viernes, septiembre 16, 2016

En defensa de la verdad. Sobre la polémica de los Premios Mundo de Mundo Obrero.

Madrid, a 16 de septiembre de 2016. 

Dicen que en las guerras la verdad es la primera víctima, de eso sabe y mucho Olga Rodríguez, que ha seguido los conflictos armados sobre el terreno y se ha jugado la vida por dar una  información independiente, con voz propia y que por la concesión del premio de Mundo Obrero a su labor como periodista se ha visto envuelta en una polémica por parte de una minoría en el ámbito del PCE sobre la base de la manipulación, la mentira y la simpleza.  Por lo que este director y no solo, sino que una importante parte de la dirección del partido siente vergüenza por estas actitudes, por lo que públicamente le pido disculpas.  

En el anterior post expliqué someramente los motivos de la concesión del premio, que igual no los desarrollé lo suficiente creyendo que no era necesario ante la evidencia de las razones y de lo escrito por ella misma en torno al tema que ha producido un ataque gratuito, desaforado y sobre unas bases que no se corresponden con la realidad, puesto que cualquier persona que siga a Olga en sus crónicas y opiniones puede ver con sinceridad que las acusaciones que se le hacen obedecen a la manipulación del peor de los estilos.

Adjunto enlace a su página de Facebook para quien de verdad quiera interesarse por su trabajo https://www.facebook.com/profile.php?id=1201592004, en vez de rebuscar alguna foto –que no fija su posición- para justificar toda esta campaña contra ella, pueda tener una información veraz, porque parafraseando un dicho “la ignorancia se quita leyendo y el sectarismo dialogando”.

En el anterior post, aclaré que los premios son de Mundo Obrero y quise remarcar la pluralidad de los mismos, haciendo alusión a las posiciones que determinadas personas, que no cuestionamos, han mantenido sobre algunos temas, por ejemplo Cuba o sobre tal o cual dirigente. No tenemos por qué estar al 100 por 100 con las opiniones de los premiados, como no lo estamos con quien escribe por ejemplo en MO y no aplicamos la censura, como ha dejado dicho Julio Anguita en este número de septiembre.

Se quiere llevar a Olga a una posición que nunca ha estado, cuando fue de las primeras en avisar de las operaciones en Siria y otros países y de que allí había ya elementos yihadistas. Ha condenado las intervenciones militares en estos y otros países, lo que posiblemente, cuando no con seguridad, le ha costado no ser contratada y en su caso vetada por medios de comunicación. Su presencia sobre el terreno ha puesto en peligro su integridad física. Ha informado de las llamadas primaveras árabes desde la perspectiva del pueblo y se ha significado por su trabajo en la información internacional, mantiene una posición de defensa de los intereses de la mayoría social frente a las políticas del neoliberalismo y se ha caracterizado por estar con la gente que sufre los efectos de estas políticas.   

Este premio es por su trabajo en la información de la crisis de los refugiados, por esa información independiente en los temas internacionales y por la cercanía al pueblo en la información de los procesos árabes. Declararla Otanista y otras lindezas es simplemente una burda manipulación. Es un referente en el ámbito de la comunicación y por todo eso este director ha creído y propuesto que debería serle reconocido su trabajo.

Vuelvo a reiterar las disculpas a Olga por verse envuelta en esta polémica y sobre todo por determinadas formas, de las que siempre he abominado en política, sobre todo entre camaradas ¿Pero cómo es  posible que quien en su familia tiene desaparecidos que militaban en el PC sea tratada de tal forma? ¿Dónde ha quedado para estas personas aquello que decíamos de nuestra fiesta de “espacio de libertad? ¿Dónde han quedado las enseñanzas de Dolores y Pepe Díaz? ¿Dónde ha quedado lo de hacer política en tiempo real? ¿Qué es esta práctica de nueva inquisición?


Desde el PCE no compartimos estas formas de Macartismo y nos hemos mostrado en contra de ellas, quiero con este escrito mostrar mi solidaridad para con ella, esperando que seamos más para que triunfe la sensatez.   

martes, septiembre 13, 2016

Los premios Mundo Obrero y la Fiesta del PCE, la controversia con una de las premiadas



Ginés Fernández González. Director de Mundo Obrero. 

Mundo Obrero hará entrega de sus primeros premios en la fiesta del PCE de este año, se culmina así, un  proyecto en el que se ha trabajado durante un año y que el pasado no se puedo realizar por la larga campaña electoral, con estos premios MO pretende reconocer el trabajo de personas, instituciones u organizaciones y que esa acción conecte con el ideario del periódico. 

Desde la dirección de MO hemos entendido que la Fiesta del PCE es un espacio inmejorable para realizar este acto, el acto en la medida que es el acto político, cultural y social más importante que el partido organiza con una gran movilización de militantes, simpatizantes y amigos, es por ello que es el momento adecuado para que el activo del partido pueda participar en el acto de entrega de los premios, pero no son los premios del PCE. 

Los premios Mundo Obrero nacen con el objetivo de reconocer a personas, organizaciones, colectivos, instituciones, estados, etc., que en el marco del periodo del curso político hayan  realizado una acción, propuesta, iniciativa, trayectoria, trabajo concreto, idea y otras actuaciones coincidentes con los valores de libertad, paz, solidaridad, igualdad, compromiso con la mayoría social y la clase trabajadora y contra los poderes neoliberales en la construcción de un sociedad alternativa al capitalismo y por el socialismo.

La propuesta de los premios de este año se ha realizado desde la dirección del periódico en base a cuatro categorías o ámbitos de acción y una mención especial, para estos primeros premios se han concretado en las siguientes personas y organizaciones: en el ámbito social, el Movimiento Democrático de Mujeres, por su lucha contra la prostitución, la trata de personas, la defensa del feminismo de clase, por su labor de concienciación social y de convergencia social y política contra el patriarcado capitalista. En el ámbito político, al pueblo cubano, en la persona del Presidente del Consejo de Estado, Raúl Castro, por la constancia en la defensa de la revolución que ha sido es faro de otros procesos en América Latina y mundo, así como las extraordinarias muestras de solidaridad internacional realizadas en todas las zonas del mundo. En el ámbito de la comunicación, a Olga Rodríguez, por su trabajo de información independiente en la crisis de los refugiados, por el ejemplo que con su trabajo demuestra cada día que hay otra forma de informar más cercana a la sociedad y hacer a las personas actores importantes en sus crónicas. En el ámbito de la cultura, a Lucia Socam, por su trabajo cultural y musical en recordar los valores republicanos, la memoria histórica y su compromiso con el socialismo en sus canciones, así como su compromiso con las personas que sufren los efectos de las políticas del capitalismo. Y la mención especial, a  Sol Sánchez por su magnífico trabajo en Unidad Popular y su dignidad personal y política, su labor constante y firme en la defensa de los intereses de las capas populares que sufren los efectos de esta crisis que no han creado. 

Tras la publicación del programa se ha generado una controversia por parte de una minoría en las redes sociales por el premio en comunicación a Olga Rodríguez, lo primero que hay que decir y que marca el perfil desatinado de la controversia es que estos no son los premios del PCE, son los premios de la publicación Mundo Obrero, identificar a estos premios con el PCE tiene mucho que ver, a mi juicio, con el proceso pre congresual que estamos vivimos en el partido.

Otra cuestión es el carácter de los premios, son a un trabajo concreto, acción o propuesta que se haya realizado durante el curso político de un año, y desde el punto de vista del trabajo en comunicación, como en los otros, desde la dirección de MO consideramos que el trabajo de Olga Rodríguez en cuanto a la información sobre la crisis de los refugiados y la forma de informar sobre el terreno de las zonas en conflicto merece el reconocimiento por parte de ese periódico.

No es objetivo de los premios las posiciones ideológicas u opiniones que en un determinado momento hayan protagonizado alguno de los premiados, en este caso sería muy complicado reconocer el trabajo de muchas y muchos porque en un momento se hayan posicionado de forma diferente a lo que algunos pensamos, en este caso, tampoco estoy de acuerdo con todos y todos/as los que escriben en MO y no pido que se les censure, como tampoco pido que se le quite el Premio Nobel a Saramago por sus críticas a Cuba. 

Cinco son las personas y organizaciones premiadas, en la controversia se han centrado en Olga, pero me pregunto ¿con que gafas han mirado la información? ¿No merece la pena reconocer el trabajo del MDM, de Lucia Socam, de Sol Sánchez o del pueblo Cubano? ¿Es tan nimio el reconocimiento que estas personas hacen de estas compañeras, al MDM y del pueblo cubano? ¿Acaso no merece una mención que MO, el periódico del PCE premie al pueblo cubano en la figura de Raúl Castro?

El partido ha aprobado intervenir directamente en las confluencias, siguiendo esta visión estrecha primero pediremos el pedigrí de sangre para acercarnos. Ya lo decía Lenin, el izquierdismo es la enfermedad infantil del comunismo. 

