viernes, agosto 18, 2017

La Venezuela que le “atañe” al diario El País no es la que nos concierne a los trabajadores y trabajadoras.


A Kontrakorriente. 


Ayer, 17 de agosto, el diario El País publicaba un editorial titulado “Venezuela nos atañe” en que al hilo de defender la cobertura informativa de la mayoría de los medios atacaba el portavoz del PSOE, Óscar Puente, por calificar de sobredimensionada la cobertura informativa sobre Venezuela.  

El editorial del periódico del grupo Prisa es toda una declaración de intenciones de atacar a todo aquel que cuestione, aunque sea de una forma tan tibia, su línea informativa sobre Venezuela de claro apoyo a los fascistas que tratan de subvertir el orden constitucional Venezolano con acciones violentas y en un claro esquema copiado del golpe de estado en el Chile de Allende, como se ha demostrado en varias informaciones publicadas en medios alternativos. Véase que Puente solo dice que se sobredimensiona la cuestión venezolana, si simplemente eso merece un editorial del periódico global, es porque añoran los tiempos del amigo del Señor X, los tiempos de Carlos Andrés Pérez, más conocido como CAP. 

Lógicamente, nada nuevo bajo el sol, El País defiende una democracia ultra liberal o burguesa, no entiende  otras formas de entender la democracia, como en el caso de Venezuela con la participación masiva del pueblo, con la implicación de las clases populares. Además, un medio de comunicación que con sus tentáculos en América Latina está implicado en el apoyo de las oligarquías mafiosas de esos países, al igual que lo está con el corrupto régimen bipartidista monárquico español. 

Los trabajadores y trabajadoras en España debemos estar preocupados por la destrucción de la democracia en Venezuela a de manos de la llamada oposición, la MUD y por sus líderes con llamados a la violencia para la consecución de los objetivos políticos. Debemos estar preocupados porque si en Venezuela estos elementos tomaran el poder la situación de las clases populares sería aún más grave de lo los que es, no solo en Venezuela, sino en España, pues el experimento fascista sería trasladado a nuestro país y los elementos reaccionarios, entre ellos El País, darían rienda suelta a sus instintos anti progreso y de eliminación de más libertades y derechos a lomos de la borrachera de un teórico triunfo en Venezuela. 

La derecha española con toda la artillería mediática,  económica y política se ha volcado en apoyo a los López, Capriles, etc. patriotas de pro, que por toda alternativa para acceder al poder piden al imperio una intervención militar contra el pueblo venezolano, derecha y socialdemócratas que aprobaron una reforma de la Constitución Española con alevosía y con el estío para dar primero el dinero a los bancos antes que cubrir las necesidades de la mayoría social española. Ante esto la pregunta es: ¿Qué no serán capaces de hacer si perdemos los referentes como la revolución bolivariana?   

Lo que se está produciendo en Venezuela es una revolución popular, de las clases obreras, Maduro es un trabajador y eso les duele a los estirados ricachones del mundo entero. Lógicamente, en toda revolución se puede producir algún error, pero en toda gran obra los hay, una vez vistos hay que corregirlos, y eso, creo es lo que está haciendo Maduro y la revolución bolivariana de Venezuela.

Ante esto, las clases populares y trabajadoras de nuestro país no podemos dar ni un paso atrás, no cabe la equidistancia y la indiferencia, una parte de nuestro futuro se está jugando en Venezuela.

Todas y todos al grito de Con la Revolución Siempre.

jueves, agosto 17, 2017

La importancia del XX Congreso del PCE

De mes en mes/julio-agosto 2017
Mundo Obrero

Los días 24, 25 y 26 de noviembre celebraremos la segunda fase del XX Congreso del PCE en el que situaremos la política del partido en el contexto internacional y nacional para los próximos cuatro años. Es un tópico mencionar la importancia de todos los congresos y todos tienen su momento, este también, en él, las y los comunistas debemos acertar en los debates y las propuestas para posicionar al PCE en el camino del Socialismo en el Siglo XXI. De ahí la importancia de la forma y el fondo del debate. En el partido estamos intentando superar formas de debate que lo agarrotan y caminamos hacia un debate más amplio y más rico en forma de tesis que permite una mayor participación y comprensión de lo que aprobamos.

Los y las comunistas españoles debemos crear nuestro propio proyecto, que lejos de imitar a otros nos lleve a la construcción del referente comunista en España, hay que mirar a otros para tomar nota de lo positivo, sí, pero hay que tener en cuenta que las condiciones materiales en nuestro país no son iguales, aunque tengan parámetros comunes, que en otros países. En la primera fase del XX Congreso (9 de abril de 2016) el PCE actualizó su propuesta estratégica con las condiciones de ese momento, tras el cual han sucedido hechos extraordinarios que hay que abordar en noviembre, momento en el que se culmina el proceso de debate congresual.

¿En qué contexto celebramos la segunda fase del XX Congreso el PCE?

La primera consideración es histórica, es la conmemoración del Centenario de la Revolución Socialista de Octubre en Rusia, el hecho más importante del siglo XX y que cambio la configuración del modelo capitalista coetáneo y la historia de la humanidad. Nosotros y nosotras comunistas celebramos el centenario con el objetivo de aprender de aquel extraordinario hecho para aplicar esas enseñanzas al momento político actual. Decía Lenin: “O adaptamos los esquemas teóricos a la vida, modificándolos como exigen las circunstancias, o tratamos de modificar la vida a los esquemas dejando pasar toda posibilidad de acción”.

La Segunda consideración es la situación internacional en la que vamos a realizar nuestro debate congresual, el fracaso de las políticas de la UE, la llegada de Trump a la Casa Blanca, el aumento de las tensiones en Oriente y África, las agresiones a Venezuela, Cuba y los países del Alba, el Brexit, los cambios en los gobiernos de Europa, la lucha en el interior del capitalismo mundial por la globalización, los nuevos fascismos, el papel de los medios de comunicación en la construcción de un nuevo orden internacional, etc.

Y en nuestro país cuestiones como la perdida de la mayoría absoluta del PP en el congreso, estamos inmersos en el mayor escándalo de corrupción de la reciente etapa democrática, la aparición de Unidos Podemos, el proceso de ruptura o rebelión democrática, el debate sobre el nuevo sujeto político que sea capaz de construir una alternativa al capitalismo español. Estos son algunas de las cuestiones tras la celebración de la primera fase del congreso, a los que habría que añadir en el marco más interno el debate sobre el futuro de la izquierda, los conflictos emergentes y antiguos y qué papel puede jugar el partido, la construcción del Bloque Social y Político, el modelo de partido, cómo afrontamos el debate sobre el leninismo, el feminismo revolucionario. Son muchos los temas, nos dejaremos algunos sin mencionar, sirvan estos ejemplos para escenificar lo que queremos decir sobre un debate vivo.

Por tanto, esta segunda fase no puede ser estática sobre los acuerdos alcanzados en la primera, tiene que ser una parte viva, con un debate actual en tiempo real, si no es así será difícil situarse en el contexto actual para poder actuar de forma eficaz en la defensa de los intereses de la clase trabajadora.

El partido tiene la responsabilidad de asumir el liderazgo en el proceso de ruptura con lo que hemos venido a llamar el régimen del 78, ante el incumpliendo del pacto constitucional y el manoseo de la Constitución para seguir con el robo a la clase trabajadora y la acumulación por parte de una minoría al amparo del régimen monárquico y construir la alternativa republicana. Esa responsabilidad tiene que completarse con la praxis, con la acción, superando el trecho que hay entre lo que se dice y se aprueba y lo que se hace.

