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jueves, noviembre 07, 2019

“Por qué voy a votar a Unidas Podemos”. (Y II)




«Primero se llevaron a los comunistas
pero a mí no me importó
porque yo no era.
En seguida se llevaron a unos obreros
pero a mí no me importó
porque yo tampoco era.
Después detuvieron a los sindicalistas
pero a mí no me importó
porque yo no soy sindicalista.
Luego apresaron a unos curas
pero como yo no soy religioso
tampoco me importó.
Ahora me llevan a mí
pero ya es tarde.»

Bertold Brecht. Adaptación del poema del pastor luterano alemán Frederick Gustav Emil Martin Niemiöller

I
La simple conciencia de pertenencia de clase es suficiente para explicar el significado del voto de la población. Bien es cierto que,  históricamente y en las últimas décadas, el discurso reaccionario ha sido asumido por una parte importante de la sociedad española y murciana, en ello repetimos, los medios de comunicación y el discurso retrogrado de determinados líderes y partidos políticos ha hecho mella, ante la difícil situación y la falta de alternativas, en una parte de la sociedad.
Por eso, es importante responder a la campaña de falsedades que desde las derechas se realiza para desaminar a las y los votantes de izquierdas, como se ha comprobado están haciendo ahora a través de redes sociales y antes en Andalucía potenciando con mensajes falsos la abstención.
Y por otro lado es necesario dar respuesta a la disgregación del voto de izquierdas en este crucial momento. Como la realizada por el partido Mas País e Iñigo Errejón. No negamos el derecho del político madrileño de fundar su propio partido a nivel nacional, pero nos preguntamos ¿es este el mejor momento? Máxime cuando tiene asegurada su actividad política en la Comunidad de Madrid, en la que, por otra parte, hace falta darla la vuelta a los gobiernos de la comunidad y la ciudad.
II
Desenmascarando a la derecha. He oído varias propuestas del líder del partido neo-franquista y todas son recortes de derechos constitucionales y al referirse al tema de Cataluña, dice que se traiciona el espíritu de la transición – que fue de dialogo entre los partidos políticos y que sus referentes históricos no aceptaron- un tipo que no acepta la constitución cuando cuestiona el estado de las autonomías y los derechos fundamentales que esta implanta para las personas. Todas sus propuestas es volver 50 años atrás.
A un Partido Popular, que por poner un ejemplo, lleva más de 24 años gobernando en la región y cuando se le tira de las orejas ante la situación del Mar Menor, por ponerse del lado de los lobbies del ladrillo y de la agroindustria su respuesta es: yo pasaba por allíechándole la culpa al empedrado, como con la corrupción y el robo realizado por su partido. Un claro ejemplo del capitalismo patrio, de la mentira, manipulación e impunidad de unos gobernantes impúdicos.
Ciudadanos el partido abanderado de la regeneración democrática y política y que no ha tenido ningún pudor a nivel regional con el PP  y Vox (a nivel local les honra el acuerdo con el PSOE para echar el PP) con el único partido condenado en juzgado por corrupción el PP y con el partido fascista que añora los años oscuros de la dictadura franquista y que se significa por el discurso del odio.
III
Por otro lado, un PSOE que una vez más deserta de su condición de “izquierdas” y que en las últimas semanas se ha puesto del lado de los poderosos con las posteriores medidas y promesas. Como el escorpión de la parábola: es su condición. Pedro Sánchez ha cedido a los intereses de los poderosos para los que una primera condición era no llegar a un acuerdo con Unidas Podemos, intentado colarnos el relato de los malos que son estos de UP. El último ejemplo, el anuncio de la instauración de la llamada “mochila austriaca” que no es otra cosa que el despido libre, beneficiar a los bancos y generalizar el fraude empresarial.

IV
Siempre es mejor explicar con datos las posiciones de cada uno, en este caso del por qué votar a Unidas Podemos. Como he leído en algún sitio, los ricos pasaron dos años de crisis las clases populares llevamos diez. Veamos unos ejemplos de la situación social, que sin ser exhaustivos pueden ilustrar en el marco político, social y político en que vamos a votar el día 10N.
La crisis siempre es una oportunidad para los mismos: los ricos. Aumenta el número de ricos y superricos tras la crisis. Según Credit Suisse, el número de millonarios se quintuplica en España en 10 años (5.7%) pasando de 172 en 2009 a 979.000 en 2019. El 1% más rico de la población española acapara el 50 % (47.92 %) de la riqueza financiera del país.  
En contraposición, 1 de cada 2 niños sigue en riesgo de pobreza y el 1 de cada 5 españoles, un 26 %, según datos del informe AROPE de la EAPN. Y aumenta la brecha entre los hogares de rentas altas y más bajas, según el VIII informe FOCSA. En España existe un millón de hogares con todos sus miembros sin ingresos.
Todo en un país con más de tres millones de parados (en su mayoría mujeres) en el que se le perdona al banca privada los más de 60.000 millones de euros entregados para el rescate bancario durante la crisis, el que aumenta la precariedad y es más difícil llegar a fin de mes.
Mientras la recuperación no ha llegado para todos, las clases medias se recuperan paulatinamente hay 4.100.000 personas en riesgo de exclusión social severa y existen un claro riesgo de la juvenilización de la pobreza.
Ante esto es necesario, como primer paso para la igualdad y la justicia social establecer mecanismo de reparto de la riqueza, y solo Unidas Podemos es capaz de iniciar ese proceso.
Es por ello que, voy a votar Unidas Podemos.



jueves, febrero 15, 2018

Hasta siempre, la lucha sigue

Mundo Obrero
De mes en mes/enero 2018


Esta será la última vez que me dirija a vosotras y vosotros desde esta columna, espero que no sea la última ocasión que pueda hacerlo en Mundo Obrero. Es mi carta de despedida, por así decir, como director de esta cabecera histórica. Han sido trece años de satisfacciones y, por qué no decirlo, también algún que otro desagrado, pues la labor informativa tiene estas cosas.

Cuando allá por el 2004 asumí la tarea de dirigir Mundo Obrero, primero de forma transitoria sustituyendo a Javier Alcázar hasta la celebración del XVII Congreso, reconozco que fue una gran satisfacción y un honor ponerme al frente del periódico del PCE en el que habían escrito Dolores Ibárruri, Armando López Salinas, Federico Melchor, José Sandoval, Miguel Bilbatúa y tantos otros. Hacía años que había dejado de ser sólo el órgano de expresión del partido para convertirse en también un medio de información alternativo. Recuerdo los debates con Miguel Bilbatúa al respecto y las propuestas que en ese sentido realizó.