Por último, si alguien con esta campaña de desprestigio quiere situar al partido en alguna posición concreta respecto a la situación en Siria, les recomiendo que sigan leyendo el programa y verán que estará con nosotros el embajador de Siria.

viernes, septiembre 02, 2016

22M 2014 versus 01S 2016.

A KontraKorriente 02/09/2016

La oposición venezolana al presidente Nicolás Maduro convocó para el día de ayer (1 de septiembre) una manifestación en Caracas para pedir la fecha del revocatorio y con el objetivo de sumar a la convocatoria a un millón de personas, según los convocantes a esta manifestación.  Los medios de comunicación de carácter conservador y algunos que se declaran “independientes” o “progresistas” le dan tratamiento de importante información nacional.

Hoy, estos mismos medios dan información de la marcha pero la mayoría evita cuantificar la asistencia, dicen que cientos de miles pero no llegan al millón objetivo de la oposición venezolana. Esto es un fracaso de la convocatoria que ha tenido el apoyo de los medios de comunicación internaciones y un precalentamiento del ambiente desde EE.UU.

El interés y el tratamiento dado a estas y otras manifestaciones de la llamada oposición venezolana, se contrapone con el dado a la Marcha de la Dignidad realizada en España el 22 de marzo de 2014, en la que si hubo un millón de manifestantes según cuantificaron algunos medios de comunicación. El tratamiento también fue tendencioso, así la violencia ejercida por las fuerzas de seguridad contra los manifestantes fue tratada como actos vandálicos de los manifestantes, en contra , guardan silencio con la violencia de las guarimbas y la provocada por los manifestantes en Caracas es tratada como acción de violencia del estado del gobierno de Maduro.

Cabe una reflexión y una pregunta ¿a qué intereses defiende determinados medios españoles?, según esta reflexión a los intereses ideológicamente conservadores y económicamente de las grandes transnacionales, a la vez que una clara complicidad con el imperio. En todo caso, no parece que defiendan los intereses de las clases populares y de la mayoría social de nuestro país, algo que debería hacernos pensar de como “bebemos” la información que estos medios nos trasmiten.


jueves, septiembre 01, 2016

Unid@s Podemos derrotar al PP.

De mes en mes/junio 2016.
Mundo Obrero. 

Dice una candidata de IU en la coalición de Unidos Podemos -de modo gráfico- que sólo con la pegada de carteles nos hemos puesto a tres puntos del PP. Ella y nosotros sabemos que eso no es así y que el proceso viene de mucho más atrás; queda claro que, sin IU no es posible un verdadero proceso de cambio y transformación política y social en este país, la tendencia social así lo demuestra.

Estamos en medio de una tormenta perfecta para que el sueño de la mayoría social de este país sea posible: derrotar al PP y a las fuerzas que plantean seguir las políticas de la troica, esto es, una confluencia electoral que se conforma como coalición en torno al programa denominado “50 pasos para gobernar juntos” . Cada una de las formaciones políticas que integran la coalición mantiene su programa, el programa con el que se presentó a las elecciones del día 20 de diciembre. Unidad en lo político, que más allá de las propias organizaciones, ilusiona a la mayoría social trabajadora que sufre los efectos de las políticas de recortes y de sufrimiento viendo en este acuerdo la posibilidad de que su vida cambie y mejore. Un candidato, Alberto Garzón, Coordinador Federal de IU, que sigue siendo el político más valorado en las encuestas -incluso por encima del candidato a la presidencia del gobierno de la coalición Unidos Podemos-, un elenco de líderes y candidatos que representan a esa mayoría social que sufre la crisis porque forman parte de ella e incorporan el sentimiento y el acervo de quienes esperan tener una vida digna. 

A la vez, una situación social en la que amplias capas de la sociedad reclaman vivir de manera digna y para ello es necesario desplazar del poder y de las instituciones a los que siguen los dictados de unas instituciones no elegidas democráticamente y buscan la acumulación de riqueza por desposesión de derechos y libertades a las clases populares. Ante esta situación no cabe otra posición por nuestra parte que ponernos manos a la obra y empujar en la dirección que nos marca la mayoría social.

Los sondeos marcan la tendencia –favorable a la coalición- pero también dicen que estas elecciones se juegan por un estrecho margen, en la abstención tanto de votantes anteriores que tienen duda de si votar ahora a Unidos Podemos y los que no saben si irán a votar. Aunque sea una frase manida, es un momento histórico ¿Cuándo habíamos soñado que una opción política en la que está IU y el PCE iba a estar a tres puntos del PP? ¿Cuándo el tan anhelado momento político en el que superamos al PSOE soñamos que podía estar tan cerca? Es por ello que este momento para la clase trabajadora, para las clases populares, no es un momento de duda. Es cierto que el programa de los 50 puntos no contempla los máximos de los programas de IU, ni del PCE, pero en el marco de las confluencias debemos acordar con otros y encontrar puntos comunes. Siendo objetivos, es un paso importante en la consecución de luchas de muchos años y en la recuperación de derechos robados a los trabajadores y trabajadoras.

Hemos ido construyendo un discurso y una teoría sobre el Bloque Social y Político que ponemos en práctica primero en UP y ahora en Unid@s Podemos, a la vez que formamos parte de movimientos de lucha y confluencias sociales conscientes de que el cambio que necesita este país, que la construcción del nuevo país que proponemos, no será solo desde las instituciones sino que tendrá en la participación, en la movilización en las calles, el mejor aliado porque nuestra propuesta no es un cambio cosmético, es un cambio de calado.

Todos y todas Unidas Podemos derrotar a la derecha y a los que hoy ostentan el poder económico y mediático y desmontar el entramado político, social y económico construido en torno a una minoría, para construir un nuevo país en el que las clases populares tengan mucho que decir, un nuevo país en el que la sonrisa vuelva a nuestras vidas.

Confluencias.

De mes en mes/mayo 2016.
Mundo Obrero.

El acuerdo alcanzado entre IU, Podemos y otras fuerzas políticas adquiere el aire de la ilusión y de la esperanza de la mayoría social y de la clase trabajadora de este país, a la vez que el rechazo de las fuerzas reaccionarias y conservadoras. Desde estas páginas hemos defendido y trabajado en coherencia con la política del partido de construcción del bloque social y político, de la acumulación de fuerzas para transformar el país mediante la realización de un proceso constituyente que tenga como prioridad en sus propuestas a las personas, a esa mayoría social que sufre las políticas homicidas de la troika.

Por ello, saludamos la confluencia electoral que con el nombre de Unidos Podemos va a confrontar en las próximas elecciones del 26 de junio con los y las que aplican las políticas de recortes y derechos para seguir acumulando riqueza por expropiación a las clases populares, de ahí su reacción. Tras la consecución del acuerdo electoral entre las fuerzas de izquierda y transformadoras se han ido produciendo ataques -y continuarán durante toda la pre-campaña y la campaña- por parte del postfranquismo al ver amenazada su hegemonía. Posiblemente será la campaña donde el comunismo y las comunistas adquiramos una notoriedad importante desde las campañas del inicio de la transición y es aquí donde las políticas que ha planteado el partido adquieren una importante relevancia contra los ataques para resucitar el franquismo sociológico.

El PCE y los comunistas han hecho más por las libertades y los derechos de las clases trabajadoras que ninguno de los partidos que hoy se presentan a las elecciones, la historia real así lo contempla, no la historia tergiversada y manipulada de los herederos del franquismo asesino. Los logros conseguidos con las luchas, en las que han participado tantas y tantos comunistas, son los que ellos ahora están y quieren definitivamente eliminar, por eso el ataque tan desmesurado contra el PCE, los y las comunistas. 

Desde el PCE hemos defendido una confluencia integradora y en la que la identidad de cada organización esté representada y el modelo jurídico era la coalición, en la que el programa es el que nos une en la acción conjunta sin que ninguno de las componentes tenga que renunciar a sus propuestas. Un modelo que, salvando las distancias, ya existe y que funciona como son las Marchas de la Dignidad, y que en el marco político ya definió el Frente Cívico de Anguita en el documento “Ahora, sin pretextos”. Así tras el intento de hacerlo de otra forma que no contemplaba las características y la pluralidad de la izquierda española, se ha conseguido lo que puede ser el marco de la confluencia del futuro. En este sentido para el PCE ambas confluencias son necesarias, son patas de una misma estrategia para la trasformación social, política y la construcción de un nuevo país.

Este acuerdo ha conseguido -además de poner de los nervios a las fuerzas conservadoras- la ruptura del bloque reformista, tal y como lo hemos teorizado desde el partido y afianzar una posición electoral más avanzada hacia el cambio, a la vez que centrar el eje en esta campaña entre la izquierda como sujeto transformador y de cambio y la derecha como fuerza resistente al cambio a favor de la mayoría social.