Nuestro compromiso está con la clase trabajadora y la mayoría social, con su lucha por la recuperación de los derechos robados y la consecución de nuevos derechos, con el reparto de la riqueza, por la igualdad y contra los asesinatos machistas, con la III República, contra el imperialismo y la agresión a los pueblos del mundo, por la paz y la solidaridad internacional con los pueblos oprimidos, con la construcción de una alternativa al capitalismo español, etc. Como también en la construcción del partido capaz de actuar en este contexto y en esta situación, actualizarnos y reforzarnos como organización, adecuar nuestra estructura organizativa para ser eficaces en la ejecución de las políticas aprobadas y en la consecución de los objetivos estratégicos que colectivamente nos marcamos.

En la guerra de clases en la que nos encontramos trabajar para edificar el Socialismo en el Siglo XXI.

Los textos del congreso están publicados en la web del partido (www.pce.es), a la vez en MO digital (http://www.mundoobrero.es/pl.php?id=7179) hemos abierto un foro de debate para que la militancia pueda participar en un debate amplio y con la máxima pluralidad. Desde la dirección del partido se han puesto todos los medios necesarios para la realización de un debate plural, amplio y constructivo con el objetivo de conseguir los mejores resultados en este XX Congreso del PCE.

Fortalecer la movilización para construir la convergencia social y política

De mes en mes/mayo 2017
Mundo Obrero

El 27 de Mayo volvemos a Madrid a defender nuestro derechos en una nueva convocatoria de las Marchas de la Dignidad, movilización insertada en el ciclo que se inició tras las elecciones de junio de 2016 y ante la gravedad de las situación que vive la mayoría social de nuestro país y la clase trabajadora.
Las alianzas parlamentarias, con un PSOE que posibilitó el gobierno del PP protagonista del mayor y más cuantioso escandalo de corrupción de la reciente etapa democrática, no han hecho posible que se realicen los cambios que reclama la sociedad en su conjunto. Las primarias del PSOE con la elección de Pedro Sánchez pueden dar un giro a esta situación, pero todavía es pronto para saber en que dirección y con que profundidad, y si solo se queda en fuego de artificio.

En esta situación tenemos que plantear una serie de cuestiones situando nuestro horizonte hacia después del verano, tras volcarnos en el ciclo movilizador en marcha, conseguir la máxima repercusión de la Marchas de la Dignidad del 27 de Mayo, dándole continuidad en la manifestación planteada por Ecologistas en Acción para el 24 de Junio.

Este ciclo movilizador tiene que tener la perspectiva de avanzar en la máxima unidad de las fuerzas sociales y políticas que estamos confrontando con el régimen que sostiene a un PP rodeado de corrupción porque no ha encontrado una alternativa que le dé más seguridad en su objetivo de institucionalizar las medidas antisociales y autoritarias tomadas desde 2010. Nuestra acción política debe seguir estando en dar continuidad a la presión social que ha empezado este trimestre con las movilizaciones de mayo y junio, con un objetivo claro de ir globalizando la conflictividad.

Debemos entender que la juventud y la mujer son los sectores mas afectados por las consecuencias de la crisis, y como tal tienen que estar en la prioridad de nuestra atención, hay un gran problema de paro en los mayores de 45 años, sobre todo de las mujeres en paro mayores de 45, pero la fractura generacional es la gran cuestión política a resolver, por lo tanto hay que plantear una estrategia para incorporar a la juventud a la movilización.

De la misma manera tenemos que seguir trabajando para que la lucha contra el Patriarcado, la discriminación de las trabajadoras y la mercantilización del cuerpo de la mujer sean elementos trasversales en todas las movilizaciones, de manera que permita la incorporación de mujeres a la lucha por un proyecto de Nuevo País que permita la superación de las actuales lacras que provoca el patriarcado como una de las patas fundamentales del sistema.

Al mismo tiempo seguimos considerando la necesidad de cercar al régimen desde la periferia, en términos territoriales y en términos sociales, centrar gran parte de la fuerza y actividad en los barrios obreros y sectores marginados de la pretendida recuperación económica que los voceros del régimen repiten. Es en la periferia urbana y las zonas de interior donde se acumula el malestar, donde se concentran los sectores sociales perdedores de la crisis. Es ahí dónde el régimen no tiene más respuesta que la represión o la estigmatización social y cultural de la clase trabajadora.

En este marco, cobra mas importancia si cabe, la política de convergencia en la que ahora más que nunca hay que dar prioridad al trabajo de base. La presión social que dé sentido a la convergencia social y política, desde el planteamiento de poner de manifiesto que quienes luchamos juntos en la calle contra la salida antisocial debemos sumar para realizar los cambios necesarios en beneficio de la mayoría. Para esto ayudaría empezar a definir unos puntos mínimos de acuerdo social y político y un objetivo concreto, que la clase obrera, las capas populares, la mayoría social, entiendan que es posible aumentar la presión para emplazar a las fuerzas parlamentarias para sacar a Rajoy de la Moncloa, es decir la convergencia se tiene que construir desde el acuerdo de mínimos programáticos y la máxima participación en la toma de decisiones.

Hay que plantear de forma clara y directa que es necesario dar prioridad al discurso y a la imagen de izquierda, tenemos que entender que situar la contradicción entre capital y trabajo, es fundamental para conseguir situar la convergencia en el campo de la defensa de los intereses de la mayoría, y que tanto la cuestión de la denuncia de la corrupción, como la resolución del problema territorial tienen que estar en relación con la cuestión social y no situarlas en el vacío trasversal, esto significa que tenemos que dirigir nuestra actividad a la gente de izquierdas en general, dar la batalla en todo el sector que se define de izquierdas, en un sentido muy genérico, no sólo podemos dirigirnos a nuestro ámbito más afín o base social convencida, poniendo en primer lugar los conflictos de carácter social y laboral y relacionar siempre las denuncias de corrupción con el papel de las empresas del IBEX 35.

Por último, debemos dejar claro que es evidente que el acuerdo para sacar a Rajoy de la Moncloa, de producirse, será un acuerdo que para nosotros tiene la importancia de frenar y dificultar, la operación “segunda transición”, que en ningún caso nos garantiza que estemos en condiciones de conseguir la ruptura social y política que consideramos necesaria para la Construcción de Un Nuevo País, por lo tanto el acuerdo para sacar a Rajoy de la Moncloa es un punto de llegada, así como, preparar las próximas luchas sociales y electorales sin renunciar a nuestro objetivo rupturista.

Por un trabajo y una vida digna, construir República, construir otro modelo de sociedad

De mes en mes/abril 2017
Mundo Obrero

Para nosotros y nosotras comunistas abril no es un mes más, este es el mes rojo, amarillo y violeta de la república, el mes de la legalización tras la oscura dictadura franquista y este año del centenario de la revolución socialista, también, el de las tesis de abril, el programa que dio el giro de la revolución burguesa de febrero del 17 a la proletaria de octubre. Un mes de conmemoraciones y de movilización política que este año ha comenzado con la movilización convocada contra los presupuestos del régimen y por la república, acción que, junto a otras, marca el inicio de un ciclo de movilizaciones para oponerse a las políticas, de la Troika y del Partido Popular, de empobreciendo y precariedad como modelo social impuesto por el capitalismo en el siglo XXI.