Por aquel 2004, MO se mantenía con las suscripciones y el reparto militante de las agrupaciones, que casi nunca o nunca pagaban, pues era una forma de financiación de la actividad del partido en los territorios. Así, tanto ayer como hoy MO es un medio de financiación del PCE al que, en muchas ocasiones, no se le ha prestado la atención debida por parte de las direcciones. Digo que era un periódico que se nutría con noticias de IU y del coordinador de la época concretamente, con pocos colaboradores. Estaban Pascual Serrano con sus perlas, Antonio José Domínguez y sus libros, María Toledano y su estupenda columna, Rafael Pla, Juan Carlos Rivas con cine y Ricardo Ledo en cultura -alguna de ellos aún continúan y son de gran valía-, así como los reportajes y crónicas de Fernando Blanco, con el trabajo de Guiomar Sarabia en maquetación.

Las primeras acciones fueron encaminadas a mejorar la imagen del periódico con nuevas secciones, la incorporación de nuevos colaboradores y colaboradoras y el cambio de cabecera más identificativo con el partido, según las exigencias del periodo en que tocaba trabajar, el de la recuperación del partido. Se presentó una propuesta de maquetación moderna para aquel entonces. Fue un periodo intenso y satisfactorio, aunque hay que decir que en aquella época éramos algo “conservadores” en algunos aspectos y daba vértigo la innovación. En este último periodo también contemplamos la mejora de la maquetación, pero la falta de medios y de tiempo no lo ha hecho posible.

En el segundo periodo realizamos una encuesta a los lectores y lectoras para ver qué secciones y contenidos tenían más aceptación. La respuesta mayoritaria fue que requerían más opinión y artículos en profundidad sobre los temas de interés, debido a la periodicidad. En este tiempo pusimos en marcha MO digital con la idea de ampliar la información de la actividad del partido, del proyecto estratégico y de los colectivos sociales. Hoy podemos decir que es un medio de referencia, con gran esfuerzo puesto que son menos recursos para más tareas. Aun así, con Mikel y Gema, trabajadoras de la Redacción, Raúl Álvarez de Haro, José Camó, Andrés Aranguren en esta última etapa que han colaborado en la imagen de las portadas y las fotos, así como el aporte altruista de un puñado de personas como redactoras/colaboradoras de las que ahora recuerdo David Becerra, Pedro Marset, Daniel Lacalle, Pedro Ortega, Raúl G. Hemmonet, García Rubio, Joaquín Recio, obtenemos ese milagro laico que mes a mes representa MO.

Cambiamos secciones: laboral se convirtió en trabajo y capital; incluimos una sección de opinión que no había; reorganizamos las columnas; incorporamos a los ex secretarios generales, Paco Frutos, Julio Anguita y al que fue presidente ejecutivo Felipe Alcaraz; creamos columnas fijas en las diferentes secciones, como la de Willy Meyer en internacional, Javier Navascués en economía, Javier Chamorro en conflictos laborales, la lucha contra el olvido en el Foro por la Memoria, el humor de Juan Kalvellido; nuevas aportaciones en opinión con la firma de Constantino Bértolo, Benito Rabal en contraportada, Dolores de Redondo con su retranca, Sol Sánchez, Paco Sierra y Ana Jorge en Cultura y comunicación, Iván Alvarado en teatro, Fernando Urías en Ajedrez; recuperamos a Mariano Asenjo con el tren de la memoria y a José María Alfaya.

Fue una etapa en la que buscamos y encontramos la colaboración con otros medios, a recordar con cariño y gratitud a Diagonal, El Viejo Topo y Cubainformación. Un periodo en el que se ha consolidado un potente equipo de colaboradores, como Ángel de la Cruz, Salvador López Arnal, Eddy Sánchez, Higinio Polo, José Francisco Bellod, Joaquín Arriola, Santiago González y otros muchos y muchas a los que pido perdón si no recuerdo en este momento, como a tantas otras personas que en un momento determinado han escrito para que MO saliera mes a mes.

Quisiera hacer una mención especial a quienes han colaborado con MO y nos han dejado en este periodo, Viviana Hunter, Fernández Cuesta, Armando López Salinas, Antonio José Domínguez, Eva Domínguez, Manuel de Cos, y también el alma de nuestro periódico quienes han distribuido MO y en su recuerdo a Bruno y tantos otros.

Mundo Obrero es hoy lo que es gracias a ellos y ellas, a su dedicación desinteresada, a su compromiso con una cabecera de prestigio, que es referencia en un sector de la universidad por la calidad de su contenido informativo y la valía de sus autores. Nuestra publicación es un canal de información fundamental para la militancia y los simpatizantes que mantienen su suscripción. Hemos sido conscientes de los debates sobre MO, como también de las muestras de cariño y respaldo de la militancia en los pueblos y ciudades. A todas y todas agradecerles su apoyo porque sin ellas y ellos nada de esto hubiera sido posible.

Por último, es justo reconocer que hemos tenido errores como incomprensiones, que somos el reflejo de lo que es el partido, pero todo ello es propio de la labor de informar de la mejor manera que hemos sabido, como la idea de construir un medio que sirva para la lucha de las ideas. Ahí tenemos a MO Radio, en colaboración con la Asociación Radio Comuna, que está desarrollándose y que es otra forma de informar y de llegar a más gente. Pero también es justo decir que es necesaria la colaboración de los núcleos locales para el buen fin del proyecto.

A todas y todos los que me habéis apoyado y dado aliento para seguir, GRACIAS. Y a quienes me habéis criticado y puesto piedras en el camino también, pues me habéis hecho fuerte y una mejor persona. Como dije en la celebración del 80 aniversario de MO, mis aspiraciones políticas están cubiertas por haber sido director de MO, y lo digo desde la felicidad que me da el haber recorrido esta etapa de mi vida con vosotras y vosotros. Me despido deseando los mejores éxitos al camarada Mariscal como nuevo director de MO en esta nueva etapa.

Nos seguimos leyendo en Mundo Obrero y en mi blog.

¡Hasta siempre,
Hasta la victoria siempre!

jueves, septiembre 01, 2016

Unid@s Podemos derrotar al PP.

De mes en mes/junio 2016.
Mundo Obrero. 

Dice una candidata de IU en la coalición de Unidos Podemos -de modo gráfico- que sólo con la pegada de carteles nos hemos puesto a tres puntos del PP. Ella y nosotros sabemos que eso no es así y que el proceso viene de mucho más atrás; queda claro que, sin IU no es posible un verdadero proceso de cambio y transformación política y social en este país, la tendencia social así lo demuestra.