Más allá de las dificultades internas que la concreción del acuerdo ha suscitado, vemos la esperanza de las personas que sufren la crisis, que echan de sus casas, que no tienen trabajo, que tienen un salario de miseria y unas condiciones laborales cercanas a la esclavitud, que sufren los recortes de derechos y libertades, de que se puede cambiar y que se puede mejorar en sus condiciones de vida. Todas y todos, fundamentalmente la mayoría social, ha entendido que ambas confluencias son necesarias, son importantes en el proceso de cambios en este país. Una, la social tendrá su prueba el 28 de mayo en las calles, otra, la electoral el 26 de junio en las urnas. 

Organizar la revolución social.

De mes en mes/abril 2016
Mundo Obrero.

Es costumbre dar un periodo de gracia de 100 días en la gestión de las nuevas direcciones, a las nuevas y nuevos dirigentes. Aplicando ese criterio a la nueva composición del Parlamento, a la nueva dirección de este país y tras más de cien días sin haber conseguido aquello para lo que primariamente fueron elegidos, como es la construcción de un nuevo gobierno, los cuatro grandes partidos llamados por las y los electores a dirigir el país están demostrando una profunda incapacidad para entender la voluntad del electorado y por lo tanto están protagonizando un profundo fracaso en la “nueva etapa” tras el 20D.

Hemos teorizado en el partido que la crisis del régimen bipartidista y monárquico se ha traducido en una crisis de gobernabilidad y que los cuatro grandes partidos se han situado en la gestión de este sistema, nada más ver los programas y las actuaciones de sus líderes. Solo Unidad Popular-Izquierda Unida se situaba fuera de este marco político con un programa claramente de izquierdas y alternativo al régimen, de superación y ruptura con el llamado régimen del 78, la apertura de un proceso constituyente y la elaboración de una nueva Constitución que consolide y amplíe los derechos sociales, es decir una Constitución social y republicana frente a la borbónica que han desarrollado los poderes económicos y mediáticos de este país.

Ante esta situación -y en previsión de unas más que probables nuevas elecciones- solo queda avanzar en la propuesta de organizar la revolución social y democrática que anticipara el 15M y que se ha ido construyendo con el impulso de diversos movimientos, entre ellos las Marchas de la Dignidad, que han convocado movilizaciones en todo los territorios y naciones del estado para el día 28 de mayo en reivindicación de pan, trabajo, techo y dignidad. 

En esta columna hemos escrito que el acto de investidura fallido de Pedro Sánchez era el inicio de una larga campaña electoral. No solo lo pensamos nosotros, sino que una mayoría aplastante de la población también lo cree y considera, según las últimas encuestas, que los cuatro grandes deben ceder para posibilitar un gobierno. Estas mismas encuestas valoran positivo el trabajo de UP-IU en cuanto a esta tarea, que se ve favorecida en apoyo social y electoral. La misma mayoría social opina que es importante la pluralidad en el Parlamento frente a las mayorías absolutas y que por lo tanto volvería en mayor o menor medida a dejar tras unas próximas elecciones el Parlamento en una situación más o menos parecida. 

En este marco de coyuntura el PCE celebra la primera fase del XX Congreso del partido, marcado por el debate actual y la necesidad de construir una alternativa social y política en este ciclo, situando las prioridades en la necesidad de la ruptura con el régimen frente a la reforma del mismo significada en la reforma de la Constitución. “La estrategia de ruptura democrática que permita avanzar en políticas sociales, democráticas y antipatriarcales, la clave es convencer a la clase trabajadora, a las capas populares, pequeña burguesía, de que es imprescindible romper con el actual estado de cosas para resolver los problemas concretos que sufre la mayoría de la población”, como manifiesta José Luis Centella en la entrevista que publicamos en este número de Mundo Obrero.

Una segunda cuestión que vamos a abordar en el Congreso es la voluntad de la construcción de una alternativa política y social sobre la base cimentada de la unidad popular con una Izquierda Unida adecuada al momento histórico que sirva para la construcción del Bloque Social y Político con fuerza para producir los cambios y transformaciones que se necesitan en favor de las clases populares y que haga frente a los poderes que verdaderamente han gobernado.

Una tercera cuestión nos sitúa en el marco de esta Europa que no sirve a los intereses de las y los ciudadanos y que ha aprobado tratados para beneficio de una minoría y del aumento de la acumulación de riqueza y capital; que desprecia los Derechos Humanos, como prueba el “acuerdo de la vergüenza” con Turquía para la repatriación de los refugiados que huyen de guerras que hemos provocado o apoyado desde Europa por intereses económicos y el control de sus riquezas. País, Turquía, que vulnera los derechos humanos y reprime la protesta. Recordemos que nuestra camarada Maite Mola, vicepresidenta del Partido de la Izquierda Europea (PIE) está encausada por participar en una manifestación, desde aquí mostramos nuestra solidaridad con ella. Una Unión Europea que utiliza el Euro y las políticas de estabilidad presupuestaria como corsé contra las políticas sociales en beneficio de la mayoría social.

Ésta es para nosotras y nosotros comunistas españoles una cita importante, como importante, en el desarrollo histórico, es la coyuntura que vivimos, donde se está decidiendo si se refunda el régimen o en su caso abordamos tras la indignación primero y la rebelión después, la revolución social y democrática que sobre la base de una propuesta política amplia de izquierdas y transformadora, concrete una alternativa al bipartidismo monárquico, corrupto y antisocial.

La crisis de régimen convertida en crisis de gobernabilidad.

De mes en mes/marzo 2016
Mundo Obrero

En cuatro días el Congreso de los Diputados ha dicho no dos veces al pacto PSOE y Ciudadanos para investir a Pedro Sánchez presidente del Gobierno. Un pacto que ha tenido a movimientos sociales en contra, en la medida que no reflejaba las cuestiones objeto de reivindicación de éstos y que en muchos aspectos era una regresión a lo existente en la actualidad. Ha tenido en contra a los partidos a la izquierda del PSOE (a los partidos que se reclaman del cambio) y al resto de la cámara.

Pedro Sánchez se ha presentado a sabiendas de que no obtendría los apoyos necesarios, pero durante unas semanas sería el centro de atención y que todos hablarían de él y del PSOE como partido responsable frente a un Rajoy y un PP que se hace insumiso de sus obligaciones como partido más votado. Sánchez con esta acción abre el plazo para la consecución de los apoyos con la amenaza de la convocatoria de elecciones generales en (el día 26) junio.

Tras semanas de negociaciones el PSOE se ha decantado por el centro derecha frente a un acuerdo de progreso, un acuerdo que en la misma sesión de investidura se demostró que podía tener más apoyo que el de la mesa a cuatro. Una sesión de investidura que tuvo sus momentos altisonantes y que han dejado alguna dificultad más a las ya expresadas en el proceso. Ahora la pregunta es: ¿dará un giro copernicano el PSOE y retomará las negociaciones en la mesa a cuatro? ¿Romperá el acuerdo con Ciudadanos o lo seguirá manteniendo en una nueva ronda de negociación con la izquierda?

Aunque la respuesta la iremos viendo en los próximos días, todo apunta a unas nuevas elecciones, como declaró Alberto Garzón sobre la sesión de investidura que se parecía más a un acto electoral que a un acto en el Parlamento. Parece que toda la maquinaria electoral está en marcha y el Parlamento es un buen lugar donde iniciarla. 
El debate de investidura ha puesto de manifiesto las tensiones entre los sectores que representan a la oligarquía y el arrinconamiento de Rajoy más allá de su partido. El proceso de refundación puesto en marcha por las oligarquías no cuentan con Rajoy y con este PP, Rivera se ha convertido en el portavoz del poder, lo que demuestra la capacidad de adaptación para seguir manteniendo la tasa de beneficio.

La mayoría social de este país quiere un cambio y desde ese anhelo social, a pesar de todas las incertidumbres, está trabajando UP-IU y sus diputados. El acierto de proponer la mesa a cuatro descolocó tanto a PSOE como a Podemos y situó en el centro de la acción a Unidad Popular-IU y a Alberto Garzón. Una mesa a cuatro que según parece va a dar mucho juego en los próximos días y que esperemos que la ciudadanía sepa compensar como se merece el trabajo de los diputados y de la organización. Ahí se sitúa el marco real de la política en sentarse a hablar y buscar puntos de acuerdo pensando en la mayoría social que sufre la crisis, en identificar los puntos de desacuerdo y buscar también la gestión de la diferencia y no a través de Twitter, como ha dicho Julio Anguita.

No creo que haya nadie que a ciencia cierta sepa lo que va a suceder. Hay apuestas para ver si se convocan elecciones. En todo caso, desde la posición que hoy mantenemos no hay que bajar la guardia, al 26 de junio faltan cuatro meses. Dos de ellos estaremos deshojando la margarita del próximo gobierno y, si no lo hay, los otros dos en dura campaña en todos sus términos. O sea cuatro meses de dinámica electoralista.