El PCE ha puesto en marcha la campaña “Por un Trabajo y una Vida Digna” para denunciar la situación social y política, una campaña de amplio recorrido, asimismo al final de año 2016 marcamos una fase contra la pobreza energética y a favor de la nacionalización de las empresas de energía, en concreto en esta fase las eléctricas y la estafa que es hoy el precio de la luz, que pagamos todos y todas en beneficio de una acumulación de capital desorbitante por el lobby eléctrico, exponente máximo de las puertas giratorias por las que se “colocan” politicastros del PSOE y del PP que han hecho previamente favores a la patronal.

2017 va a ser un año de acción en la calle desde los conflictos laborales y sociales en defensa de otro modelo de sociedad y por una vida con dignidad; la próxima es la conmemoración de la proclamación de la II República en la perspectiva de la construcción de la Tercera, con el objetivo de desmontar el andamio monárquico que sostiene este régimen injusto, antisocial y represivo al que da imagen Felipe VI, por ello decimos “Basta de Estafa, Construyamos República”, pero a nosotras no nos vale una república cualquiera, nosotros queremos una república en la que primen los intereses de la mayoría social, de las personas frente a los del capital.

Para ello, trabajaremos en la preparación del próximo encuentro estatal republicano del día 3 de junio de este año y llamamos a la manifestación que se va a celebrar el día 8 de abril en Madrid y a todas las que se convoquen en el resto del estado en conmemoración de la II República y por la Tercera.

Abril es también el mes que conmemoramos la legalización del PCE, aquel Sábado Santo Rojo, como ha quedado para la historia. En palabras de nuestro Secretario General, José Luis Centella, este 9 de abril el PCE celebramos el 40 aniversario de nuestra legalización, una fecha en la que queremos rendir homenaje a quienes durante los duros años de la dictadura franquista dieron lo mejor de sí y pagaron con años de cárcel, exilio o incluso con su propia vida la defensa de la justicia y la libertad.

En este 40 aniversario mostramos nuestra determinación por mantener vivos los ideales de libertad, justicia y socialismo que dan sentido a la existencia del Partido Comunista de España.

Mayo termina como empieza con la movilización convocada por las marchas de la Dignidad para el 27 de mayo y que previamente tendrá su réplica en los distintos territorios. Desde el PCE hemos considerado necesario reforzar las coordinadoras o plataformas de las marchas en las distintas localidades, comarcas, provincias para que al igual que en 2014 sea una movilización capilar, unitaria, ampliamente representativa y contundente que cambie el actual estado de las cosas en beneficio de la clase trabajadora y la mayoría social.

Desde el PCE vamos a combatir posiciones “reduccionistas” y complacientes que se puedan dar en las marchas, pues la mayoría social no se conforma con una acción como otras, sino con la suma de todas y para ello nos ponemos manos a la obra para sumar, y a esta tarea hacemos un llamamiento a toda la militancia, a su implicación, a su compromiso con todas la acciones de protesta, porque hoy como ayer el conflicto está entre el capital y el trabajo y esta manifestación y las acciones previas es un momento idóneo para mostrar la fuerza de clase trabajadora, no podemos esperar que otras y otros lo hagan por nosotras y nosotros.

martes, marzo 14, 2017

Este 8M, paramos todas, por todos nuestros derechos

De mes en mes/marzo 2017
Mundo Obrero

Este 8 de marzo se ha realizado una convocatoria excepcional con un Paro Internacional de Mujeres. Un movimiento que nace en Argentina contra la violencia machista y que prosigue en Polonia por el derecho al aborto, las libertades y contra las políticas retrogradas del gobierno, que tuvo su continuación en las manifestaciones de mujeres contra las actitudes políticas machistas de Trump. 

Hace cien años que la Revolución Socialista de octubre aboliera las leyes que situaban a la mujer en una relación de desigualdad con el hombre, se decretara el derecho al divorcio, el derecho al aborto legal y gratuito en los hospitales del Estado. La prostitución y su uso fueron descritos como “un crimen contra los vínculos de camaradería y solidaridad“ y el Gobierno Soviético trató de atacar las causas de la prostitución, mejorando las condiciones de vida y trabajo de las mujeres, tal y como dice el manifiesto del PCE. Así mismo, consideramos que todavía existen algunos elementos principales de la revolución del 1917 que hoy siguen siendo necesarios como son el empoderamiento de las mujeres, la igualdad en derechos sociales y laborales y la abolición de la prostitución.

Por ello, con la huelga de trabajadoras, a la que dan cobertura los sindicatos, el PCE impulsa una acción (apoyada por mayoría en el Comité Federal) que pretende visibilizar el trabajo reproductivo, aquel que no está remunerado mediante un salario. Con esta iniciativa se pretende visibilizar el trabajo de la mujer que permanece oculto. 

Con la acción simbólica de “colgar el delantal”, desde el PCE se pretende concienciar y visibilizar un trabajo que asumen la mayoría de mujeres. La dedicación femenina al trabajo de la reproducción es el resultado de la construcción social conservadora de las diferencias de género orientadas fundamentalmente hacia el trabajo de la reproducción. Colgar el delantal implica una acción de rebeldía y de lucha, se trata de empoderar a la mayoría de mujeres que asumen la carga de este trabajo sin cuestionarlo, e incluso sin valorarlo tal como merece un trabajo que es esencial para el funcionamiento de la sociedad, como se informa desde la Secretaría de la Mujer del PCE.

En las reivindicaciones de este 8 Marzo se incluyen el reparto del trabajo tanto productivo como reproductivo, que los gobiernos asuman la responsabilidad que les corresponde y que es contraria a las políticas de recortes en lo público, así como la especial atención de las personas dependientes. Pedimos que se eduque para la igualdad, desde la educación formal y no formal, censurando aquellos juguetes, cuentos infantiles y series televisivas que desde edades muy tempranas van segregando y dirigiendo por sexos su futura dedicación a la actividad productiva y reproductiva. Y luchar contra la violencia machista. De la misma forma, consideramos primordial el papel de los medios de comunicación para conseguir una educación en igualdad.

Para ello desde el Partido nos hemos implicado en la exigencia de políticas que profundicen en la desaparición de las causas de la desigualdad, que pongan en el centro de la acción la vida y vivirla en igualdad sin la esclavitud de la precariedad, de las dobles jornadas y sin la amenaza de las agresiones machistas.

Convocada la segunda fase del XX Congreso del PCE para los días 24, 25 y 26 de noviembre
Nosotros comunistas hemos vivido muchas experiencias políticas en diferentes países y hemos aprendido a valorizar, quizás mejor que otros, lo que representan todas las fuerzas en presencia y la necesidad de contar con todas ellas en la construcción de una España democrática.

Nuestra teoría y nuestra práctica surgen y nacen de la vida y de los hechos y no de elucubraciones seudoteóricas de gabinete. 


Dolores Ibárruri, 1975, Discurso de clausura de la Segunda Conferencia del PCE


El Comité Federal del PCE ha aprobado la celebración de la segunda fase del XX Congreso para los días 24, 25 y 26 de noviembre. Aprobación que ha ido acompañada de los ejes de trabajo para preparar los materiales, entre los que se incluye la elaboración de un manifiesto programa de PCE como una contribución a la necesaria realidad del comunismo en el momento actual y la de un documento organizativo sobre el modelo de partido que necesitamos en esta fase. 

Un proceso en el que la militancia va a jugar un papel especial, puesto que previo a la redacción de los documentos por la comisión encargada por el C.F. han podido aportar en los debates de las agrupaciones sobre los temas propuestos por la comisión e incluso ampliar los temas a debate. 