Estamos en medio de una tormenta perfecta para que el sueño de la mayoría social de este país sea posible: derrotar al PP y a las fuerzas que plantean seguir las políticas de la troica, esto es, una confluencia electoral que se conforma como coalición en torno al programa denominado “50 pasos para gobernar juntos” . Cada una de las formaciones políticas que integran la coalición mantiene su programa, el programa con el que se presentó a las elecciones del día 20 de diciembre. Unidad en lo político, que más allá de las propias organizaciones, ilusiona a la mayoría social trabajadora que sufre los efectos de las políticas de recortes y de sufrimiento viendo en este acuerdo la posibilidad de que su vida cambie y mejore. Un candidato, Alberto Garzón, Coordinador Federal de IU, que sigue siendo el político más valorado en las encuestas -incluso por encima del candidato a la presidencia del gobierno de la coalición Unidos Podemos-, un elenco de líderes y candidatos que representan a esa mayoría social que sufre la crisis porque forman parte de ella e incorporan el sentimiento y el acervo de quienes esperan tener una vida digna. 

A la vez, una situación social en la que amplias capas de la sociedad reclaman vivir de manera digna y para ello es necesario desplazar del poder y de las instituciones a los que siguen los dictados de unas instituciones no elegidas democráticamente y buscan la acumulación de riqueza por desposesión de derechos y libertades a las clases populares. Ante esta situación no cabe otra posición por nuestra parte que ponernos manos a la obra y empujar en la dirección que nos marca la mayoría social.

Los sondeos marcan la tendencia –favorable a la coalición- pero también dicen que estas elecciones se juegan por un estrecho margen, en la abstención tanto de votantes anteriores que tienen duda de si votar ahora a Unidos Podemos y los que no saben si irán a votar. Aunque sea una frase manida, es un momento histórico ¿Cuándo habíamos soñado que una opción política en la que está IU y el PCE iba a estar a tres puntos del PP? ¿Cuándo el tan anhelado momento político en el que superamos al PSOE soñamos que podía estar tan cerca? Es por ello que este momento para la clase trabajadora, para las clases populares, no es un momento de duda. Es cierto que el programa de los 50 puntos no contempla los máximos de los programas de IU, ni del PCE, pero en el marco de las confluencias debemos acordar con otros y encontrar puntos comunes. Siendo objetivos, es un paso importante en la consecución de luchas de muchos años y en la recuperación de derechos robados a los trabajadores y trabajadoras.

Hemos ido construyendo un discurso y una teoría sobre el Bloque Social y Político que ponemos en práctica primero en UP y ahora en Unid@s Podemos, a la vez que formamos parte de movimientos de lucha y confluencias sociales conscientes de que el cambio que necesita este país, que la construcción del nuevo país que proponemos, no será solo desde las instituciones sino que tendrá en la participación, en la movilización en las calles, el mejor aliado porque nuestra propuesta no es un cambio cosmético, es un cambio de calado.

Todos y todas Unidas Podemos derrotar a la derecha y a los que hoy ostentan el poder económico y mediático y desmontar el entramado político, social y económico construido en torno a una minoría, para construir un nuevo país en el que las clases populares tengan mucho que decir, un nuevo país en el que la sonrisa vuelva a nuestras vidas.

Confluencias.

De mes en mes/mayo 2016.
Mundo Obrero.

El acuerdo alcanzado entre IU, Podemos y otras fuerzas políticas adquiere el aire de la ilusión y de la esperanza de la mayoría social y de la clase trabajadora de este país, a la vez que el rechazo de las fuerzas reaccionarias y conservadoras. Desde estas páginas hemos defendido y trabajado en coherencia con la política del partido de construcción del bloque social y político, de la acumulación de fuerzas para transformar el país mediante la realización de un proceso constituyente que tenga como prioridad en sus propuestas a las personas, a esa mayoría social que sufre las políticas homicidas de la troika.

Por ello, saludamos la confluencia electoral que con el nombre de Unidos Podemos va a confrontar en las próximas elecciones del 26 de junio con los y las que aplican las políticas de recortes y derechos para seguir acumulando riqueza por expropiación a las clases populares, de ahí su reacción. Tras la consecución del acuerdo electoral entre las fuerzas de izquierda y transformadoras se han ido produciendo ataques -y continuarán durante toda la pre-campaña y la campaña- por parte del postfranquismo al ver amenazada su hegemonía. Posiblemente será la campaña donde el comunismo y las comunistas adquiramos una notoriedad importante desde las campañas del inicio de la transición y es aquí donde las políticas que ha planteado el partido adquieren una importante relevancia contra los ataques para resucitar el franquismo sociológico.

El PCE y los comunistas han hecho más por las libertades y los derechos de las clases trabajadoras que ninguno de los partidos que hoy se presentan a las elecciones, la historia real así lo contempla, no la historia tergiversada y manipulada de los herederos del franquismo asesino. Los logros conseguidos con las luchas, en las que han participado tantas y tantos comunistas, son los que ellos ahora están y quieren definitivamente eliminar, por eso el ataque tan desmesurado contra el PCE, los y las comunistas. 

Desde el PCE hemos defendido una confluencia integradora y en la que la identidad de cada organización esté representada y el modelo jurídico era la coalición, en la que el programa es el que nos une en la acción conjunta sin que ninguno de las componentes tenga que renunciar a sus propuestas. Un modelo que, salvando las distancias, ya existe y que funciona como son las Marchas de la Dignidad, y que en el marco político ya definió el Frente Cívico de Anguita en el documento “Ahora, sin pretextos”. Así tras el intento de hacerlo de otra forma que no contemplaba las características y la pluralidad de la izquierda española, se ha conseguido lo que puede ser el marco de la confluencia del futuro. En este sentido para el PCE ambas confluencias son necesarias, son patas de una misma estrategia para la trasformación social, política y la construcción de un nuevo país.

Este acuerdo ha conseguido -además de poner de los nervios a las fuerzas conservadoras- la ruptura del bloque reformista, tal y como lo hemos teorizado desde el partido y afianzar una posición electoral más avanzada hacia el cambio, a la vez que centrar el eje en esta campaña entre la izquierda como sujeto transformador y de cambio y la derecha como fuerza resistente al cambio a favor de la mayoría social.