En este marco, la prioridad es trabajar para organizar a la mayoría social en torno a la propuesta de un nuevo país, de un proceso constituyente para una nueva constitución. Organizar a las y los que sufren la crisis y en apoyar a los movimientos y colectivos que luchan contra las políticas de recortes de derechos y libertades. Hay que fortalecer a Unidad Popular y hacer valer su programa de transformación con el objetivo de mantener la ilusión con el proyecto de personas y colectivos que se sumaron al llamamiento de un espacio de confluencia desde la izquierda.

Como hemos dicho, el 20D ha dejado una situación nueva y excepcional, si se quiere, donde la inteligencia política juega un papel primordial más allá de la posiciones pasionales. Los ciudadanos reclaman de forma mayoritaria y plural que no gobierne la derecha, que no gobierne Rajoy. Alberto ha convocado la mesa a cuatro para volver a explorar un acuerdo de las fuerzas que se reclaman del cambio, una vez fracasada la aventura de Sánchez con Ciudadanos, con la nueva derecha. Veremos cuáles son las posiciones del resto de partidos en esta nueva fase y si se concreta en la voluntad de acuerdo y en su caso vamos camino de unas nuevas elecciones.

¿Y ahora qué? Difícil la respuesta a esta pregunta. Pero desde nuestro punto de vista, desde nuestros objetivos que no son otros que los de las clases populares, hay que seguir pensando en la mayoría social que sufre la crisis, y a diferencia de otros actores políticos, por encima de posiciones interiorizadas y partidarias, somos diferentes, somos necesarios y necesarias, trabajemos para ello.

Es el tiempo de la gente, no es tiempo de personalismos

De mes en mes/febrero 2016
Mundo Obrero

Los que gobiernan en este país de verdad, el IBEX 35 y los poderes económicos y mediáticos del régimen bipartidista monárquico, pueden estar intuyendo que un gobierno del PP en minoría traería mayor desestabilización social, conflicto y también mayores preocupaciones a los prestamistas y especuladores que llenan sus bolsillos a nuestra costa. Con el fin de mantener su tasa de ganancias, el capitalismo patrio está dispuesto a realizar algunas concesiones y para ello necesita la composición de un gobierno sin este PP; están dispuestos a unos cambios que no cuestionen el régimen pero que puedan dar la suficiente credibilidad al espejismo de la regeneración del sistema, en ello están y harán todo lo posible para que eso sea así. 

En este marco la corrupción se ha cobrado otra pieza, esta vez una del máximo nivel de autoridad en el Partido Popular. Esperanza Aguirre con alevosía y sorpresa, como es propio en ella, ha comunicado su dimisión en el significativo día del 14 de febrero. Como si de un revelador acto de ruptura de relaciones se tratara le manda un claro mensaje a Mariano Rajoy y al Partido Popular: es hora de irnos, de dar un paso atrás, la inundación -según sus propias palabras- de la corrupción hace de este el tiempo de “sacrificios y cesiones”. 

La corrupción ahoga el Partido Popular y acorrala a un Mariano Rajoy incapacitado para gobernar tras los últimos sucesos de corrupción y la pérdida de la mayoría absoluta donde él se mueve a gusto. La pregunta en esta situación de un PP cercado por los escándalos y un pávido candidato a la presidencia del gobierno, es ¿quién está detrás de la dimisión de Esperanza Aguirre como presidenta del PP de Madrid y por qué en este momento en el que se está gestando la composición de un nuevo gobierno y que Rajoy quiere presidir?

En este marco UP-IU está haciendo lo que tiene que hacer, generar con otras fuerzas la posibilidad de desalojar del gobierno a los corruptos y a los que han causado sufrimiento al pueblo. Es una cuestión de salud democrática que el PP abandone el poder y se cree una nueva situación para seguir trabajando por un nuevo país. Para ello hay que ir dando pasos firmes y esos sólo pueden darse con el programa en mano y con la consulta a las bases. La sociedad reclama un cambio y una salida a la actual situación de represión, paro, precariedad y de recortes. En este sentido van los 16 puntos que UP-IU ha presentado para facilitar la investidura, si se diera el caso, a través de una mayoría parlamentaria de Pedro Sánchez, como ha dicho Alberto Garzón. No es para entrar en el gobierno, es para posibilitar un cambio de gobierno.

Julio Anguita y el Frente Cívico siempre han puesto sobre la mesa la necesidad de un programa concreto, de unos puntos básicos para establecer con otras fuerzas políticas y sociales el marco en el que defender los intereses de la mayoría social. En estas páginas Julio nos ha hablado del D+1 refiriéndose al día después de las elecciones, en el que por encima de los intereses personales o partidarios había que poner a las personas con las que queremos construir el contrapoder para cambiar la sociedad. 

UP-IU está haciendo las cosas con sensatez y en este sentido ha iniciado las negociaciones en contacto directo, con comisiones negociadoras y no a través de los medios de comunicación, porque no es serio negociar a través de ellos dando pie al “plató” de la política espectáculo en el que algunos partidos y medios de comunicación han convertido la acción política, pensando más en sus intereses y en la audiencia que en aquellas personas que sufren los graves efectos de la políticas de las instituciones internacionales garantes del neoliberalismo. Porque una cosa es la transparencia y otra el espectáculo. 

Podemos fue el primero que propuso un gobierno del cambio a través de una solemne escenificación, incluido General atlantista, en la que visualizaba el reparto de sillones antes incluso que explorar la posibilidad del acuerdo político. Además, anunció unas líneas rojas para establecer ese pacto como el referéndum en Cataluña y nunca hablar con Ciudadanos. Pasado el tiempo, en otro acto, en otra escenificación se han rebajado la presencia de dirigentes de Podemos a tres, hablan con una sola voz, se anuncia un referéndum no vinculante y no se ponen reparos a hablar con Ciudadanos, se retrocede en las posiciones iniciales sin ni siquiera haberse sentado a hablar con los posibles participes en el gobierno. No es tiempo de personalismos, es el tiempo de la gente.

El debate de futuro, el método.



De mes en mes/ enero 2016
Mundo Obrero

Tras los resultados de las elecciones del 20D se abre en el PCE e IU el debate del futuro de la izquierda en este siglo y, también a la vez, sobre cómo posicionarnos como organizaciones en el actual marco político. Hay que ser conscientes en todo momento de las distintas realidades internas, a la vez que hoy por hoy somos en el ámbito político-institucional algo más que IU, somos Unidad Popular.

Corremos un riesgo innecesario y se cometería un grave error si se aborda este debate con posiciones prefijadas e inamovibles. Cabría aquí decir que a veces nos supera la realidad. Añadiría yo, nos supera el trabajo y la posición de nuestras bases, las que por cierto estamos obligados en ambas organizaciones a que jueguen un papel preferencial, no sólo testimonial.

No es objeto de este artículo el describir una prefijada posición al respecto del debate, que el que suscribe lógicamente tiene, pero considero de importancia el método y las formas (alguien dijo que la forma era el fondo). Pues eso, no siendo una cuestión baladí, en este número se inicia el Debate de Futuro con un artículo de nuestro secretario general José Luis Centella, al que acompaña Juan Ramón Capella y que en próximos números está comprometida la participación de Alberto Garzón y de otras personas del interno y del externo de la organización que nos vayan aportando su punto de vista. A la vez abrimos la sección en Mundo Obrero Digital para ampliar la participación en el debate y recoger mejor y de forma más amplia el sentir colectivo del conjunto de nuestras organizaciones sin que para ello existan intermediarios que tergiversen o titulen de forma interesada la opinión publicada.

Por lo tanto hay que referenciarse en las siguientes preguntas, ¿qué debate tenemos que hacer? ¿cómo debemos hacerlo? Sin ánimo de dar una cerrada respuesta a estas preguntas y atendiendo a la intervenciones de dirigentes en los órganos de dirección apuntaremos algunas ideas que pueden, a juicio de quien esto escribe, ser útiles en el desarrollo del debate.

Una cuestión metodológica primero. IU ha iniciado el debate de su XI Asamblea con un cuestionario que se recibirá en las asambleas locales para dar una respuesta que sirva para configurar la línea de redacción de los documentos a debate. Pensamos que es una idea adecuada en cuanto las bases serán “escuchadas” previo a fijar posición los y las redactoras de los textos. Ejemplos hemos tenido en ambas organizaciones, con buenos y menos buenos resultados. Esperemos del acierto en la gestión de este método y que se pueda publicar la opinión de la base que siempre es enriquecedora y clarificadora.