En el plano político, el Comité Federal aprobó también que nuestro objetivo es buscar la más amplia unidad popular en torno a un programa de mínimos que agrupe a quienes no asumen las políticas de recortes y austeridad, de reformas antisociales y autoritarias. Y hacerlo en un espacio común en el que confluyamos quienes estamos dispuestos a dar la batalla por un proyecto de Nueva Sociedad más social, igualitaria, democrática y justa, un espacio en el que ecologistas, sindicalistas, activistas sociales, luchemos conjuntamente en la calle y construyamos un referente electoral con voluntad de ganar.

De la Revolución Socialista de 1917 al capitalismo global del 2017

De mes en mes/febrero 2017
Mundo Obrero

Con la celebración del IV Foro de MO “De la Revolución soviética al capitalismo global” se inicia desde el PCE y Mundo Obrero el conjunto de actividades de este año 2017 para la conmemoración de los hechos históricos que conmocionaron al mundo a principios del siglo pasado y que cambiaron la historia de la humanidad, cambiaron la hegemonía capitalista y que tuvo en aquel momento un contrapoder al servicio de la clase trabajadora. José Manuel Mariscal y Julio Anguita abrieron con sus intervenciones -publicadas en este número y completas en Mundo Obrero Digital- esta importante fase de reflexión, análisis y aprendizaje para la acción sobre la Revolución Socialista de Octubre, y cómo aplicamos sus enseñanzas en el momento político actual para avanzar en el camino del Socialismo en el Siglo XXI.

100 años después de aquel importante hecho histórico en el que las clases populares y trabajadoras tomaron el poder, queremos reflexionar sobre la revolución burguesa de febrero que hizo caer al Zar y la creación de un gobierno provisional que quería instaurar un “sistema zarista” sin el Zar, pero con el mismo objetivo político: explotar a las masas obreras y entregar la riqueza de Rusia al capital internacional de Francia, Reino Unido y los EE.UU. Cuestión esta aprovechada por Lenin para plantear las Tesis de Abril como paso hacia la revolución obrera y la caída del gobierno provisional, dando un papel esencial a los “Soviets” donde el partido Bolchevique era minoría consciente de la capacidad de “dirección” de los cuadros del partido en todos los frentes. 

Dolores Ibárruri en su libro “De Febrero a octubre de 1917. En el 50 aniversario de la revolución socialista” (Colección Ebro, 1967), hace una similitud de esta fase de la revolución con la época del Frente Popular. Pero es más, añade una reflexión que por su vigencia queremos traer a colación: Cada pueblo y cada país, apoyándose en la experiencia soviética, puede aportar muchos elementos nuevos en las formas y medios de transición del capitalismo al socialismo.

Porque salvando las distancias históricas, las condiciones nuevas y los actores del momento, las preguntas a hacerse pueden ser: ¿Existen las condiciones históricas materiales para un proceso de este calibre en nuestro país? ¿El capitalismo y el imperialismo tienen hoy condiciones de dominio y hegemonía como a principios de siglo? Y la última, ¿existen bloques organizados capaces de iniciar el proceso histórico de cambio? A estas preguntas y a muchas más son a las que, si queremos iniciar un proceso de rebelión democrática debemos dar respuesta y a las que queremos dar respuesta desde el PCE en esta conmemoración del centenario de la Revolución Socialista.

En la carta sobre la celebración del centenario nuestro Secretario General nos recuerda que iniciamos un año histórico por la conmemoración del centenario de la Revolución Soviética y todo ello para un Partido que se reivindica su heredero, tiene una dimensión que trasciende la simple celebración histórica, por ello nos debe servir para realizar un análisis de la dimensión que supuso, pero sobre todo debe servir para poner en valor lo que hoy tienen de vigencia sus enseñanzas. Y añade que recordemos que la insurrección proletaria de octubre de 1917, fue la acción planificada, organizada y dirigida por un partido revolucionario de nuevo tipo que supo tomar la iniciativa que las circunstancias históricas exigían en aquel momento: el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (Bolchevique), organizado y dirigido por Lenin y formado por la vanguardia más consciente del proletariado ruso. Continúa Centella diciendo que la gran obra de Lenin fue conjugar la teoría revolucionaria, el análisis de la realidad objetiva de la Rusia Zarista, pero sobre todo fue la transformación del Partido Bolchevique, un partido organizado en función de conseguir el objetivo que pretendía alcanzar, dirigir al pueblo en la lucha por la revolución socialista. Todo esto tiene la importancia de trabajar para reforzar ideológica y organizativamente al Partido, en un año en el que vamos a celebrar nuestro XX Congreso (II Fase), para que juegue el papel que históricamente y en esta coyuntura concreta está llamado a realizar, que no es otro que ser un actor principal en el proceso de rebelión democrática para la construcción de un nuevo país.

En una situación de tensión social en la que se agrandan las diferencias entre los capitalistas y la clase trabajadora que es desposeída de derechos conseguidos con años de lucha, la corrupción del sistema capitalista camina sin coste político alguno para los que roban lo que es de todas, en la que el gobierno protege los intereses de las grandes empresas (como hemos visto con el tema de clausulas suelo y el precio de la electricidad), un sistema económico y social que ataca a la clases populares y trabajadoras instaurando la precariedad y la pobreza como forma de vida, arremetiendo contra los sectores más vulnerables como los pensionistas, las mujeres y los jóvenes, por citar algunas de las características del sistema capitalista español. Se están generando multitud de conflictos a través de actores sociales –en los que posiblemente no seamos mayoría- que luchan por otro modelo de sociedad y que en muchos casos necesitan de la dirección adecuada para ir transformando la sociedad, a pequeños pasos sí, nuestro objetivo es que el camino sea el del socialismo. Hay movilizaciones que reflejan esa tensión y se traducen en conflicto, ese es nuestro campo de juego.

2017

De mes en mes/enero 2017
Mundo Obrero

Ha pasado un siglo desde que se produjeran los hechos históricos de la Revolución Socialista de Octubre en Rusia que cambiaron el mundo a principios de siglo XX, y tras ellos la historia de las relaciones entre los oprimidos y los explotadores no serían las mismas, abriendo las puertas a cambios extraordinarios en el capitalismo mundial en favor de las clase trabajadora y la libertad de los pueblos. El PCE como hijo de la revolución de octubre celebrará durante todo el año el centenario.

El terrorismo fascista asesina en Atocha a luchadores por la libertad

A estos extraordinarios hechos nos referiremos más adelante, no sin antes reseñar otro momento histórico para el PCE, como son los asesinatos de los y las camaradas abogados laboralistas de Atocha por el terrorismo fascista sucedidos el 24 de enero de 1977. Así lo exponía Mundo Obrero el 27 de enero: La gran conspiración fascista contra el pueblo y la democracia ha recurrido, una vez más al crimen. Y una vez más la provocación del secuestro político. Detrás de los asesinos de “Cristo Rey” de los “Apostólicos Anticomunistas” de los provocadores que se enmascaran, están conocidas fuerzas prestas, una vez más, a sacrificar a España para salvaguardar sórdidos intereses. Y están servicios internacionales especializados en la instalación y el sostén de dictaduras terroristas.

Las y los abogados que sufrieron el atentado de Atocha fueron mártires por la libertad y la defensa de las clases oprimidas y trabajadoras. Su ejemplo de lucha fue la constante del Partido y sus militantes en la defensa de las libertadas y de la clase trabajadora. Por ello siempre estarán en nuestro recuerdo y nunca olvidaremos a quienes expusieron sus vida por las libertades. 

