop Desahucios ante las acciones de Escrache a los diputados y dirigentes del PP para informarles y pedirles que voten a favor de la ILP que, entre otras medidas, lleva incluida la dación en pago con efecto retroactivo.

Indecentes y miserables son también los que siguen permitiendo que haya gente en la calle, familias que no tienen donde cobijarse en un país con más de 5 millones de viviendas vacías. Por poner un ejemplo, en Canarias por cada ejecución hipotecaria hay 16 viviendas vacías. Aunque en verdad nadie sabe ciertamente cuantas viviendas sin ocupar hay en todo el país. Todo ello fruto, como hemos denunciado aquí en más de una ocasión, de una ley con más de 60 años, arcaica y preconstitucional. Más si cabe después de la sentencia del tribunal europeo que pone de manifiesto la ilegalidad de la ley en base a la norma europea de defensa del consumidor.

La campaña pretende amedrentar a los movimientos sociales y la ciudadanía que defiende sus derechos en la calle por la sordera y ceguera de un gobierno mentirosos ante las necesidades de los ciudadanos. Para el PP todo es ETA menos ellos, fácil y falsa acusación que sacan a pasear cuando las cosas les van mal. Por lo que además de indecentes y miserables son también asquerosamente irresponsables. Pero cabe aquí recordar las palabras de Gandhi: “En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarle”.

En las páginas de Mundo Obrero hemos dejado escrito que el movimiento contra los desahucios y por una vivienda digna es el que mejor simboliza hoy la lucha contra este modelo capitalista y contra la banca usurera. En las mismas páginas que Felicitas Velázquez dirigente del PCE y activista de la PAH ha manifestado que la presión social detiene los desahucios.

Las políticas que nos han llevado a esta crisis fraude con la participación de la banca y los especuladores, la corrupción, los recortes sociales o robos de derechos adquiridos, las reducciones de salarios, de empleos públicos y privados, así como la parálisis intencionada del gobierno en políticas que creen puestos de trabajo, están en la causa del problema: precariedad, paro y pobreza y a partir de ahí se entra en un proceso imparable. La solución política para el empleo.

Hay un movimiento emergente que puede considerarse como un ejército a las puertas de asaltar la torre de la ignominia que es el paro y de los que quieren hacer de los parados el ejército de reserva para confortar a los trabajadores y abaratar sus condiciones laborales y económicas. Les decimos que no, que ya está bien, hoy se están organizando en varias partes de este país movimientos de parados contra el paro y por la dignidad social, los comunistas estaremos ahí, apoyándolos, creándolos donde no existan.


Deberíamos convocarnos para cuando se anuncie que se supera la barrera de los seis millones de personas en desempleo y concentrarnos al día siguiente ante las delegaciones del gobierno u otras instituciones como ayuntamientos gobiernos autonómicos, etc... Además de buscar empleo, no tenemos otra cosa que hacer que recordarles que hay gente en este país que pa1sa necesidades, ser la carga de sus conciencias.

Los parados debemos movilizarnos en defensa de nuestros derechos como el del trabajo que establece el artículo 35 de la Constitución del 1978, esa que siempre sacan a pasear y que nunca cumplen. No esperemos sentados o en los bares a una solución caída del cielo, no existe, como tampoco esta crisis es una maldición divina. Marx y Engels dejaban escrito en el Manifiesto“Todas la sociedades anteriores han descansado en el antagonismo entre clases opresoras y clases oprimidas. Más para poder oprimir a una clase, es preciso asegurarle unas condiciones que le permitan, por lo menos, arrastrar su existencia a la esclavitud”.

Este es un régimen que se desmorona por la corrupción y el nepotismo de los que nos gobiernan y en donde los borbones han tocado fondo y son vistos como un residuo medieval y franquista que sostiene este régimen neoliberal a ultranza, donde hay yernos que utilizan el parentesco para robar el dinero del pueblo como antaño sus tatarabuelos, donde se ha creado un nuevo nepotismo ilustrado por la indolencia hacia la ciudadanía, en pos del “interés general” rajoyniano. En definitiva es un régimen podrido donde cada día nos aparece un sobresalto más del gobierno y la famililla Borbón, y en el que no cabe otra alternativa que la instauración de la III Republica como culmen de proceso constituyente de las clases populares, lo que Antonio Romero denomina “la alegría que viene”.