Más allá de las dificultades internas que la concreción del acuerdo ha suscitado, vemos la esperanza de las personas que sufren la crisis, que echan de sus casas, que no tienen trabajo, que tienen un salario de miseria y unas condiciones laborales cercanas a la esclavitud, que sufren los recortes de derechos y libertades, de que se puede cambiar y que se puede mejorar en sus condiciones de vida. Todas y todos, fundamentalmente la mayoría social, ha entendido que ambas confluencias son necesarias, son importantes en el proceso de cambios en este país. Una, la social tendrá su prueba el 28 de mayo en las calles, otra, la electoral el 26 de junio en las urnas. 

domingo, noviembre 29, 2015

Discurso de Julio Anguita en la Fiesta del PCE de 1996. Ruptura del Pacto Constitucional



Ante la ruptura del Pacto Constitucional, la apertura de un proceso constituyente para una nueva Constitución 

Ante los acontecimientos en torno a un posible pacto constitucional que proclaman PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos, cada uno, en principio por su lado y, ante la propuesta de Unidad Popular Izquierda Unida del Proceso Constituyente para una nueva Constitucion que instaure en la misma los derechos sociales vulnerados por el bipartidismo, creo interesente publicar el discurso que Julio Anguita en nombre de la direccion del PCE realizó en la Fiesta del PCE de 1996, que demuestra que tras casi 20 estamos en peores condiciones la nayoria social y la clase trabajadora. 

Discurso que en su parte final expone: 

Y queda una última consideración que la dirección del PCE quiere hacer desde la serenidad, desde la tranquilidad y también desde la firmeza: el PCE constata que los contenidos más del Estado Social y Democrático de Derecho recogidos en nuestra Constitución ni están siendo desarrollados, ni se están cumpliendo y, lo que es peor, se están haciendo políticas económica y sociales propias del neoliberalismo y por tanto incompatibles con dicha Constitución.

El Consenso Constitucional, el Pacto Constitucional ha sido mantenido por el PCE con una ejemplaridad a todas luces demostrada. Los poderes económicos, fuerzas políticas, grupos sociales y colectivos enquistados en los aparatos de Estado con prácticas anticonstitucionales vienen vaciando de contenido el Estado Social y Democrático de Derecho. Si en mi intervención he leído el articulado que en la Constitución Española va desarrollando el citado Estado Social y Democrático de Derecho es para advertir que esa es la parte que tienen que cumplir los poderes públicos y quienes los sostienen. De no ser así, y ante la creciente degradación de la Democracia y de la Justicia Social, el PCE se considerará libre de consensos y denunciando el incumplimiento de los demás pondrá en la primera línea de su propuesta contenidos y fórmulas de Estado enraizados en nuestra teoría política, en nuestra historia y en algo muy importante: nuestra cultura y nuestros sentimientos.




Discurso de Julio Anguita en nombre de la dirección del PCE en la Fiesta de 1996.

Audio de la intervención de Julio Anguita en la Fiesta del PCE de 1996


En nombre de la dirección federal del PCE quiero agradecer en primer lugar, a los hombres y mujeres de nuestro partido que trabajan desinteresadamente en el soporte material de esta Fiesta, su esfuerzo, su entrega y su laboriosidad. Sin ellos y ellas no sería posible este acontecimiento político.

También saludamos a las delegaciones extranjeras que en número de 56 comparten con nosotros, no solo la alegría y la confraternización de estos momentos, sino también un objetivo final de plena emancipación humana para todo el planeta Tierra.

Bienvenidos a todas y a todos los que en estos momentos estáis aquí escuchando estas palabras o en cualquier rincón de este recinto ferial. Sin vuestro apoyo, presencia y calor no sería posible tampoco, esta Fiesta PCE-96,

La historia del PCE es la historia de la entrega de sus hombres y mujeres a la causa de la Libertad y de la Democracia. Desde la defensa de la legalidad republicana frente al fascismo en 1936 hasta acontecimientos posteriores, el PCE siempre ha considerado como condición y base para la construcción del socialismo, la consolidación y profundización de la democracia. Y ello no solo porque estamos convencidos de que el socialismo, por el que luchamos, es la Democracia llevada hasta sus últimas consecuencias, sino también porque hemos entendido que los trabajadores, los asalariados y las capas medias son los primeros beneficiarios de un sistema de libertades plenas y de un marco de participación bajo el imperio de la Ley y el Derecho. Recordemos aquella afirmación categórica de Vladimir Illich “Lenin” de que no existe una democracia burguesa o una democracia proletaria, sino grados de profundización en la teoría y en la práctica del concepto Democracia.

Nuestra historia está llena de propuestas de acuerdo o de pacto para consolidar un marco democrático. Nuestra historia está llena de ejemplos que evidencian la prioridad que el PCE da a la Democracia, incluso sobre otros contenidos políticos inherentes a nuestra concepción del Estado y sus distintas formas de constituirse. Nuestra historia está llena de cesiones transitorias en aspectos importantes para nosotros a cambio de conseguir la implantación de un Sistema Democrático: su desarrollo, profundización y concreción en decisiones, propuestas y contenidos: Reconciliación Nacional, Pacto por la Libertad, Junta Democrática, etc.

El PCE sigue siendo, tanto en sus elaboraciones teóricas, en la orientación de sus líneas políticas y en el trabajo de sus hombres y mujeres, un ferviente defensor del Estado Social y Democrático de Derecho. Y no sólo por los contenidos que dicho Estado tiene, tanto en lo social como en el campo de las libertades o de los derechos humanos, sino también por ser una fase política necesaria en un país como el nuestro tan atormentado por una historia de cuartelazos, pronunciamientos, fases autoritarias, dictaduras y juego sucio de una casta dominante.

El Estado Social y Democrático de Derecho, en el caso de España está recogido en el Art. 19 de nuestra Constitución:
“1. España se constituye en un Estado Social y Democrático de Derecho que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
2. La soberanía nacional reside en el pueblo español del que emanan los poderes del Estado.”
 Camaradas y amigos: El PCE mantiene como principios y propuestas irrenunciables tres formulaciones que constituyen el eje medular de su propuesta alternativa al modelo de Estado y que no están recogidas en la Constitución Española de 1978:
1º. Propugnamos y defendemos la construcción de un Estado Federal y Solidario Español.
2°. Defendemos el reconocimiento del Derecho de Autodeterminación.
3º. Nuestra forma de Estado es la República. El PCE es republicano.

En las horas difíciles de la Transición Española nuestro Partido, en aras del consenso para que el Estado Social y Democrático de Derecho estuviese contemplado en la Constitución priorizó los contenidos del mismo a la inclusión de los dos primeros principios en la Constitución y pasó, transitoriamente, a un segundo plano, su lucha y su esfuerzo para que el futuro Estado Español tuviese la forma Republicana.