Al PCE lo legalizaron sus militantes en la calle y en la sociedad

Y también conmemoramos el 40 aniversario de la legalización del Partido, acaecida el 9 de abril de 1977, tres meses después de los sangrientos asesinatos de Atocha, en el llamado “Sábado Santo”, por hacerse público ese día. Sobre estos hechos y el debate de la transición o régimen del 78, como se denomina a este periodo de la historia de nuestro país se han expresado en las últimas semanas varias opiniones, ninguna de ellas por parte del PCE, en las que según quién, escora el tema a sus intereses. Nadie duda de que el PCE fue el Partido que más lucho contra el régimen de terror de Franco, quien más lucho por las libertades en este país; quien dude lo hace desde una posición de miseria intelectual, por todas esas luchas el Partido estaba presente en las huelgas, manifestaciones, en los tajos, en la universidad, en la calle, dirigiendo asociaciones y todo el mundo lo sabía. Su legalización fue darle carta de naturaleza a algo que el Partido y el trabajo de sus militantes habían conseguido.

En esa lucha los y las comunistas nos dejamos muchos muertos, presos, torturados, represaliados, exiliados, etc. Como también en los últimos años del franquismo y del tardo franquismo fue el Partido el que organizaba la resistencia contra la opresión y la injusticia, en los despachos laboralistas no sólo se defendía a los trabajadores sino que se organizaba la protesta y la rebelión y los sucesos de Atocha fueron la respuesta de quienes se resistían a que en este país hubiera libertades. 

El manido debate sobre la transición

Sobre el debate de la transición el PCE ha hecho su revisión y su autocrítica. Así, en 1996, en la Fiesta del PCE, el entonces secretario general Julio Anguita, en un discurso con una alta repercusión mediática y política en su momento, denunció el incumplimiento del pacto constitucional por parte de los distintos gobiernos de UCD, el PSOE y de los poderes fácticos y proclamó la ruptura con el consenso constitucional apostando por la República como propuesta que construyese un país de justicia, igualdad y derechos para las clases trabajadoras (http://goo.gl/m4yGLE). A la vez, en 2007, antes del inicio de la crisis fraude, Paco Frutos, Secretario General presentó un informe al Comité Federal en el que asumiendo críticas sobre el proceso, situaba al Partido en una propuesta de construcción de un nuevo marco político y social contra el bipartidismo y el capitalismo español en una estrategia de ruptura democrática (http://goo.gl/CDlhhZ). Propuestas en las que el PCE ha ido profundizando en estos años y que José Luis Centella ha enmarcado en la ruptura democrática para un Nuevo País.

Los hechos son propios del momento en el que toca vivir. Nosotros recordamos a quienes dieron su vida por la libertad, a las y los represaliados, a quienes durante estos cuarenta años con su lucha han estado cuestionando este sistema en los sindicatos, en las asociaciones, en las calles, en las movilizaciones, al igual que hoy hace la militancia del Partido en el ámbito en el que se encuentre en cada momento. Miramos al pasado para aprender y avanzar hacia un futuro en el que la clase trabajadora y la mayoría social tengan el poder y capacidad de decidir su futuro como hace 100 años lo escribió el pueblo ruso.

Aprender del hecho histórico más importante del siglo XX para avanzar en el siglo XXI

Dolores Ibárruri escribía en el 50 aniversario de la Revolución Socialista Rusa en las páginas del libro “De febrero a octubre de 1917” (Colección Ebro, 1977): “La victoria revolucionaria de Octubre de 1917, marca una línea divisoria, indeleble, entre dos vertientes históricas, entre dos mundos, entre dos épocas… La victoria de la revolución democrático-burguesa de febrero, y su entrelazamiento con la dictadura democrática de los obreros y de los campesinos, ejercida y representada por los Soviets, era el umbral, el prologo inevitable del Octubre Socialista”.

Dolores, a continuación, describe las luchas desde el levantamiento de diciembre de 1825 de un grupo de oficiales de Ejercito Zarista, la luchas campesinas de 1861, la revolución de 1905, la huelgas de 1912 en la Región de Lena y las penalidades de la guerra imperialista con el levantamiento de los obreros en los centros industriales más importantes de todo el país, así como las condiciones del capitalismo ruso que llevan a los hechos históricos de 1917. Una situación de convulsión social y política que fue la antesala del octubre revolucionario. Cada tiempo tiene la suya, puede que la crisis que vivimos sea históricamente un chispazo para una necesaria llama que impulse cambios en la senda del socialismo.

La pregunta que mucha gente se hace es si es posible que en el siglo XXI puedan darse hechos como los del octubre socialista. Posiblemente la respuesta estará en función de quién la dé. Nosotros y nosotras comunistas queremos celebrar este centenario para reflexionar, aprender y en su caso poner en práctica esas enseñanzas en la actual coyuntura histórica, así tanto el PCE como Mundo Obrero vamos a dedicar tiempo, espacio y todos los esfuerzos a esta tarea.

Unidad para abordar el nuevo ciclo político y social


De mes en mes/diciembre 2016
Mundo Obrero


El fin de un ciclo

Con el fin de año de 2016 llegamos a la culminación del ciclo electoral y político intenso que dio comienzo en mayo de 2014 con las Elecciones Europeas y culmina con la investidura de Mariano Rajoy como presidente del gobierno y la continuidad del Partido Popular en el gobierno con el apoyo activo de Ciudadanos y el apoyo pasivo del Partido Socialista Obrero Español.

Entre medias, en estos treinta y dos meses han pasado muchas cosas y han cambiado también muchas otras, no tantas como nosotros queríamos, ni tampoco muchas de las que esperamos, a la vez han cambiado algunas de las que pensamos no era previsible que sucedieran. El régimen ha quedado debilitado pero no ha sucumbido a los envites de las fuerzas sociales y políticas alternativas, eso sí, intenta regenerarse en unas condiciones de debilidad y contradictorias entre los elementos que lo componen. Las fuerzas alternativas no han avanzado lo suficiente para hacer caer el régimen, el deseo formulado y no conseguido de cambio a través solo de las urnas ha supuesto una especie de frustración social que se nota en la desmovilización, una movilización que parece empezar a resurgir, a la vez que en este nuevo escenario las fuerzas alternativas, la izquierda y nosotros mismos como PCE e IU nos encontramos inmersos en un debate, casi existencial, de cómo, cuándo y con quién abordar el futuro.

Con el fin de año se nos han ido dos grandes, Marcos Ana y Fidel Castro. Ambos son referentes de los comunistas, gentes de progreso, luchadores por la libertad y por un mundo más justo y más humano. Ambos con su ejemplo de lucha y vida nos enseñan el camino, todas y todos tenemos mucho que aprender y que practicar, queremos en sus figuras reconocer a todas y todos los que nos han dejado y en los que también nos reconocemos. 

Se inicia otro ciclo

La crisis-fraude fruto del llamado capitalismo de casino, la corrupción y la especulación en todos sus ordenes que se fue larvando durante el mandato de los partidos del régimen bipartidista monárquico (PSOE-PP) y la preeminencia de sus iguales en Europa y el resto del Mundo, salvo excepciones honrosas, y que proyectó los primeros síntomas a finales de 2007 –de los que en Mundo Obrero dimos cumplida información- y que dio la cara en 2008, no ha acabado. Podemos decir que ha mutado, sus efectos son menos conocidos pero igual de dañinos. El actual régimen tripartidista ha hecho un gesto gatopardiano, una campaña de publicidad política en la que parece que todo ha cambiado, pero en definitiva todo sigue igual, el IBEX 35 y las instituciones internacionales son las que marcan el paso a seguir, son los que mandan en España.