La república que viene es una república construida desde abajo, con las luchas para fundar un futuro mejor para las generaciones venideras y que a la vez mejore radicalmente las condiciones del futuro. Que tiene como la II Republica el sostenimiento en la clase trabajadora y en la mayoría social, en la defensa de lo público y de la igualdad entre todos los ciudadanos para el acceso a la educación y la sanidad, en donde será incompatible la existencia de los sectores privados. La república que viene será la de la democracia participativa radical, de la participación ciudadana en los asuntos de gobierno con referéndums vinculantes.

Porque como se dice en el Manifiesto Comunista: “Cuando se habla de ideas revolucionarias de toda una sociedad, se expresa solamente el hecho de que en el seno de la vieja sociedad se han formado los elementos de la nueva, y la disolución de las viejas ideas marcha a la par con la disolución de las antiguas condiciones de vida”
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martes, abril 02, 2013

La salida social a la crisis una cuestión de correlación de fuerzas

De mes en mes/ marzo 2013
Mundo Obrero

Cinco años desde que se iniciara esta crisis, en cuyo referente histórico más cercano eran los capitalistas los que saltaban desde las ventanas, hoy son los trabajadores los que pierden la vida ante la inviabilidad de futuro. La única salida posible reside en la convergencia de los distintos sectores y movimientos que luchan contra la crisis, en la cristalización de un Bloque Social Alternativo capaz de cambiar el actual estado de las cosas.

La crisis ha sido creada por los capitalistas pero la sufren y sufragan los que nada han tenido nada que ver. Si no fuera suficiente, el neoliberalismo ha conseguido con su propagan- da hacer creer a los ciudadanos que son ellos los culpables y que los “sacrificios” -eufemismo que encubre el recorte de derechos sociales- son inevitables. Muertes como la de Guillermo en Cartagena, son consecuencia de esa realidad. Esta situación ya era descrita en el Manifiesto del Partido Comunista: “Por tanto, lo que cuesta hoy día el obrero se reduce poco más o menos a los medios de subsistencia indispensables para vivir y perpetuar el linaje”. A veces, en la situación actual, ni tan siquiera se dan las condiciones para la reproducción de la fuerza de trabajo.

El neoliberalismo y los instrumentos de ideologización masiva conseguido hacer que los ciudadanos seña- len a la política y a la democracia como culpables y chivo expiatorio de la crisis. Han logrado desviar las responsabilidades en esta lucha de clases de la oligarquía actual contra la burguesía y ésta contra los trabajadores.

Ciertamente hay políticos responsables y estos son los que le han bailado el agua al neoliberalismo; en España el PP, el PSOE, CIU y PNV entre otras organizaciones políticas a las que debemos sumar el papel de asociaciones empresariales y sociales constituidas por la derecha en pos de un cambio cultural para la sumisión de la sociedad. No podemos obviar la colaboración de organizaciones y medios de comunicación que, con una pátina supuestamente progresista y de izquierdas, han sido permisivas con un determinado tipo de políticas nos han traído estos lodos. Sin embargo, es rotundamente falso que todos tienen la misma responsabilidad; hay quienes han estado oponiéndose a estas políticas e incluso plante- ando que hay otra políticas y otras formas de hacer política.

La construcción europea, el crecimiento económico basado en la especulación y el ladrillo, el enriquecimiento rápido a costa de lo que sea, germen de una corrupción consustancial con el capitalismo, han sido elementos en los que se ha basado un sistema económico fracasado; y como señalara Paco Frutos “el capitalismo no soluciona los problemas de la gente”.

Los medios de comunicación del sistema corean el mensaje de las instituciones mundiales y europeas consistentes en que no es posible otra política que la austeridad, la del expolio para que los ricos sigan teniendo sus grandes beneficios.
Juan Antonio Hormigón, en su libro el legado de Bretcht, recuerda el papel de los lavanderos de conciencias: “quienes elaboran mentiras pretenciosas para ocultar las verdades que pueden resultar peligrosas para los poderosos, y las convierten en mercancía para su beneficio. Están dispuestos a justificar las falsedades en tanto se las remuneren en modo adecuado”.

En esta fase de la crisis el PCE, pone toda su capacidad política y organizativa al servicio de esta estrategia que se propone Construir una Alternativa Social, Anticapitalista, y Democrática a la crisis, en España y en Europa, construyendo las alianzas sociales capaces de conseguir una salida a la crisis, que se puede expresar como rescatar a las personas y a los servicios públicos, no a los bancos.