La segunda, y entrando en materia, o sea, aportar algunas ideas a la respuesta de la preguntas, el PCE va a realizar un proceso de debate congresual a dos vueltas, celebrando la primera en marzo (en la primera sin elegir dirección) para adecuar la posición aprobada en el XIX congreso a la coyuntura actual, con el objetivo de fijar una posición común, o lo más amplia posible, que organice a los comunistas en el debate del futuro de la izquierda, un debate abierto, público y participativo, al igual que imaginamos va a realizar el resto de componentes de IU, con el que intentaremos abordar de forma constructiva, y buscando con otros actores, los máximos elementos de síntesis, el debate de repensar la izquierda, construir la izquierda transformadora, etc.

Por lo tanto, nos parece que debe ser un debate clarificador, honesto y sincero que nos permita conocer las verdaderas posiciones de cada cual. Duro, si hiciera falta, pero desde el respeto a las distintas posiciones que permita ver la diversidad en la organización. Constructivo y respetuoso para ser capaces, tras el debate, de llegar a los mejores acuerdos para la izquierda. Tener siempre presente que nosotros no somos los protagonistas, que los protagonistas son la gente que sufre los efectos de las políticas del capitalismo y sus secuaces (Ibex 35, Troika, la patronal, la banca, etc).

Ágil y resolutivo, pues no podemos eternizarnos en un debate permanente e inacabado, y debemos concretar soluciones a los problemas de la gente que nos apoya y a la que decimos representar. Concreto en cuanto a los análisis y propuestas del mismo, así como con un lenguaje entendible para la mayoría social trabajadora de este país. Siendo referente para aquellas y aquellos que están siendo machacados por la crisis y los recortes, para la clase trabajadora, el ecologismo político, el feminismo revolucionario, en la defensa de los derechos humanos, en la recuperación de los derechos perdidos y de la instauración de nuevos derechos. Para una república Federal y Solidaria en un nuevo modelo de Estado.

En definitiva, que seamos entre todos y todas capaces de construir un espacio (de la forma más amplia) en el que se puedan encontrar y trabajar las distintas realidades que hoy conforman la alternativa rupturista para la construcción de un nuevo país, con la capacidad de ser capaces de romper los consensos del régimen y construir consensos para una nueva sociedad, para una nueva democracia y para un nuevo país.

martes, diciembre 15, 2015

UP-IU el voto a la alternativa de verdad

Mundo Obrero
De mes en mes/diciembre de 2015

Nadie, a estas alturas, puede dudar de la importancia de esta campaña electoral, ni de que el sistema bipartidista monárquico tal y como lo conocemos ha sido superado. Tampoco de la necesidad de construir una alternativa a favor de la mayoría social y de las clases populares, que son las que están sufriendo las consecuencias de las políticas que al dictado de la troika han aplicado los distintos gobiernos desde que se iniciara esta estafa llamada crisis, como ya hemos teorizado en Mundo Obrero.

Como hemos mencionado anteriormente, el régimen bipartidista monárquico que hemos conocido hasta hoy ha sido superado, mutando a un doble bipartidismo monárquico generacional, o lo que es lo mismo una nueva forma del sistema dentro del régimen monárquico del 78. Los partidos que han aceptado esta nueva versión de la restauración española de finales del siglo XIX se mueven dentro de los parámetros de lo establecido con un nuevo lenguaje que no cuestiona los principios de un régimen que queremos cambiar, que queremos transformar y con el que queremos romper.

Un sistema en que los denominados partidos “emergentes” tienen como característica fundamental, por un lado, vendernos la vieja propuesta neoliberal vestida de modernidad, como es el caso de Ciudadanos y, por otro, quienes reclamándose de los orígenes del 15M, comienzan a sentirse cómodos en el nuevo sistema, abandonando el discurso y las propuestas iniciales, sus proclamados orígenes y acomodándose a través de la política espectáculo encandilados por las luces de los focos, como es el caso de Podemos.

Así las cosas, Unidad Popular-Izquierda Unida es, en esta campaña, la única formación que tiene una propuesta transformadora y rupturista. Alberto Garzón y el resto de candidatas y candidatos poseen un discurso claro y nítido de izquierdas, alternativo al espectáculo a la norteamericana de la política que estamos viviendo en esta campaña.

UP-IU es la propuesta unitaria y confluyente de la mayoría social y de las clases populares que se presenta a estas elecciones para un cambio “de verdad”, y en la que están los que han querido trabajar por un nuevo país para la gente y con la gente. Un proyecto en el que están los que mantienen la coherencia de haber aprendido del 15M, de la Mareas, de las Marchas de la Dignidad, de los sectores y empresas en crisis, de las plataformas antidesahucios, de los colectivos que luchan por los derechos y las libertades que han recortado tanto el PSOE como el PP, de los que hemos aprendido que lo que hay no nos vale y que tenemos que construir algo nuevo.

Aquí estamos quienes seguimos levantado la bandera del NO a la OTAN, NO a la GUERRA, en defensa de lo público y de la nacionalización de los sectores estratégicos de la economía, por la libre elección de las mujeres sobre su cuerpo, por la III Republica, en definitiva por las cuestiones que le sientan mal al régimen monárquico y a los poderes económicos.

Un proyecto coherente con las reivindicaciones de los movimientos sociales y con la historia de la mejor tradición de lucha obrera y de la izquierda que no reniega de la historia de los y las que lucharon por la libertad en los tiempos oscuros del franquismo y en los tiempos difíciles de nuestra historia reciente. De Pasionaria y Pepe Díaz aprendimos la fuerza de la unidad y la importancia de la organización. De Marcelino Camacho su tesón, “ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar” y su fortaleza en la defensa de la libertad y los intereses de la clase trabajadora. De Julio Anguita la honestidad y coherencia en expresar “la verdad” que dice Alberto Garzón y la visión de organizar a la mayoría social para transformar. Y el ejemplo de tantas y tantos dirigentes comunistas, así como de militantes anónimos que se dejaron la vida en defensa de un proyecto emancipador de la humanidad.

Nosotras y nosotros comunistas, hemos puesto en marcha un proceso de largo alcance y de largo recorrido por la Ruptura Democrática, sabemos que un trabajo de este calado no es posible culminarlo el 20D, en la medida que es una tarea ardua y amplia en la que la mayoría social y la clase trabajadora deben tener un papel preponderante, pero sí se pueden poner las bases sólidas para el mismo y somos conscientes de su importancia.

Tenemos un trabajo hasta ese día y es movilizarnos para trasladar al máximo de gente la propuestas de Unidad Popular-Izquierda Unida, nuestra candidatura, la única con un programa rupturista, un proceso constituyente para una nueva Constitución con la III República como horizonte. El sistema lo sabe y trata de invisibilizarnos en los medios controlados por los poderes económicos. Se cambian las reglas a mitad del partido y la actual tercera fuerza política en votos no es llamada a participar en los debates con el argumento de proyección en las encuestas, ¡ah! Pero Alberto es el segundo líder más valorado y ha pedido un debate con el primer valorado, y ni eso. Es la democracia a régimen.

Debemos convertirnos en activistas por el voto a UP-IU. Todavía hay un 40% de electores que no tienen decidido su voto, por lo que las encuestas adolecen de cierta credibilidad en los resultados que arrojan. Rompamos las encuestas con nuestro trabajo en los sectores afectados por la crisis fraude, con los republicanos, en todos los colectivos sociales, con las mujeres y los jóvenes, en nuestro trabajo, etc. Debemos convertirnos en portavoces de una propuesta que sin maquillaje quiere cambiar el modelo de sociedad, político y económico para construir un Nuevo País. Tenemos la mejor propuesta y el mejor candidato Alberto Garzón, que con su coherencia y su ejemplo de trabajo, está llamado a ser el líder de la oposición a este nuevo régimen bipartidista.

domingo, noviembre 29, 2015

Discurso de Julio Anguita en la Fiesta del PCE de 1996. Ruptura del Pacto Constitucional



Ante la ruptura del Pacto Constitucional, la apertura de un proceso constituyente para una nueva Constitución 

Ante los acontecimientos en torno a un posible pacto constitucional que proclaman PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos, cada uno, en principio por su lado y, ante la propuesta de Unidad Popular Izquierda Unida del Proceso Constituyente para una nueva Constitucion que instaure en la misma los derechos sociales vulnerados por el bipartidismo, creo interesente publicar el discurso que Julio Anguita en nombre de la direccion del PCE realizó en la Fiesta del PCE de 1996, que demuestra que tras casi 20 estamos en peores condiciones la nayoria social y la clase trabajadora. 

Discurso que en su parte final expone: 

Y queda una última consideración que la dirección del PCE quiere hacer desde la serenidad, desde la tranquilidad y también desde la firmeza: el PCE constata que los contenidos más del Estado Social y Democrático de Derecho recogidos en nuestra Constitución ni están siendo desarrollados, ni se están cumpliendo y, lo que es peor, se están haciendo políticas económica y sociales propias del neoliberalismo y por tanto incompatibles con dicha Constitución.