 La apuesta por un Estado Federal Español y Solidario constituye hoy una propuesta alternativa en los programas y proyectos de IU. Y en cuanto al Derecho de Autodeterminación debemos hacer constar que hay documentos aprobados en la IV Asamblea de IU que así lo reconoce. En el debate que va a producirse dentro de unos meses en IU sobre la profundización y concreción de nuestro modelo federal aparece, también, como propuesta para debate y profundización el Derecho de Autodeterminación.

 ¿Cuáles son los contenidos, las propuestas y las conquistas del Estado Social y Democrático de Derecho recogido en la Constitución Española hicieron inclinar la balanza, en la decisión del PCE a estar presente de manera activa en el consenso constitucional?


 El Estado Social recogido en nuestra Constitución va vertebrándose en torno a los siguientes contenidos:
– El Art. 35 mantiene el deber de trabajar y el derecho al trabajo para todos y todas.
– El Art. 40 manda a los “poderes públicos”, es decir al Gobierno, que haga una política orientada al pleno empleo.
– El Art. 41, ordena a los poderes públicos que mantengan un régimen público de Seguridad Social para todos y todas y que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes “ante situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo”.
– El Art. 45 mantiene el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado y obliga a los poderes públicos a que cuiden para que la utilización racional de todos los recursos naturales sea un hecho.
– El Art. 47 mantiene que todos los ciudadanos y ciudadanas tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada.
– El Art. 48 manda a los poderes públicos a que promuevan las condiciones “para la participación libre y eficaz de la juventud en el desarrollo político, social, económico y cultural”.
– El Art. 50 manda a los poderes públicos a que garantice “mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos mediante la tercera edad”.

Y para que estos objetivos del Estado Social y Democrático de Derecho puedan realizarse la Constitución Española se provee de mecanismos de intervención pública y de mecanismos de participación siguiendo los enunciados y postulados de un principio general y superior.

 Los mecanismos de intervención pública más importantes son los siguientes:
– El Art. 18 de nuestra Constitución propugna como obligatoria que todos y todas contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos mediante un sistema fiscal inspirado en la igualdad y en la progresividad. Que paguen más los que más tienen.
 – El Art. 118 reconoce el derecho de la iniciativa pública a intervenir en la actividad económica, bien creando un sector público o también acordando la intervención de empresas “cuando así lo exigiere el interés general”.

 Los mecanismos de intervención y de participación más importantes son los siguientes:
 – El Art. 131 reconoce a los poderes públicos la capacidad de poder planificar la actividad económica mediante un Consejo en el que estén los sindicatos, otras organizaciones profesionales empresariales y económicas. E incorpora a las CC. AA. al proceso de elaboración de esa planificación. Una planificación económica que también se recoge como posible en el Art. 38 de nuestra Constitución.
– El Art. 37 garantiza el derecho a la negociación colectiva laboral y también garantiza la fuerza vinculante de los convenios.
– El Art. 129 obliga a los poderes públicos a que establezcan “los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción”.
Y como corolario, como recapitulación de estos derechos y obligaciones gubernamentales recogidos en la Constitución el Art. 128 proclama solemnemente:
“Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”. Esta es la formulación que eleva a categoría de principio constitucional el que lo privado esté supeditado al interés general y no al revés.

El Estado Social y Democrático de Derecho se cimenta también en el desarrollo de los Derechos Humanos en otras parcelas y en otros contenidos referidos a las libertades, la igualdad, el imperio de la Ley y la Justicia. Sin la libertad y sin la democracia es imposible la justicia social. Luchar por los derechos sociales es luchar por las libertades y la democracia; y luchar por las libertades y la democracia es también luchar por la justicia social. Veamos algunos contenidos de nuestra Constitución en este sentido:
– El Art. 1º, anteriormente citado, plantea entre los valores superiores de nuestro ordenamiento constitucional: la Libertad, la Justicia, la Igualdad y el pluralismo político.
– El Art. 14 mantiene que los españoles y las españolas “son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.
– El Art. 18 mantiene que el domicilio personal es inviolable y de la misma manera garantiza el secreto de las comunicaciones: postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial.
– El Art. 28 reconoce el derecho a la huelga de los trabajadores.

El reconocimiento de derechos en el marco, de un sistema democrático desarrolla lo que construye el principio fundamental de toda democracia, la separación de los tres poderes del Estado: el Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial.

Camaradas y amigos, la situación del Estado Social y Democrático de Derecho en nuestro país es la siguiente:

1.- Negación de los contenidos sociales desde los datos suministrados por:
a)         Las cifras de paro. El mayor índice de la Unión Europea.
b)         Las cifras de precariedad. El mayor índice de la Unión Europea.
c)         Las cifras de accidentes laborales. El mayor índice de la Unión Europea.
d)        El recorte en el subsidio de desempleo.
e)         La Reforma del Mercado Laboral.
f)         Las empresas privadas de colocación.
g)         El desarrollo del Pacto de Toledo que el Gobierno del PP pretende.
h)         El torpedeamiento constante contra la posibilidad de realizar convenios colectivos.
i)          La disminución creciente del sector productivo, especialmente el industrial.
j)          La privatización del sector público y de los servicios sociales.
k)         El desarrollo de una política fiscal cada vez más regresiva: aumentan los impuestos indirectos y disminuyen los directos; en una clara política en favor de los más poderosos.
l)          Propuestas de medidas en torno a la privatización de la sanidad pública y a la aplicación del llamado “recetazo”.
m)        La discriminación negativa de los jóvenes y de las mujeres en toda una serie de aspectos referidos al acceso al puesto de trabajo, las condiciones del mismo y los salarios. En el caso de las mujeres, la vulneración del principio de la OIT de que a igual trabajo igual salario se incumple en un 30% en el caso de España. Y a ello hay que sumar todo un cuadro de malos tratos, exiguas o nulas pensiones de divorcio, interrupción del embarazo fortísimamamente condicionada, etc.

2. Pero lo que sitúa el problema en todo su dramatismo es que la política económica y social, junto con los principios del neoliberalismo que le han dado soporte ideológico y argumentación, pretende mantenerse y profundizarse cara al futuro.