Estas alianzas no tienen una finalidad institucional, sino que su objetivo radica en la articulación de un Bloque Social y Alternativo que se enfrente a la intervención de nuestro país por los poderes económicos europeos, bien con el disfraz de un “gobierno de salvación nacional” o con una "pseudodictadura o dictablanda" tecnócrata enmascarada.

Cabe recordar, como señalara el Manifiesto del Partido Comunista, que “el objetivo inmediato de los comunistas es el mismo que el del todos los demás partidos proletarios: constitución de los proletarios en clase, derrocamiento de la dominación burguesa, conquista del poder político por el proletariado” y que “el primer paso de la revolución obrera es la elevación del proletariado a clase dominante, la conquista de la democracia”.

En el caso español la salida a la crisis solo puede tomar el rumbo de una transformación estructural que implica entrar a fondo a discutir en tres terrenos que, por la propia naturaleza de la crisis, están íntimamente mezclados: el de la distribución de la riqueza, el del modelo productivo y el de la ética y la democracia. O dicho de otro modo, la cuestión del poder económico, ligado al modelo político e institucional.

Para los comunistas es necesario recuperar, de forma prioritaria, la democracia desde la defensa de la ética y como punto de partida, la defensa del concepto de Ética Republicana que tiene al trabajo como instrumento de valoración social.

No debemos, no pagamos. Así, consideramos que las actuaciones con el problema de la construcción euro- pea, desde unas bases sociales y democráticas, adquiere una nueva dimensión que se presenta totalmente incompatible con el modelo actual con el euro como referente.

En este número de Mundo Obrero desarrollamos la Declaración por una salida social a la crisis en defensa de la ética política (paginas 9 y 10) en la que frente a esa integración antidemocrática y neoliberal hay que oponer un proyecto de integración democrática, social y cooperativa, “a partir de los núcleos de resistencia que se van construyendo en la oposición a la austeridad y a la salida neoliberal a la crisis”. Se puede y se debe construir la Alternativa.

miércoles, febrero 06, 2013

Una cuestión ideológica


De mes en mes/febrero 2013
Mundo Obrero
 
“Este esfuerzo de consolidación presupuestaria junto a la eliminación de la paga extra a los funcionarios y la decisión de actualizar las pensiones han tenido un efecto netamente contractivo sobre la actividad en los últimos meses”.
Del último Boletín Económico del Banco de España


Un día antes de que nos levantáramos casi en estado de shock con la noticia de los cerca de 6 millones de parados, aparecía otra sobre las previsiones económicas de dos entidades del sistema, el FMI y el Banco de España. El primero, con un informe que alertaba sobre los efectos negativos de las políticas de austeridad y, el segundo, con un boletín económico en el que además de la frase con la que encabezamos este texto, añadía otra información no menos ilustrativa de la situación económica a la que nos está llevando la política económica del gobierno del PP: los costes laborales habían tenido una caída del 0 ?6% por la reducción de los salarios tras la reforma laboral.

Esas noticias pasaron casi desapercibidas para los medios de comunicación generalistas, las televisiones y radios. Sólo tuvo un pequeño espacio en las páginas salmón. Informaron más detalladamente de las consecuencias de las políticas neoliberales de ajuste: la tasa de paro que supera la barrera psicológica del 25%, situándose en el 26. No se extienden en la explicación de las causas.

Paralelamente, en la información que se trasmitía del Foro de Davos aparecían algunas cuestiones a resaltar, son las causas. Kenneth Rogoff de la Universidad de Harvard, manifestaba que “el problema es recuperar el dinero prestado” ya que se veía a España e Italia como una bomba de relojería, fundamentalmente porque las previsiones no son nada halagüeñas para que la situación cambie.

Según el FMI, el PIB caerá en 2013 un 1 ?5% frente al 1 ?4% de caída del 2012. Este es el peor dato de las 14 economías analizadas por el organismo internacional de forma individualizada. En el 2014 el PIB sólo crecerá el 0 ?8%. lo que desprende que según los números, en España, la recesión será más larga y profunda. A estas previsiones se suman las del Banco de España que informa que el PIB cayó en 2012 el 0 ?6%, el doble que en 2011, y cerró el año pasado en al menos 1 ?3%.