El Consenso Constitucional, el Pacto Constitucional ha sido mantenido por el PCE con una ejemplaridad a todas luces demostrada. Los poderes económicos, fuerzas políticas, grupos sociales y colectivos enquistados en los aparatos de Estado con prácticas anticonstitucionales vienen vaciando de contenido el Estado Social y Democrático de Derecho. Si en mi intervención he leído el articulado que en la Constitución Española va desarrollando el citado Estado Social y Democrático de Derecho es para advertir que esa es la parte que tienen que cumplir los poderes públicos y quienes los sostienen. De no ser así, y ante la creciente degradación de la Democracia y de la Justicia Social, el PCE se considerará libre de consensos y denunciando el incumplimiento de los demás pondrá en la primera línea de su propuesta contenidos y fórmulas de Estado enraizados en nuestra teoría política, en nuestra historia y en algo muy importante: nuestra cultura y nuestros sentimientos.




Discurso de Julio Anguita en nombre de la dirección del PCE en la Fiesta de 1996.

Audio de la intervención de Julio Anguita en la Fiesta del PCE de 1996


En nombre de la dirección federal del PCE quiero agradecer en primer lugar, a los hombres y mujeres de nuestro partido que trabajan desinteresadamente en el soporte material de esta Fiesta, su esfuerzo, su entrega y su laboriosidad. Sin ellos y ellas no sería posible este acontecimiento político.

También saludamos a las delegaciones extranjeras que en número de 56 comparten con nosotros, no solo la alegría y la confraternización de estos momentos, sino también un objetivo final de plena emancipación humana para todo el planeta Tierra.

Bienvenidos a todas y a todos los que en estos momentos estáis aquí escuchando estas palabras o en cualquier rincón de este recinto ferial. Sin vuestro apoyo, presencia y calor no sería posible tampoco, esta Fiesta PCE-96,

La historia del PCE es la historia de la entrega de sus hombres y mujeres a la causa de la Libertad y de la Democracia. Desde la defensa de la legalidad republicana frente al fascismo en 1936 hasta acontecimientos posteriores, el PCE siempre ha considerado como condición y base para la construcción del socialismo, la consolidación y profundización de la democracia. Y ello no solo porque estamos convencidos de que el socialismo, por el que luchamos, es la Democracia llevada hasta sus últimas consecuencias, sino también porque hemos entendido que los trabajadores, los asalariados y las capas medias son los primeros beneficiarios de un sistema de libertades plenas y de un marco de participación bajo el imperio de la Ley y el Derecho. Recordemos aquella afirmación categórica de Vladimir Illich “Lenin” de que no existe una democracia burguesa o una democracia proletaria, sino grados de profundización en la teoría y en la práctica del concepto Democracia.

Nuestra historia está llena de propuestas de acuerdo o de pacto para consolidar un marco democrático. Nuestra historia está llena de ejemplos que evidencian la prioridad que el PCE da a la Democracia, incluso sobre otros contenidos políticos inherentes a nuestra concepción del Estado y sus distintas formas de constituirse. Nuestra historia está llena de cesiones transitorias en aspectos importantes para nosotros a cambio de conseguir la implantación de un Sistema Democrático: su desarrollo, profundización y concreción en decisiones, propuestas y contenidos: Reconciliación Nacional, Pacto por la Libertad, Junta Democrática, etc.

El PCE sigue siendo, tanto en sus elaboraciones teóricas, en la orientación de sus líneas políticas y en el trabajo de sus hombres y mujeres, un ferviente defensor del Estado Social y Democrático de Derecho. Y no sólo por los contenidos que dicho Estado tiene, tanto en lo social como en el campo de las libertades o de los derechos humanos, sino también por ser una fase política necesaria en un país como el nuestro tan atormentado por una historia de cuartelazos, pronunciamientos, fases autoritarias, dictaduras y juego sucio de una casta dominante.

El Estado Social y Democrático de Derecho, en el caso de España está recogido en el Art. 19 de nuestra Constitución:
“1. España se constituye en un Estado Social y Democrático de Derecho que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
2. La soberanía nacional reside en el pueblo español del que emanan los poderes del Estado.”
 Camaradas y amigos: El PCE mantiene como principios y propuestas irrenunciables tres formulaciones que constituyen el eje medular de su propuesta alternativa al modelo de Estado y que no están recogidas en la Constitución Española de 1978:
1º. Propugnamos y defendemos la construcción de un Estado Federal y Solidario Español.
2°. Defendemos el reconocimiento del Derecho de Autodeterminación.
3º. Nuestra forma de Estado es la República. El PCE es republicano.

En las horas difíciles de la Transición Española nuestro Partido, en aras del consenso para que el Estado Social y Democrático de Derecho estuviese contemplado en la Constitución priorizó los contenidos del mismo a la inclusión de los dos primeros principios en la Constitución y pasó, transitoriamente, a un segundo plano, su lucha y su esfuerzo para que el futuro Estado Español tuviese la forma Republicana.

 La apuesta por un Estado Federal Español y Solidario constituye hoy una propuesta alternativa en los programas y proyectos de IU. Y en cuanto al Derecho de Autodeterminación debemos hacer constar que hay documentos aprobados en la IV Asamblea de IU que así lo reconoce. En el debate que va a producirse dentro de unos meses en IU sobre la profundización y concreción de nuestro modelo federal aparece, también, como propuesta para debate y profundización el Derecho de Autodeterminación.

 ¿Cuáles son los contenidos, las propuestas y las conquistas del Estado Social y Democrático de Derecho recogido en la Constitución Española hicieron inclinar la balanza, en la decisión del PCE a estar presente de manera activa en el consenso constitucional?


 El Estado Social recogido en nuestra Constitución va vertebrándose en torno a los siguientes contenidos:
– El Art. 35 mantiene el deber de trabajar y el derecho al trabajo para todos y todas.
– El Art. 40 manda a los “poderes públicos”, es decir al Gobierno, que haga una política orientada al pleno empleo.
– El Art. 41, ordena a los poderes públicos que mantengan un régimen público de Seguridad Social para todos y todas y que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes “ante situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo”.
– El Art. 45 mantiene el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado y obliga a los poderes públicos a que cuiden para que la utilización racional de todos los recursos naturales sea un hecho.
– El Art. 47 mantiene que todos los ciudadanos y ciudadanas tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada.
– El Art. 48 manda a los poderes públicos a que promuevan las condiciones “para la participación libre y eficaz de la juventud en el desarrollo político, social, económico y cultural”.
– El Art. 50 manda a los poderes públicos a que garantice “mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos mediante la tercera edad”.

Y para que estos objetivos del Estado Social y Democrático de Derecho puedan realizarse la Constitución Española se provee de mecanismos de intervención pública y de mecanismos de participación siguiendo los enunciados y postulados de un principio general y superior.

 Los mecanismos de intervención pública más importantes son los siguientes:
– El Art. 18 de nuestra Constitución propugna como obligatoria que todos y todas contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos mediante un sistema fiscal inspirado en la igualdad y en la progresividad. Que paguen más los que más tienen.
 – El Art. 118 reconoce el derecho de la iniciativa pública a intervenir en la actividad económica, bien creando un sector público o también acordando la intervención de empresas “cuando así lo exigiere el interés general”.

 Los mecanismos de intervención y de participación más importantes son los siguientes:
 – El Art. 131 reconoce a los poderes públicos la capacidad de poder planificar la actividad económica mediante un Consejo en el que estén los sindicatos, otras organizaciones profesionales empresariales y económicas. E incorpora a las CC. AA. al proceso de elaboración de esa planificación. Una planificación económica que también se recoge como posible en el Art. 38 de nuestra Constitución.
– El Art. 37 garantiza el derecho a la negociación colectiva laboral y también garantiza la fuerza vinculante de los convenios.
– El Art. 129 obliga a los poderes públicos a que establezcan “los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción”.
Y como corolario, como recapitulación de estos derechos y obligaciones gubernamentales recogidos en la Constitución el Art. 128 proclama solemnemente:
“Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”. Esta es la formulación que eleva a categoría de principio constitucional el que lo privado esté supeditado al interés general y no al revés.

El Estado Social y Democrático de Derecho se cimenta también en el desarrollo de los Derechos Humanos en otras parcelas y en otros contenidos referidos a las libertades, la igualdad, el imperio de la Ley y la Justicia. Sin la libertad y sin la democracia es imposible la justicia social. Luchar por los derechos sociales es luchar por las libertades y la democracia; y luchar por las libertades y la democracia es también luchar por la justicia social. Veamos algunos contenidos de nuestra Constitución en este sentido:
– El Art. 1º, anteriormente citado, plantea entre los valores superiores de nuestro ordenamiento constitucional: la Libertad, la Justicia, la Igualdad y el pluralismo político.
– El Art. 14 mantiene que los españoles y las españolas “son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.
– El Art. 18 mantiene que el domicilio personal es inviolable y de la misma manera garantiza el secreto de las comunicaciones: postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial.
– El Art. 28 reconoce el derecho a la huelga de los trabajadores.