Hoy, el dominio de los medios de comunicación del sistema capitalista español al paso marcado por los “amos” del dinero nos quiere hacer ver que la crisis-fraude se ha superado y que lo peor ya pasó, pero sabemos que la realidad es otra. Sin ser exhaustivos los datos demuestran todo lo contrario, la brecha entre ricos y pobres, entre los que más tienen y los que menos se ha agrandado, la precariedad y la pobreza han venido para quedarse en amplias capas de la sociedad, desde el proletariado a las llamadas clases medias, pasando por el pequeño y mediano empresario, todo para que una minoría privilegiada y arcaica siga acumulando riqueza por el saqueo al resto.

La seña de identidad del régimen tripartidista (neoliberal y monárquico) es la precariedad, que se inicia en el trabajo con bajos salarios y unas condiciones laborales indignas para el ser humano, llegando a crear la figura del “trabador/a pobre” que tiene trabajo pero no llega a fin de mes con las necesidades básicas cubiertas. Marx y Engels en el Manifiesto del Partido Comunista (1848) expresan las condiciones de los trabajadores de aquella época en dos párrafos, ilustrativos hoy de lo arcaico de las políticas capitalistas españolas: “Por tanto, lo que cuesta hoy en día el obrero se reduce poco más o menos a los medios de subsistencia indispensables para vivir y para perpetuar su linaje”. Y el otro párrafo “Una vez que el obrero ha sufrido la explotación del fabricante y ha recibido el salario en metálico, se convierte en victima de otros elementos de la burguesía: el casero, el tendero, el prestamista, etc.”

A partir de esta situación y otra peor como es no tener trabajo ni prestación básica se produce en cascada lo que llamamos precariedad social o pobreza, de la que el 30% de la población española está en riesgo. Así, mientras los bancos y las grandes empresas anuncian beneficios, la mayoría social no puede pagar una vivienda, no puede alimentarse en condiciones saludables, no tiene recursos para pagar los servicios básicos (luz, gas, agua, transporte, comunicaciones, etc.) no puede acceder al ocio y el deporte, a la cultura, en definitiva llevar una vida digna. 

Cómo afrontar esta nueva etapa

En este año 2017 que comienza celebramos el centenario de la Revolución Socialista de Octubre en Rusia. De la lectura de los textos entre otros de Dolores Ibárruri, de Pepe Díaz y fundamentalmente de la obra de Lenin podemos aprender que sin una correlación de fuerzas a favor de las clases populares no es posible un cambio real, una evolución social y política que transforme sus condiciones reales. Para lo anterior es necesario ir construyendo hegemonía gramschiana en lo cultural y lo político, es necesario lo que el PCE lleva décadas definiendo como el bloque social y político capaz de tomar el poder a favor de las clases necesitadas frente a los poderosos amos del dinero. Y en todo ello la movilización adquiere, estos 32 meses son una prueba reciente, un papel primordial de primer orden. 
Para ello, debemos tener claras las bases políticas, como el reparto de la riqueza e ir contra la precariedad en todos los órdenes de la vida, unas bases económicas y laborales que lo posibiliten consolidando derechos en una nueva constitución, un nuevo marco de representación política proporcional y participativo, una política fiscal que dé cobertura a las medidas, el respeto a los derechos humanos y al medio natural que es la casa de todos, entre otras. 

Derrotar al régimen y construir otra realidad

Cien años hace que el mundo conoció otra forma de vivir tras la Revolución de Octubre: derechos de la mujer, de los trabajadores, reparto de la riqueza, libertades como el divorcio, lucha contra el imperialismo y por la paz, las pensiones, la protección social, vivienda, trabajo, etc., todo ello y más lo trajo la Revolución Socialista de Octubre. Debemos mirar atrás para volver a coger el rumbo del socialismo. Aprender, que no copiar, de los procesos libertadores de América Latina y de su lucha contra el imperio. En nuestros debates de futuro deben estar estas experiencias.

En este nuevo ciclo tenemos debates y contradicciones lógicas, son realidades nuevas a viejos problemas y tenemos distintas visiones de ellos, el debate es necesario, como lo es la unidad de acción de los comunistas en torno a las decisiones de los congresos y de los órganos de dirección, situarse contra ellos es situarse fuera del partido. Hoy es más necesaria que nunca la unidad de los y las comunistas, las y los militantes no nos lo van a perdonar y la clase obrera tampoco. 

El PCE e IU pueden, deben y quieren jugar un papel de primer orden, un papel de liderazgo en esta nueva etapa para derrotar al régimen, desde su propia identidad e historia, teniendo como referente los intereses de la clase trabajadora. Lo hemos escrito muchas veces en estas páginas, que nadie nos confunda con intereses cortoplacistas. Hoy la mayoría social y la clase trabajadora reclama soluciones a sus problemas, el PCE e IU aportan esas soluciones, porque el partido no tiene más intereses que los de la clase trabajadora, no es ajena a ella, formamos parte de ella, organizados y organizadas con ella derrotaremos al régimen. Lo demás, ilusiones.

miércoles, diciembre 07, 2016

Cobardia Politica. La respuesta


El ex secretario general del PCE Paco Frutos ha tenido a bien dedicarnos un rato de su valioso tiempo y como le caracteriza unas amables líneas a la dirección del partido y en concreto a tres miembros de la misma el secretario general, el secretario de organización y a mi insignificante persona, cuestión esta que me llena de gozo y emoción porque una persona a la que hasta ayer, a pesar de las diferencias, he respetado, con su “altura” intelectual y bajeza moral actual me haya tenido en cuenta en sus pensamientos.

El libelo al que hago referencia lo titula “La cobardía política” a propósito, según él, de la decisión de la dirección del partido de que no escriba en el periódico de su partido al que en otros libelos previos denigra. El mismo medio que durante años le ha permitido expresar sus opiniones aunque estas estuvieran en contra de los acuerdos democráticos de los órganos de dirección, esos mismos órganos que él de forma voluntaria ha abandonado y en los que no expresa sus opiniones y que escondido detrás de la pantalla de su ordenador luego publica en las redes sociales ¿esto no es Cobardía Política?

Ese mismo medio que mes tras mes le comunica la extensión de su columna haciendo caso omiso como queriendo ocupar el espacio en el papel que tienen asignado otras y otros compañeros, trasladando el trabajo de síntesis que él tiene que realizar a los ya abrumados camaradas que trabajan en Mundo Obrero, por eso en el último número de noviembre nos vimos obligados a prescindir de su columna, previa comunicación lógicamente.

Fráncico Frutos Gras, quien según dicen las crónicas de la época, en el IX congreso del PCE defendió las tesis del leninismo brillante y lucidamente, no ha aprendido nada de las lecciones de Lenin, ni de lo que significa eso que él que siempre ha defendido de la organicidad o sea el centralismo democrático, que en otros tiempos exigía a otros, en aquel congreso perdió la enmienda frente a Simón Sánchez Montero y Santiago Carrillo, de este último parece que lleva el mismo camino salir mal del Partido haciendo todo el daño posible, a pesar de haber sido su máximo dirigente. Francisco Frutos Gras en reiteradas ocasiones ha reivindicado la responsabilidad de Cultura el PCE y a lo más que ha llegado con ella es a tener tal titulo en la tarjeta de visita, el fruto de su trabajo fue el desierto en las relaciones con el mundo de la cultura.