En este marco de cosas, la directora del Fondo Monetario Internacional Christine Lagarde realiza las siguientes declaraciones: “la prioridad en la Zona Euro debe ser el crecimiento y el empleo”, sin hacer ningún énfasis en la austeridad.

No son reacciones, ni declaraciones de rojos peligrosos, ni de economistas marxistas precisamente. ¿Entonces, que es lo que hace que el Gobierno del PP aplique unas políticas que no iban en su programa y que no obtiene resultados positivos para la sociedad española a excepción de los banqueros y los ricos? ¿Cómo es posible que con casi 6 millones de parados sigan con “el erre que erre” de las llamadas reformas?

Es una opción ideológica y por tanto económica, beneficiar a sus amigos, que los bancos alemanes, holandeses e ingleses sigan expoliando nuestra economía mientras aumenta la explotación de la clase trabajadora y el empobreciendo de la mayoría social.

Los datos del paro del tercer trimestre del año 2012, el segundo peor después de 2009, lo demuestran:

5.965.000 parados, el 26% de la población activa, 850.000 empleos destruidos en 2012, 4 millones en los últimos 5 años. En 1.800.000 hogares, el 10% de los hogares españoles no tienen ningún tipo de ingreso, existen cuatro millones de pobres energéticos, según las ONG ?S (aquellos que no disponen de gas, agua o electricidad) y que son los más afectados por las muertes prematuras, que se calculan entre 2.300 y 9.000.

De los casi 6 millones de españoles 3.280.000 llevan más de un año buscando trabajo, uno de cada dos jóvenes menores de 25 años está en paro, el 23% de los trabajadores son temporales y más del 15% son a tiempo parcial, estos son los efectos de las sucesivas reformas laborales. El desempleo es un problema estructural en España consecuencia de nuestro modelo productivo obsoleto y cimentado sobre la base de la especulación y el enriquecimiento rápido, que tiene también como consecuencia la corrupción.

Islandia nos marca el camino. Un tribunal europeo ha sentenciado que el país nórdico no ha hecho nada ilegal al no pagar la deuda de sus bancos por la profundidad de la crisis sistémica, y hoy esta económicamente mejor que otros países que se han afiliado al fundamentalismo neoliberal. No debemos, no pagamos, que paguen los que han creado la crisis. No tenemos mucho tiempo.

En anteriores textos hemos manifestado la necesidad de impulsar un Bloque Social Alternativo que dé un giro copernicano a la actual situación, un bloque construido en torno a la Alternativa Social Democrática y Anti- capitalista. La sociedad española no tiene tiempo, es necesario impulsar acciones y de forma rápida para sumar lo que se mueve en la sociedad en torno a la contestación social y por un programa capaz de movilizar por otra salida a la crisis.

Que brame la calle


De mes en mes/ enero 2013
Mundo Obrero

El proceso de la décima Asamblea Federal de IU ha culminado con una única candidatura para el Consejo Político Federal, la elección por unanimidad de Cayo Lara como Coordinar Federal y la aprobación de los documentos políticos con un amplísimo apoyo por parte de los delegados y delegadas participantes. Lo que es una buena noticia en sí misma, más si le añadimos que la intención de voto se sitúa por encima del 13%.

El contexto en el que se ha celebrado esta asamblea es complejo y a la vez extraordinario, podemos decir que la crisis-fraude está sirviendo para precarizar y empobrecer a la población, para robarle los derechos adquiridos e instaurar la caridad como sistema con todas la connotaciones sociales y políticas que ello conlleva. En definitiva para instaurar la miseria como condición social de la clase trabajadora y de la mayoría social, estando presa la sociedad de la voluntad de los poderes económicos y políticos capitalistas dominantes. Recuerdo cuando Felipe Alcaraz nos ilustraba con datos en las reuniones de la Comisión Permanente del PCE de que en España se vivía el capitalismo más duro de la Unión Europea. Eran los tiempos en los que Zapatero decía que estábamos en la Champión League de la economía europea.