El reconocimiento de derechos en el marco, de un sistema democrático desarrolla lo que construye el principio fundamental de toda democracia, la separación de los tres poderes del Estado: el Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial.

Camaradas y amigos, la situación del Estado Social y Democrático de Derecho en nuestro país es la siguiente:

1.- Negación de los contenidos sociales desde los datos suministrados por:
a)         Las cifras de paro. El mayor índice de la Unión Europea.
b)         Las cifras de precariedad. El mayor índice de la Unión Europea.
c)         Las cifras de accidentes laborales. El mayor índice de la Unión Europea.
d)        El recorte en el subsidio de desempleo.
e)         La Reforma del Mercado Laboral.
f)         Las empresas privadas de colocación.
g)         El desarrollo del Pacto de Toledo que el Gobierno del PP pretende.
h)         El torpedeamiento constante contra la posibilidad de realizar convenios colectivos.
i)          La disminución creciente del sector productivo, especialmente el industrial.
j)          La privatización del sector público y de los servicios sociales.
k)         El desarrollo de una política fiscal cada vez más regresiva: aumentan los impuestos indirectos y disminuyen los directos; en una clara política en favor de los más poderosos.
l)          Propuestas de medidas en torno a la privatización de la sanidad pública y a la aplicación del llamado “recetazo”.
m)        La discriminación negativa de los jóvenes y de las mujeres en toda una serie de aspectos referidos al acceso al puesto de trabajo, las condiciones del mismo y los salarios. En el caso de las mujeres, la vulneración del principio de la OIT de que a igual trabajo igual salario se incumple en un 30% en el caso de España. Y a ello hay que sumar todo un cuadro de malos tratos, exiguas o nulas pensiones de divorcio, interrupción del embarazo fortísimamamente condicionada, etc.

2. Pero lo que sitúa el problema en todo su dramatismo es que la política económica y social, junto con los principios del neoliberalismo que le han dado soporte ideológico y argumentación, pretende mantenerse y profundizarse cara al futuro.

El mantenimiento en la posición de cumplir como sea y al precio social que sea los contenidos y plazos exigidos para la tercera fase de la moneda única previstos en el Tratado de la Unión Europea de Maastricht está en la raíz de una orientación totalmente contraria al Estado Social y Democrático de Derecho. Y ello plantea dos cuestiones sobre las que queremos pronunciarnos con toda claridad:
Las condiciones macroeconómicas y los plazos de las mismas necesarios para pasar a la tercera fase de la moneda única no son, en puridad, una construcción de Europa sino de un mercado único en el que tampoco se da la condición de una política fiscal común. Las políticas de empleo que debieran ser el elemento central de una construcción europea junto con la unión política y una política de seguridad común estrictamente europeas no están ni en el proceso ni en las previsiones futuras de los que están construyendo la moneda única. Estamos ante un proceso dirigido a favorecer, exclusivamente, los intereses del capital. A la imposición de un modelo económico de carácter regresivo: el neoliberalismo que intenta conseguir acabar con todas las conquistas sociales y volver a mediados del siglo XIX. Y esto es así de tal manera que si Maastricht no existiese lo habrían inventado.

No se puede combatir con, eficacia, ni se puede plantear una política alternativa que contenga los elementos del Estado Social y Democrático de Derecho sin el cuestionamiento de las condiciones, contenidos y plazos exigidos para la moneda única. La moneda única, según Maastricht, es el fin de la autonomía política para decidir sobre las condiciones de vida de la ciudadanía. La moneda única, según Maastricht, es la imposición de los poderosos a través de los mecanismos del llamado mercado libre y de la práctica independencia de los poderes públicos del sistema de bancos centrales paso previo del Banco Central Europeo. La moneda única, según Maastricht, es poner como primer objetivo los ajustes contables macroeconómicos y relegar a un segundo lugar derechos sociales recogidos en nuestra Constitución y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Maastricht es la pensión que disminuye; el recorte en gasto sanitario; la congelación salarial de los funcionarios; la no creación del fondo de nivelación previsto en la LOFCA; el recorte en inversiones para infraestructuras y obras necesarias; el mal funcionamiento de la LOGSE; el recorte creciente del subsidio de desempleo, etc. Maastricht es lo inmediato, lo cercano, lo que afecta a cada ciudadano y a cada ciudadana. Maastricht, tan aparentemente lejano, afecta a cada casa, a cada familia, a cada trabajador y trabajadora, a cada pequeño y mediano empresario, a cada trabajador autónomo, a cada ayuntamiento, a cada comunidad autónoma.

Congelar o desarrollar en sentido contrario a la Constitución los contenidos sociales del Estado Social y Democrático de Derecho necesita, como condición y también como consecuencia, un proceso de recorte en las libertades y de acciones de gobierno amparadoras y tuteladoras de las acciones de colectivos o grupos que constituyendo una mafia enquistada en el seno de los aparatos del Estado “sicilianizan” la vida pública española.

El proceso de erosión del Estado Social y Democrático de Derecho tiene una serie de hitos y jalones fácilmente recordables en el pasado y perfectamente evidentes, si no lo impedimos, en el futuro:
–          La Ley Corcuera.
–          El encarcelamiento de insumisos y objetares.
–          El rosario interminable de escándalos y de corrupciones, aparentemente impunes.
–          El uso de lo público para fines privados.
–          El cobro ilegal y corrupto de comisiones.
–          La exaltación de la filosofía del enriquecimiento rápido y fácil y de la cultura del “pelotazo”.
–          El trato, conculcador de Derechos Humanos, dado a los inmigrantes: esposados, drogados y entregados a países donde no se garantiza ni su integridad física ni su vida.

Y en el futuro más inmediato:

La intención del Gobierno y de casi todas las demás fuerzas políticas de integrarnos en la OTAN despreciando la posición del pueblo español manifestada en el Referéndum de 1986. Y sobre este punto llamo la atención acerca de un hecho de extraordinaria importancia y gravedad: la vulneración de las condiciones del Referéndum va a permitir, si no lo impedimos, el transporte, circulación y almacenamiento de armas nucleares en España.
–          La propuesta de instalación de vídeos en las calles que con la excusa y justificación del orden público puede conllevar un atentado contra las libertades y los derechos ciudadanos.
–          La idea lanzada por las élites del poder de transformar la financiación pública de los partidos en financiación privada.
–          La idea lanzada también por los mismos, y que va tomando cuerpo, de cambiar  el   sistema  electoral   español   por   uno   clara  y   profundamente mayoritario.
–          El anteproyecto de Ley Orgánica Reguladora de Secretos Oficiales.

 Pero han sido organismos del Estado, colectivos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y miembros de las Fuerzas Armadas, con la autorización y respaldo políticos correspondientes, y por tanto con la responsabilidad última, los que han ido mostrando los síntomas del cáncer enraizado en los aparatos de Estado: el espionaje del CESID, el terrorismo de Estado de los GAL, el robo de fondos reservados, el cobro delictivo de comisiones, etc.

 La decisión del Gobierno de Aznar, en contradicción con lo pregonado en la campaña electoral, de no desclasificar los papeles del CESID evidencian un ataque al Estado Social y Democrático de Derecho en las siguientes cuestiones:
1.         Negación, por parte del Gobierno, del auxilio debido a la Justicia.
2.         Como consecuencia de lo anterior, desigualdad de algunos ciudadanos y de algunos colectivos ante la Ley.
3.         Complicidad moral, por tanto, con los hechos que están siendo investigados y con las personas imputadas de haberlos cometidos.
4.         Sensación más que fundada de que estamos ante un sistema en el que funciona la “omertá”: la ley del silencio de la mafia siciliana; el silencio a cambio de la ex-carcelación. Un silencio hacia abajo y hacia arriba, a diestra y a siniestra.

Y esta situación de conculcación del Estado Social y Democrático de Derecho conlleva, junto con la constatación de que se acaba de asestar un golpe demoledor a la credibilidad de la política y de los políticos, la necesidad de que el Presidente del Gobierno clarifique, por el bien del país, de la Democracia, de la Justicia, del Derecho, de la Honestidad, de la Ética y de la Decencia, los extremos del siguiente dilema:
– O el Sr. Aznar y sus compañeros de partido mintieron y engañaron, fundamentalmente a sus electores, cuando se comprometieron a desclasificar los papeles del CESID en el caso de acceder al Gobierno, ó
– Al intentar abordar desde el Gobierno la puesta en marcha de las promesas electorales se encontraron con presiones, objeciones o amenazas ante las cuales han cedido. Y en el caso de que esto fuese así, se impone la explicación del Presidente del Gobierno ante el Congreso de los Diputados. El Presidente del Gobierno de España no puede callar, no puede transigir, no puede acceder a la presión o al chantaje venta de donde venga, porque si lo hace está, no sólo permitiendo la existencia de una mafia, sino siendo el principal responsable, por ocupar el cargo que ocupa, de una aceleración cualitativa en el proceso de involución democrática que España está viviendo.
En discursos anteriores la dirección del PCE ha insistido una y otra vez en la necesidad del rearme moral, cultural e ideológico como necesidad fundamentalísima para la consecución de la plena emancipación humana pero también como necesidad inmediata, aquí y ahora, perentoria, en la lucha de los trabajadores, las capas populares y de la mayoría de la sociedad.