El mantenimiento en la posición de cumplir como sea y al precio social que sea los contenidos y plazos exigidos para la tercera fase de la moneda única previstos en el Tratado de la Unión Europea de Maastricht está en la raíz de una orientación totalmente contraria al Estado Social y Democrático de Derecho. Y ello plantea dos cuestiones sobre las que queremos pronunciarnos con toda claridad:
Las condiciones macroeconómicas y los plazos de las mismas necesarios para pasar a la tercera fase de la moneda única no son, en puridad, una construcción de Europa sino de un mercado único en el que tampoco se da la condición de una política fiscal común. Las políticas de empleo que debieran ser el elemento central de una construcción europea junto con la unión política y una política de seguridad común estrictamente europeas no están ni en el proceso ni en las previsiones futuras de los que están construyendo la moneda única. Estamos ante un proceso dirigido a favorecer, exclusivamente, los intereses del capital. A la imposición de un modelo económico de carácter regresivo: el neoliberalismo que intenta conseguir acabar con todas las conquistas sociales y volver a mediados del siglo XIX. Y esto es así de tal manera que si Maastricht no existiese lo habrían inventado.

No se puede combatir con, eficacia, ni se puede plantear una política alternativa que contenga los elementos del Estado Social y Democrático de Derecho sin el cuestionamiento de las condiciones, contenidos y plazos exigidos para la moneda única. La moneda única, según Maastricht, es el fin de la autonomía política para decidir sobre las condiciones de vida de la ciudadanía. La moneda única, según Maastricht, es la imposición de los poderosos a través de los mecanismos del llamado mercado libre y de la práctica independencia de los poderes públicos del sistema de bancos centrales paso previo del Banco Central Europeo. La moneda única, según Maastricht, es poner como primer objetivo los ajustes contables macroeconómicos y relegar a un segundo lugar derechos sociales recogidos en nuestra Constitución y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Maastricht es la pensión que disminuye; el recorte en gasto sanitario; la congelación salarial de los funcionarios; la no creación del fondo de nivelación previsto en la LOFCA; el recorte en inversiones para infraestructuras y obras necesarias; el mal funcionamiento de la LOGSE; el recorte creciente del subsidio de desempleo, etc. Maastricht es lo inmediato, lo cercano, lo que afecta a cada ciudadano y a cada ciudadana. Maastricht, tan aparentemente lejano, afecta a cada casa, a cada familia, a cada trabajador y trabajadora, a cada pequeño y mediano empresario, a cada trabajador autónomo, a cada ayuntamiento, a cada comunidad autónoma.

Congelar o desarrollar en sentido contrario a la Constitución los contenidos sociales del Estado Social y Democrático de Derecho necesita, como condición y también como consecuencia, un proceso de recorte en las libertades y de acciones de gobierno amparadoras y tuteladoras de las acciones de colectivos o grupos que constituyendo una mafia enquistada en el seno de los aparatos del Estado “sicilianizan” la vida pública española.

El proceso de erosión del Estado Social y Democrático de Derecho tiene una serie de hitos y jalones fácilmente recordables en el pasado y perfectamente evidentes, si no lo impedimos, en el futuro:
–          La Ley Corcuera.
–          El encarcelamiento de insumisos y objetares.
–          El rosario interminable de escándalos y de corrupciones, aparentemente impunes.
–          El uso de lo público para fines privados.
–          El cobro ilegal y corrupto de comisiones.
–          La exaltación de la filosofía del enriquecimiento rápido y fácil y de la cultura del “pelotazo”.
–          El trato, conculcador de Derechos Humanos, dado a los inmigrantes: esposados, drogados y entregados a países donde no se garantiza ni su integridad física ni su vida.

Y en el futuro más inmediato:

La intención del Gobierno y de casi todas las demás fuerzas políticas de integrarnos en la OTAN despreciando la posición del pueblo español manifestada en el Referéndum de 1986. Y sobre este punto llamo la atención acerca de un hecho de extraordinaria importancia y gravedad: la vulneración de las condiciones del Referéndum va a permitir, si no lo impedimos, el transporte, circulación y almacenamiento de armas nucleares en España.
–          La propuesta de instalación de vídeos en las calles que con la excusa y justificación del orden público puede conllevar un atentado contra las libertades y los derechos ciudadanos.
–          La idea lanzada por las élites del poder de transformar la financiación pública de los partidos en financiación privada.
–          La idea lanzada también por los mismos, y que va tomando cuerpo, de cambiar  el   sistema  electoral   español   por   uno   clara  y   profundamente mayoritario.
–          El anteproyecto de Ley Orgánica Reguladora de Secretos Oficiales.

 Pero han sido organismos del Estado, colectivos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y miembros de las Fuerzas Armadas, con la autorización y respaldo políticos correspondientes, y por tanto con la responsabilidad última, los que han ido mostrando los síntomas del cáncer enraizado en los aparatos de Estado: el espionaje del CESID, el terrorismo de Estado de los GAL, el robo de fondos reservados, el cobro delictivo de comisiones, etc.

 La decisión del Gobierno de Aznar, en contradicción con lo pregonado en la campaña electoral, de no desclasificar los papeles del CESID evidencian un ataque al Estado Social y Democrático de Derecho en las siguientes cuestiones:
1.         Negación, por parte del Gobierno, del auxilio debido a la Justicia.
2.         Como consecuencia de lo anterior, desigualdad de algunos ciudadanos y de algunos colectivos ante la Ley.
3.         Complicidad moral, por tanto, con los hechos que están siendo investigados y con las personas imputadas de haberlos cometidos.
4.         Sensación más que fundada de que estamos ante un sistema en el que funciona la “omertá”: la ley del silencio de la mafia siciliana; el silencio a cambio de la ex-carcelación. Un silencio hacia abajo y hacia arriba, a diestra y a siniestra.

Y esta situación de conculcación del Estado Social y Democrático de Derecho conlleva, junto con la constatación de que se acaba de asestar un golpe demoledor a la credibilidad de la política y de los políticos, la necesidad de que el Presidente del Gobierno clarifique, por el bien del país, de la Democracia, de la Justicia, del Derecho, de la Honestidad, de la Ética y de la Decencia, los extremos del siguiente dilema:
– O el Sr. Aznar y sus compañeros de partido mintieron y engañaron, fundamentalmente a sus electores, cuando se comprometieron a desclasificar los papeles del CESID en el caso de acceder al Gobierno, ó
– Al intentar abordar desde el Gobierno la puesta en marcha de las promesas electorales se encontraron con presiones, objeciones o amenazas ante las cuales han cedido. Y en el caso de que esto fuese así, se impone la explicación del Presidente del Gobierno ante el Congreso de los Diputados. El Presidente del Gobierno de España no puede callar, no puede transigir, no puede acceder a la presión o al chantaje venta de donde venga, porque si lo hace está, no sólo permitiendo la existencia de una mafia, sino siendo el principal responsable, por ocupar el cargo que ocupa, de una aceleración cualitativa en el proceso de involución democrática que España está viviendo.
En discursos anteriores la dirección del PCE ha insistido una y otra vez en la necesidad del rearme moral, cultural e ideológico como necesidad fundamentalísima para la consecución de la plena emancipación humana pero también como necesidad inmediata, aquí y ahora, perentoria, en la lucha de los trabajadores, las capas populares y de la mayoría de la sociedad.