Un país en el que hay casi seis millones de personas que no tienen trabajo, más de un millón setecientas mil familias que no tienen ningún tipo de ingresos (lo que supone que aproximadamente 5.100.000 personas, por unas u otras causas no disponen de ello). Un país con el 21% de la población en la pobreza, en donde los niños son los más perjudicados, un país en el que han realizado 400.000 desahucios (estableciendo una media de 3 personas por familia, 1.200.000 perjudicados), un país en el que más de 1.700.000 parados no tienen ningún tipo de prestación y el que dispone de ella, agotado el desempleo, es de 400 euros. Un país, en definitiva, en el que la banca, la gran responsable de la crisis, ha recibido hasta la fecha 52.000 millones de euros que estamos pagando todos los ciudadanos, y por lo que, entre otras cosas, el pago de la deuda en los presupuestos que el gobierno del Pinocho-Rajoy acaba de aprobar son un cuarto de la cuentas del estado para la banca y los especuladores, que como hemos dicho son los responsables de la crisis, cuestión que hay que repetir permanentemente puesto que ha cuaja- do el latiguillo mediático de hacernos responsables a los ciudadanos de la crisis-fraude con el que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades.

Mientras, los banqueros ladrones, siguen con su cuenta de beneficios, la reordenación de la banca se hace a precio de saldo para las grandes entidades, otro escándalo es el fraude de las preferentes por el que han robado los ahorros de muchas familias con el engaño y la mentira. Bankia es el ejemplo del expolio y la desmesura de la banca de casino. Nótese que las palabras fraude, robo y mentira son una constante en la explicación de la crisis y de la actual situación política articulada hacia y contra los que han ostentado el poder, el verdadero poder en este país y en el mundo. El mayor problema de este momento es la banca, se ha vuelto peligrosa para la sociedad y nuestra economía, lo mejor en estas condiciones en las que se ha nacionalizado las pérdidas es una Banca Pública que sirva para apoyar a la mayoría social.

Y mientras, los de siempre quieren seguir viajando (ellos sí que siempre han vivido por encima de nuestra posibilidades) en business, a los gestores del desastre no se le reducen los salarios, bien sea en el pago de los mismos o por la vía de los impuestos: Izquierda Unida hizo una propuesta de que ningún cargo público cobre más que el Presidente del Gobierno, propuesta que creo casi revolucionaria en estos momentos y que desestabilizaría el sistema de poder actual –sobre el tema creo que moverse en estos parámetros es una cosa y fijar como referencia, por debajo, para los cargos cantidades de 1000 euros es incoherente, hay que aplicar la máxima sindical de igualar por arriba-. Y la Iglesia a lo suyo, al rescate del capitalismo. Hemos oído y leído a un miembro de la alta jerarquía decir que los suicidios no tienen nada que ver con los desahucios y quedarse tan pancho, para a continuación agregar que es una crisis de valores y de familia. Estos de negro ¡cuánto echan de menos el franquismo!, se les nota a la legua, son otro peligro social a combatir.

Al cierre de esta edición de Mundo Obrero, el parlamento con el rodillo del Partido Popular ha aprobado los presupuestos para el 2013, con- testados desde las calle con una mar- cha fúnebre por la justicia, la salud y la educación, “por la muerte de nuestros derechos”, dicen desde el 25S organizadores de la iniciativa rodea el congreso. Unos presupuestos que amplían y agravan la brecha social. Y Madrid, ejemplo y guía de las políticas neoliberales del PP, ha iniciado el camino para el desmantelamiento de la sanidad pública, mediante la privatización de hospitales y centros de salud, la protesta de los trabajadores y trabajadoras de la sanidad madrileña es ejemplar, la respuesta desde el gobierno de la Comunidad de Madrid es la chulería y con una actitud cínica que supone una seria falta de respeto a los ciudadanos.

Y siguen criminalizando la protesta, las declaraciones del Presidente de la Comunidad de Madrid tachando de “violentas” las manifestaciones y protestas es toda una declaración de guerra, pues la respuesta tiene que tener la misma proporción que la agresión. En este sentido el aumento de la represión es el reflejo de la actitud autoritaria y antidemocrática del PP, que intenta amedrentar a la ciudadanía para que no participe en las protestas, podemos decir por tanto que estamos ante el mayor retroceso de la nuestra joven democracia, y eso se debe contestar.

La respuesta: una acción decidida de movilización sostenida contra las políticas de recortes de derechos y libertades. No cabe esperar a una previsible futura debacle electoral del PP, no cabe más tiempo, la sociedad no lo tiene. Debe bramar la calle contra este golpe de estado contra los ciudadanos. Entre todos debemos erigir un 2013 muy rojo y rebelde.