En el libelo mencionado, como en otros anteriores, ataca a las decisiones tomadas de forma democrática en los órganos de dirección del partido, insulta, denigra, menosprecia, amenaza utilizando un matonismo barriobajero, insulta por celos a otros camaradas que has demostrado un trabajo constante frente a su actitud al trabajo proporcionalmente inversa a su expandido ego. Libelos en los que trasmite las frustraciones de su etapa como dirigente político y que no merecen más comentarios.

Si, todavía camarada Francisco Frutos Gras, hemos debatido la reestructuración de Mundo Obrero en esta nueva etapa y una de las cuestiones ha sido incluir a más camaradas mujeres en la columnas de opinión, para ello muchos de los que hoy escriben deben de dejar hueco, al menos una vez cada dos meses, ese es el acuerdo, estábamos en la gestión del mismo, la gestión de la comunicación de la decisión era otra historia, pero gracias, aun camarada, por hacernos fácil el trabajo.

Tras los ataques a este periódico, al partido, a mi insignificante persona ya estoy acostumbrado, creo que no eres digno para seguir utilizando un Mundo Obrero que denigras y desprecias, así como a los y las que trabajamos en él, que es el medio del Partido al que de forma constante insultas y atacas.

Por todo ello, te liberamos de esta pesada carga que es para ti poner tu excelso nombre en tan mediocre e indigno periódico, según tus propias afirmaciones.
Que te vaya bonito allí donde te dejen extender tu mísera basura.

Ginés Fernández González
Director de Mundo Obrero

martes, noviembre 22, 2016

¿Hay algo nuevo en el horizonte?

De mes en mes/noviembre 2016
Mundo Obrero

La pregunta que puede hacerse un ciudadano o una ciudadana en este momento tras la intensa propaganda de los medios de comunicación del sistema es si hay algo nuevo en el horizonte tras los últimos acontecimientos. Y esto es así en la medida que la propaganda oficial del régimen está empeñada en convencernos que hay recuperación y que las cosas son como antes de la crisis. Pero los datos demuestran que esto no es así y, por otro lado, que hay un nuevo gobierno y una nueva situación política que el Partido Popular ha tomado nota. Otra vez los datos demuestran que no es tan de esa forma y que solo es una campaña de los poderes económicos, mediáticos y políticos conservadores para regenerar el régimen bipartidista monárquico.

¿Hay recuperación? En cierto modo sí, pero esa recuperación lo es para los que más tienen y que los datos dicen que se ha agrandado la brecha entre los que más tienen y los que menos tienen, pero para el resto de la sociedad y de la clase trabajadora los salarios han caído durante la crisis, los contratos que se hacen son en precario y sin garantía de un empleo estable, la cobertura de desempleo ha caído y solo el 54% de las personas desempleadas tienen dicha cobertura. La pobreza se sitúa en torno al 30% afectando de forma especial a los jóvenes y a las mujeres que a la vez sufren los efectos de las peores condiciones laborales, se ha instaurado la figura del trabajador pobre porque tener un trabajo no es garantía de salir de la situación de precariedad económica y social, siguen los desahucios y el problema de la vivienda mientras el PP ha entregado las viviendas sociales a precio de saldo a los fondos buitre. El sistema de garantías y protección social no cubre las necesidades de la sociedad mientras que se rescata a los bancos que no devuelven el dinero; a los ayuntamientos se les impide hacer políticas favorables a los ciudadanos mientras se favorece con la deuda a la gran banca, etc. Pero esto que puede parecer, y así nos lo venden los medios, una cuestión fruto de la crisis del capital, es un modelo que tiene como característica la precariedad y el empobrecimiento de la mayoría social para el enriquecimiento de una minoría privilegiada.

¿Hay algo nuevo en la situación política? Más allá de la imagen que se ha querido trasmitir, lo nuevo es la construcción de la gran coalición en “diferido” tras el apoyo del PSOE a la constitución de un nuevo gobierno del Partido Popular de Mariano Rajoy. Además de una traición al electorado es un golpe a la construcción de una alternativa a la derecha en nuestro país. El acuerdo de investidura con Ciudadanos es una profundización en las políticas neoliberales, eso sí, vestidas de regeneración, es una profundización en dar más poder al empresariado español de cultura del paleolítico democrático en este país.

Como ha manifestado el Coordinador Federal de IU, Alberto Garzón, el PSOE y Ciudadanos se verán de forma permanente chantajeados por Rajoy con la amenaza de unas nuevas elecciones, para así aceptar la “quina” de nuevas medidas de recortes que marcarán aquellos que no se presentan a las elecciones, los dictados del IBEX 35.

Con la elección de un presidente de la derecha se ha cerrado el ciclo electoral, se ha garantizado la gobernabilidad, en cierto modo menos cómoda que la legislatura anterior con un parlamento diferente donde en teoría se sientan representantes de programas diferentes y alternativos a los del partido que ostenta el gobierno y está por ver la gestión que de ello se haga. En esta situación, lo nuevo es ganar espacio para la gente, para los y las que sufren los efectos de las políticas neoliberales y depredadoras de las condiciones sociales y que incumplen los derechos humanos. Porque tal y como se expresa en la solemne declaración de los Derechos Humanos “Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”, en nuestro país hay derechos del ser humano que no se respetan y nos deja a la mayoría social el recurso a la movilización y al conflicto para la defensa de los derechos que son inherentes por el simple derecho de nacer.

Como hemos teorizado en el PCE, para esta fase, solo desde el conflicto, de nuestra implicación del conflicto, desde la defensa del conflicto como herramienta para poner encima de la mesa las contradicciones del capitalismo sumaremos a la construcción de la alternativa a amplias capas de la sociedad que hoy todavía, por muchos y varios motivos, no han despertado del sueño soporífico del neoliberalismo de propaganda y latrocinio que representa el PP y Ciudadanos, y de una socialdemocracia o social-liberalismo, Zapatero dixit, que representa en España el PSOE.

martes, noviembre 15, 2016

Frente a la precariedad, un nuevo relato alternativo por el empleo y una vida digna

De mes en mes/octubre 2016
Mundo Obrero

Estamos en un momento en el que la crisis de régimen ha dado un vuelco con la revuelta en el PSOE que se ha saldado con la “dimisión” de Pedro Sánchez de la Secretaría General del PSOE -revuelta en la que Felipe González, adalid del neoliberalismo, ha tenido mucho que ver-, en pos de una salida a la crisis de gobernabilidad que los partidos del llamado bipartidismo no están sabiendo solucionar.

En estos momentos se está decidiendo cómo se resuelve la crisis de gobierno. La contradicción fundamental está entre la posibilidad de que se forme un gobierno desde la coherencia de los programas que se presentaron a las pasadas elecciones o que se configure un gobierno contra-natura en base a un pacto del PSOE y PP que permita la continuidad de Mariano Rajoy como Presidente del Gobierno y todo apunta a que en los próximos días la salida será por esta última opción. Una vez más se consumará la traición del PSOE a la clase obrera de nuestro país.