El vaciamiento, cuando no la transgresión de los contenidos del Estado Social y Democrático de Derecho, es un proceso, una acción, que necesita de la cobertura de la justificación en principios, valores, actitudes, comportamientos y pautas culturales afines. Si la derecha gobierna hoy en España es porque, desde hace muchos años, sus valores fueron implantándose desde el poder, desde medios de comunicación, desde universidades y desde la cultura oficial. Unos valores y unas pautas culturales propias del llamado pensamiento único del neoliberalismo que han terminado por ser asumidas y defendidas como propias por muchos colectivos políticos sociales tradicionalmente de izquierdas. Hagamos un somero repaso a estas actuaciones:
– La mercantilización de la información en los medios de comunicación en la medida en que lo que importa es vender, como sea, no informar. Y junto a ello, y por esa filosofía, la priorización de lo banal y lo adjetivo sobre lo fundamental y sustantivo. Y esta crítica no empalidece el reconocimiento a aquellos medios y profesionales que están siendo ejemplares, tanto en la denuncia de la corrupción como en la defensa de las libertades y el Estado de Derecho.
– La mercantilización de la actividad política despreciando los contenidos y las propuestas programáticas y basando la actividad política, casi exclusivamente, en el marketing y en la rentabilidad en votos al precio que sea. La captura del voto lo justifica todo: insultos, zafiedades, promesas demagógicas, incumplimiento de las promesas y manipulación de textos e imágenes.
– El constante canto a la labor del empresario como único creador de riqueza olvidando el papel fundamental que en la creación del valor tienen los hombres y mujeres que, de manera asalariada, crean, transforman y realizan: los trabajadores manuales e intelectuales.
– La aceptación, por parte de colectivos de izquierda, de intelectuales y de la sociedad española en una buena parte, de valores tales como la competitividad. Una competitividad que en la mente de quienes consiguieron implantarla en la de los demás no es otra cosa que el enfrentamiento de trabajadores contra trabajadores para ver quien se vende más barato a fin de conseguir un precio más bajo de las mercancías en la competencia internacional.

La exaltación del concepto de rentabilidad económica como único motor y como único objetivo a conseguir en cualquier empresa, en cualquier servicio o en cualquier actividad de la economía o de la sociedad. Si la rentabilidad económica, es decir, el beneficio ó el superávit en la cuenta de resultados es el objetivo exclusivo, el Estado Social y Democrático de Derecho no existe, su formulación en dicha situación es simplemente una falacia.

La divinización o exaltación de la economía como fuerza motora fuera de todo control humano. El mercado se constituye así en un dogma, en una nueva religión. Una nueva religión que exige obediencia ciega a todos sus seguidores; recordemos las palabras de Tietmeyer Presidente de Bundesbank: “los políticos deberán aprender que deben supeditarse a las decisiones del mercado” o las palabra se Alan Minc diciendo que el mercado es mucho más importante que la democracia. Estos defensores del neoliberalismo, sacerdotes de una religión extremadamente sectaria olvidan y pretenden hacer olvidar mediante los mecanismos de poder ideológico y comunicacional la realidad que están construyendo:
– Las diferencias de todo tipo entre las zonas ricas y los países empobrecidos siguen aumentando en un mundo dominado por las políticas neoliberales.
– La situación de la cuarta parte de la humanidad (aproximadamente 1.600 millones de personas) es en 1996 peor que hace 15 años.
– Harán falta 40 años para que el África Negra se recupere al nivel que tenía en los años 70.
– Mientras 170 millones de latinoamericanos suspiran por tener una vivienda, Estados Unidos de América planteaba en la conferencia de Nairobi del año pasado que: “El concepto del derecho a una vivienda adecuada debe ser eliminado de todas las declaraciones”.
– Hay 73 millones de niños, en edades comprendidas entre 10 y 14 años, obligados a trabajar, muchos de ellos en condiciones de esclavitud y servidumbre. La mayoría de estos niños viven en Asia, en África y en América Latina, pero también aquí al lado, en Portugal. No olvidemos ni descuidemos el globo sonda lanzado desde el Ministerio de Justicia acerca de la rebaja de la edad penal hasta los 14 años.
– Un tercio de los 2.500 millones de trabajadores del mundo están en paro.
– El 13% de los europeos de la Unión se considera excluido de la sociedad en que vive.
– El 12% de los europeos de la Unión está en paro, Y el 30% ha sufrido el desempleo en los últimos 5 años.
– En la propia Unión Europea hay 50 millones de pobres y 3 millones de personas no tienen alojamiento.
– Una macroencuesta elaborada por la propia Comisión Europea arroja el dato de que el 40% de los europeos están convencidos de que el proceso de construcción de Europa, según pretende el Tratado de la Unión de Maastricht, está haciendo aumentar la diferencia entre ricos y pobres.

Estos mínimos datos, la experiencia de todas y todos nosotros en nuestro entorno más inmediato: familiar, laboral y de residencia conducen a tres conclusiones:
1º.        El neoliberalismo es incompatible con los Derechos Humanos.
2º.        El neoliberalismo es incompatible con la Democracia.
3º.        El neoliberalismo es incompatible con la Constitución Española.

Y en este panorama de hegemonía cultural e ideológica del pensamiento conservador vuelve a aparecer ante nuestros ojos el paisaje, los tópicos, las prácticas de la España invertebrada sobre la que hablaba Ortega y Gasset.

El Pan y Toros tan querido por los que a lo largo de nuestra historia han luchado contra el pensamiento, la ilustración o “la funesta manía de pensar” se ha transformado en la España de 1996 en el cuarteto de la desmesura: fútbol televisado casi a diario, corridas de toros prodigadas en las cadenas televisivas, toros, culebrones y concursos degradantes de la televisión, tanto de la pública como de la privada.

El vaciamiento de contenidos del Estado Social y Democrático de Derecho, el proceso de involución democrática, la hegemonía cultural e ideológica del pensamiento neoliberal y la subculturización no pretenden otra cosa que conseguir un pueblo sumiso y resignado. La resignación es la virtud cantada como “prudente moderación” o como “sentido común”. La claudicación o complicidad de fuerzas políticas y sociales es cantada como “sentido de Estado”, “ayuda a la gobernabilidad” o “prudencia ejemplar”.

La razón de Estado, que a lo largo de toda la historia de la humanidad no ha sido otra cosa que la ocultación o el amparo de delincuentes, se transforma así, se transforma en un ejercicio de política inteligente o de actitud corresponsable con la sensatez y la prudencia.

Y al llegar aquí y en nombre del PCE, me dirijo a todo el Partido, a todos nuestros simpatizantes y amigos y a todas aquellas personas que se sientan cercanas a nuestro quehacer o al de Izquierda Unida. Y me dirijo desde la pregunta central que el Consejo Político Federal de IU se hizo el 22 de junio del presente año: “¿merece una RESPUESTA esta situación?”; el C.P.F. respondió que sí y ha articulado y organizado la respuesta. Una respuesta necesaria, urgente y con las siguientes características:
– Amplia.
– Masiva.
– Continuada.
– Con contenidos, ideas y valores claramente de izquierdas.
– Capaz de propiciar una conjunción de fuerzas política, sociales, culturales expresión de la mayoría social. Los tiempos demandan un esfuerzo de regeneración,   de   movilización  y  de   creación   alternativa:   Propuestas  y Programas.

 Pero es a nosotros y a nosotras, comunistas, a quienes toca hoy, en este acto, asumir la responsabilidad que tenemos en esa acción. La mejor tradición del PCE es la tradición unitaria. Una tradición unitaria cimentada en 75 años y visualizada en la aportación y el ejemplo de dos gigantes de nuestro Partido: Pepe Díaz y Dolores Ibárruri. Ellos encarnaron el pensamiento antisectario, integrador, abierto a la unidad de la izquierda y al protagonismo del pueblo. Ese ha sido y debe seguir siendo la mejor tradición de este Partido.

En nombre de la dirección del PCE, en el recuerdo a estas dos figuras legendarias de nuestro Partido, hago un llamamiento a la rebeldía, la contestación y a la organización para la movilización: información, explicación, concienciación, participación, propuesta alternativa y ocupación de la calle. Hago un llamamiento al tensionamiento de toda nuestra organización. Hago un llamamiento al despliegue de nuestras fuerzas en todos los frentes en los que estamos: IU, sindicatos, movimientos sociales, etc.

 La idea central de este llamamiento es la siguiente: LA POLÍTICA DE DERECHAS EXIGE LA RECOMPOSICIÓN UNITARIA DE LA IZQUIERDA ESPAÑOLA. Pero esa recomposición no es una cuestión de unidad de siglas o de fotos de familia. La unidad de la izquierda no es una cuestión de suma de siglas frente a la derecha, sino de organizar la oposición social, política y cultural para la alternativa a las políticas neoliberales. La unidad de la izquierda se cimenta, se fundamenta, se desarrolla, se vertebra y se impulsa a través de propuestas que, en estos momentos deben centrarse en los siguientes aspectos:
1º. Centralidad de la lucha por la consecución del pleno empleo que el Estado Social y Democrático de Derecho contempla.
2º. Defensa de los derechos sociales.
3º. Defensa de los derechos y libertades democráticos.
4º. La construcción de una Europa unitaria, social y democrática: Unión Política Europea y Política de Segundad Común estrictamente europea. Rechazo a la OTAN.
5º. La construcción de un nuevo Estado (Federal y Solidario) en el marco de una auténtica unidad europea.

Por eso, el llamamiento específico que en nombre de la dirección hago a todo el PCE significa una convocatoria urgente y perentoria para que apliquemos en desarrollos concretos la necesaria acción de respuesta acompañada de los contenidos alternativos:
Sedes abiertas para conferencias, coloquios y charlas.
Sedes abiertas para el debate de los problemas del entorno y de los problemas globales de la sociedad española y de los trabajadores y de las trabajadoras.
Folletos, octavillas, pasquines, etc. sobre los diversos temas y materias que afectan a los trabajadores y trabajadoras y al pueblo en general.

Búsqueda de espacio de encuentros y de alianzas, fundamentalmente en la base, con otras fuerzas políticas, sociales y culturales. La unidad de la izquierda, tal y como la estamos proponiendo ó sube desde abajo como un mar incontenible, o no se hará nunca.
Autonomía y libertad para la creatividad específica de cada organización, de cada hombre y de cada mujer, dentro del marco global de la movilización.

Y sobre todo ello, la aplicación de los acuerdos y propuestas de movilización aprobadas por el Consejo Político Federal de IU y los distintos niveles de dirección que lo desarrollan. Apoyo a movilizaciones y convocatoria de las mismas. Explicación y participación son los ejes que permiten la construcción de una conciencia social activa.

Hacer posible, mediante la información y la adecuada explicación de temas como los PGE, el desarrollo del Pacto de Toledo o la convergencia nominal de Maastricht, sean entendidos y entendibles por los hombres y mujeres que van a padecer sus consecuencias.

Y queda una última consideración que la dirección del PCE quiere hacer desde la serenidad, desde la tranquilidad y también desde la firmeza: el PCE constata que los contenidos más del Estado Social y Democrático de Derecho recogidos en nuestra Constitución ni están siendo desarrollados, ni se están cumpliendo y, lo que es peor, se están haciendo políticas económica y sociales propias del neoliberalismo y por tanto incompatibles con dicha Constitución.

El Consenso Constitucional, el Pacto Constitucional ha sido mantenido por el PCE con una ejemplaridad a todas luces demostrada. Los poderes económicos, fuerzas políticas, grupos sociales y colectivos enquistados en los aparatos de Estado con prácticas anticonstitucionales vienen vaciando de contenido el Estado Social y Democrático de Derecho. Si en mi intervención he leído el articulado que en la Constitución Española va desarrollando el citado Estado Social y Democrático de Derecho es para advertir que esa es la parte que tienen que cumplir los poderes públicos y quienes los sostienen. De no ser así, y ante la creciente degradación de la Democracia y de la Justicia Social, el PCE se considerará libre de consensos y denunciando el incumplimiento de los demás pondrá en la primera línea de su propuesta contenidos y fórmulas de Estado enraizados en nuestra teoría política, en nuestra historia y en algo muy importante: nuestra cultura y nuestros sentimientos.

¡Viva el Partido Comunista de España!