Frente a las campañas mediáticas que defienden el “Pacto de Estado” Felipe G.-Margallo por el que el PSOE mantendría a Mariano Rajoy en el Gobierno, y que a la vez tratan de desacreditar la posibilidad constitucional de un gobierno alternativo al PP, hay que poner de manifiesto que en las elecciones de junio de 2016 la mayoría de votos, en función de las propuestas programáticas, fueron contrarios a las políticas del Partido Popular y que por ello, en estos momentos, existen en el Congreso suficientes escaños para recuperar los derechos civiles, sociales, laborales que el PP recortó en la pasada legislatura. Obvio recordar que frente al sentimiento autocrático de estos medios y mensajes el PP no ganó las elecciones para gobernar; la mayoría del Parlamento, que es quien elige al gobierno, es contrario al PP.

En el día de hoy existen más de 176 diputadas y diputados que se han comprometido con el electorado a derogar las reformas laborales del Partido Popular, la LOMCE, la ley Mordaza, etc., que hay mayoría suficiente para abrir una Comisión de Investigación parlamentaria que llegue al fondo de la financiación del PP, que cada vez es más evidente fue irregular. Otra cosa es que el golpe de palacio en Ferraz cambie el sentido del voto de los electores socialistas, cuestión grave y que debe afectar a la credibilidad de la socialdemocracia o social liberales que gustaba decir a Zapatero.

En el momento en que cada partido tiene que decidir sobre qué posición toma, el aparato del régimen, los poderes económicos, mediáticos y la monarquía, con Felipe González a la cabeza, han perpetrado una situación de crisis en el PSOE y con ella se pone de manifiesto cómo las fuerzas del régimen están dispuestas a todo, incluso explosionar partidos, para crear las condiciones necesarias con las que hacer posible un Gobierno a su medida, un gobierno de las fuerzas del régimen que consolide los recortes y ajustes realizados por Mariano Rajoy entre 2011 y 2015 y oculte la corrupción que ha sufrido el Estado durante más de 20 años.

Todo lo anterior demuestra que se ha minusvalorado la capacidad del régimen bipartidista monárquico para su recuperación. Desde el PCE hemos teorizado que hay que pasar del asalto a los cielos a una etapa de asedio al régimen, para ello es necesario que no se imponga la paz social, que el régimen necesita para recomponerse, y esta acción debe estar protagonizada por quienes sufren en mayor medida los efectos de esta estafa llamada crisis. Es desde el movimiento obrero, desde la juventud y la mujer los que están llamados a este nuevo empuje para construir un nuevo país, como un primer paso para poner fin a una etapa de recortes y ajustes y recuperar lo que con la excusa de la crisis se le ha robado a la clase obrera y las capas populares.

Hay que seguir denunciando que los gobiernos no los pueden dominar quienes no se presentan a las elecciones y tratan de mover los hilos para conseguir gobiernos sumisos a los intereses de quienes quieren seguir manteniendo sus privilegios a costa del sufrimiento de la mayoría de la población.

Por ello hay que poner en marcha una ofensiva, una propuesta por los derechos de la mayoría social. Estos derechos son contrarios a las políticas de precariedad que nos imponen a la clase trabajadora los gobiernos, núcleo central de sus políticas, puesto que nos dan lo justo para subsistir e hipotecan a la mayoría social a la realización de jornadas laborales del siglo XIX para poder sacar adelante a las familias con unos salarios y unas condiciones laborales deplorables, llevando a una parte importante de la población a la pobreza y la exclusión. Esta iniciativa tiene que ir contra estas políticas y a favor de un empleo y una vida digna.

Finalmente, desde el PCE creemos que es el momento de ilusionar a la mayoría social, de que es real la posibilidad de conseguir cambiar las cosas desde la lucha social y el trabajo institucional. Para ello estamos comprometidos con la construcción de un relato alternativo de futuro al que nos quieren imponer desde los partidos, los medios y los voceros del sistema. Se trata ahora de que cada organización y colectivo en el ámbito de sus competencias sea capaz de asumir sus responsabilidades. Ahora más que nunca es necesario abrir un proceso constituyente que pueda construir un proyecto de Nuevo País.

La propuesta comunista para articular el proceso de ruptura

De mes en mes/Julio, agosto, septiembre 2016
Mundo Obrero 

Tras varios meses sin poder estar con vosotros por cuestiones de carácter económico Mundo Obrero (publicamos en este número una carta con los motivos que nos ha llevado a esta circunstancia), vuelve a salir de cara a la fiesta del PCE de este año, una Fiesta importante que va a realizar su actividad sobre la propuesta comunista para articular el proceso de ruptura o revolución democrática que hemos teorizado en la primera fase de nuestros documentos.

Y lo hacemos en un momento en el que el régimen bipartidista monárquico no da solución a la crisis de gobernabilidad, fruto del enfrentamiento de los sectores que lo conforman, el continuista formado por el PP y el regeneracionista formado por el PSOE y Ciudadanos. Existen dos salidas a la crisis, por un lado la que se sustenta en una reforma del régimen del 78 para mantener el dominio del bloque que representa al capital y en el lado contrario, la que plantea la ruptura para construir un proyecto de Nuevo País.

A fecha de hoy, parece que lo más probable es la realización de unas terceras elecciones, que no deseamos, para lo que se están realizando las propuestas que puedan desalojar al PP y a Rajoy de la Moncloa provocando una situación distinta a favor de la mayoría social y de la clase trabajadora. Desde este punto de vista y dada la naturaleza de la correlación de fuerzas en el Parlamento, IU está dispuesta a propiciarlo, pero no se dan las condiciones de entrar en un gobierno.

El impulso para un cambio real en España, pasa por confrontar con este proyecto político e impulsar un proyecto de ruptura democrática y social, que se sustente en un proceso constituyente desde el que acabar con las bases materiales en las que se apoya el poder de las clases dominantes en España, y que impulse la elaboración de un nuevo marco constitucional desde el que dar forma a un proyecto en beneficio de la mayoría social trabajadora. Para ello, hay que de romper con las políticas que llevan a millones de personas al paro, a cientos de miles a perder su casa, de romper con unas instituciones salpicadas por la corrupción organizada desde el poder, de romper con quienes privan de sus derechos a millones de mujeres víctimas de un sistema patriarcal que genera violencia machista, de romper con quienes quieren mercantilizar la sanidad y la educación, con un mercado laboral en el que el trabajador no tiene derechos y con unas leyes cada vez mas represivas.

Para avanzar hacia la ruptura debemos trabajar la construcción de un Movimiento Político y Social que sea la expresión de esa amplia unidad popular en la que se reflejan muchas personas de distintas sensibilidades de la izquierda, unidas por una propuesta política de carácter rupturista y constituyente, que no debemos confundir con un frente electoral. Por ello, para nosotras y nosotros la unidad popular es un instrumento, no un fin, que tiene que desbordarse a sí mismo, como por ejemplo fue el Frente Popular en Chile.

La unidad popular es un proceso que partiendo del conflicto y con la estrategia de ruptura democrática evoluciona hacia la máxima confluencia social y política, que englobe diversos sectores afectados por la ofensiva del capital. Esto significa agrupar a otros sectores sociales, e incluso tener un carácter interclasista, agrupando sectores de la pequeña burguesía. La confluencia no puede ser exclusivamente electoral sino que debe construirse desde abajo, de manera participativa y con actores diversos, tanto organizados como no organizados.

La Fiesta del PCE va a desplegar sus debates en torno al desarrollo de los aspectos de la propuesta política que conecten con los sectores afectados por las políticas del régimen y que vayan avanzando en la correlación de fuerzas para articular el proceso de ruptura, en la medida que el ciclo político no se cierra, porque las causas que dieron origen a la movilización social y a los cambios recientes en el sistema político continúan vigentes.