El vaciamiento, cuando no la transgresión de los contenidos del Estado Social y Democrático de Derecho, es un proceso, una acción, que necesita de la cobertura de la justificación en principios, valores, actitudes, comportamientos y pautas culturales afines. Si la derecha gobierna hoy en España es porque, desde hace muchos años, sus valores fueron implantándose desde el poder, desde medios de comunicación, desde universidades y desde la cultura oficial. Unos valores y unas pautas culturales propias del llamado pensamiento único del neoliberalismo que han terminado por ser asumidas y defendidas como propias por muchos colectivos políticos sociales tradicionalmente de izquierdas. Hagamos un somero repaso a estas actuaciones:
– La mercantilización de la información en los medios de comunicación en la medida en que lo que importa es vender, como sea, no informar. Y junto a ello, y por esa filosofía, la priorización de lo banal y lo adjetivo sobre lo fundamental y sustantivo. Y esta crítica no empalidece el reconocimiento a aquellos medios y profesionales que están siendo ejemplares, tanto en la denuncia de la corrupción como en la defensa de las libertades y el Estado de Derecho.
– La mercantilización de la actividad política despreciando los contenidos y las propuestas programáticas y basando la actividad política, casi exclusivamente, en el marketing y en la rentabilidad en votos al precio que sea. La captura del voto lo justifica todo: insultos, zafiedades, promesas demagógicas, incumplimiento de las promesas y manipulación de textos e imágenes.
– El constante canto a la labor del empresario como único creador de riqueza olvidando el papel fundamental que en la creación del valor tienen los hombres y mujeres que, de manera asalariada, crean, transforman y realizan: los trabajadores manuales e intelectuales.
– La aceptación, por parte de colectivos de izquierda, de intelectuales y de la sociedad española en una buena parte, de valores tales como la competitividad. Una competitividad que en la mente de quienes consiguieron implantarla en la de los demás no es otra cosa que el enfrentamiento de trabajadores contra trabajadores para ver quien se vende más barato a fin de conseguir un precio más bajo de las mercancías en la competencia internacional.

La exaltación del concepto de rentabilidad económica como único motor y como único objetivo a conseguir en cualquier empresa, en cualquier servicio o en cualquier actividad de la economía o de la sociedad. Si la rentabilidad económica, es decir, el beneficio ó el superávit en la cuenta de resultados es el objetivo exclusivo, el Estado Social y Democrático de Derecho no existe, su formulación en dicha situación es simplemente una falacia.

La divinización o exaltación de la economía como fuerza motora fuera de todo control humano. El mercado se constituye así en un dogma, en una nueva religión. Una nueva religión que exige obediencia ciega a todos sus seguidores; recordemos las palabras de Tietmeyer Presidente de Bundesbank: “los políticos deberán aprender que deben supeditarse a las decisiones del mercado” o las palabra se Alan Minc diciendo que el mercado es mucho más importante que la democracia. Estos defensores del neoliberalismo, sacerdotes de una religión extremadamente sectaria olvidan y pretenden hacer olvidar mediante los mecanismos de poder ideológico y comunicacional la realidad que están construyendo:
– Las diferencias de todo tipo entre las zonas ricas y los países empobrecidos siguen aumentando en un mundo dominado por las políticas neoliberales.
– La situación de la cuarta parte de la humanidad (aproximadamente 1.600 millones de personas) es en 1996 peor que hace 15 años.
– Harán falta 40 años para que el África Negra se recupere al nivel que tenía en los años 70.
– Mientras 170 millones de latinoamericanos suspiran por tener una vivienda, Estados Unidos de América planteaba en la conferencia de Nairobi del año pasado que: “El concepto del derecho a una vivienda adecuada debe ser eliminado de todas las declaraciones”.
– Hay 73 millones de niños, en edades comprendidas entre 10 y 14 años, obligados a trabajar, muchos de ellos en condiciones de esclavitud y servidumbre. La mayoría de estos niños viven en Asia, en África y en América Latina, pero también aquí al lado, en Portugal. No olvidemos ni descuidemos el globo sonda lanzado desde el Ministerio de Justicia acerca de la rebaja de la edad penal hasta los 14 años.
– Un tercio de los 2.500 millones de trabajadores del mundo están en paro.
– El 13% de los europeos de la Unión se considera excluido de la sociedad en que vive.
– El 12% de los europeos de la Unión está en paro, Y el 30% ha sufrido el desempleo en los últimos 5 años.
– En la propia Unión Europea hay 50 millones de pobres y 3 millones de personas no tienen alojamiento.
– Una macroencuesta elaborada por la propia Comisión Europea arroja el dato de que el 40% de los europeos están convencidos de que el proceso de construcción de Europa, según pretende el Tratado de la Unión de Maastricht, está haciendo aumentar la diferencia entre ricos y pobres.

Estos mínimos datos, la experiencia de todas y todos nosotros en nuestro entorno más inmediato: familiar, laboral y de residencia conducen a tres conclusiones:
1º.        El neoliberalismo es incompatible con los Derechos Humanos.
2º.        El neoliberalismo es incompatible con la Democracia.
3º.        El neoliberalismo es incompatible con la Constitución Española.

Y en este panorama de hegemonía cultural e ideológica del pensamiento conservador vuelve a aparecer ante nuestros ojos el paisaje, los tópicos, las prácticas de la España invertebrada sobre la que hablaba Ortega y Gasset.

El Pan y Toros tan querido por los que a lo largo de nuestra historia han luchado contra el pensamiento, la ilustración o “la funesta manía de pensar” se ha transformado en la España de 1996 en el cuarteto de la desmesura: fútbol televisado casi a diario, corridas de toros prodigadas en las cadenas televisivas, toros, culebrones y concursos degradantes de la televisión, tanto de la pública como de la privada.

El vaciamiento de contenidos del Estado Social y Democrático de Derecho, el proceso de involución democrática, la hegemonía cultural e ideológica del pensamiento neoliberal y la subculturización no pretenden otra cosa que conseguir un pueblo sumiso y resignado. La resignación es la virtud cantada como “prudente moderación” o como “sentido común”. La claudicación o complicidad de fuerzas políticas y sociales es cantada como “sentido de Estado”, “ayuda a la gobernabilidad” o “prudencia ejemplar”.

La razón de Estado, que a lo largo de toda la historia de la humanidad no ha sido otra cosa que la ocultación o el amparo de delincuentes, se transforma así, se transforma en un ejercicio de política inteligente o de actitud corresponsable con la sensatez y la prudencia.

Y al llegar aquí y en nombre del PCE, me dirijo a todo el Partido, a todos nuestros simpatizantes y amigos y a todas aquellas personas que se sientan cercanas a nuestro quehacer o al de Izquierda Unida. Y me dirijo desde la pregunta central que el Consejo Político Federal de IU se hizo el 22 de junio del presente año: “¿merece una RESPUESTA esta situación?”; el C.P.F. respondió que sí y ha articulado y organizado la respuesta. Una respuesta necesaria, urgente y con las siguientes características:
– Amplia.
– Masiva.
– Continuada.
– Con contenidos, ideas y valores claramente de izquierdas.
– Capaz de propiciar una conjunción de fuerzas política, sociales, culturales expresión de la mayoría social. Los tiempos demandan un esfuerzo de regeneración,   de   movilización  y  de   creación   alternativa:   Propuestas  y Programas.

 Pero es a nosotros y a nosotras, comunistas, a quienes toca hoy, en este acto, asumir la responsabilidad que tenemos en esa acción. La mejor tradición del PCE es la tradición unitaria. Una tradición unitaria cimentada en 75 años y visualizada en la aportación y el ejemplo de dos gigantes de nuestro Partido: Pepe Díaz y Dolores Ibárruri. Ellos encarnaron el pensamiento antisectario, integrador, abierto a la unidad de la izquierda y al protagonismo del pueblo. Ese ha sido y debe seguir siendo la mejor tradición de este Partido.

En nombre de la dirección del PCE, en el recuerdo a estas dos figuras legendarias de nuestro Partido, hago un llamamiento a la rebeldía, la contestación y a la organización para la movilización: información, explicación, concienciación, participación, propuesta alternativa y ocupación de la calle. Hago un llamamiento al tensionamiento de toda nuestra organización. Hago un llamamiento al despliegue de nuestras fuerzas en todos los frentes en los que estamos: IU, sindicatos, movimientos sociales, etc.

 La idea central de este llamamiento es la siguiente: LA POLÍTICA DE DERECHAS EXIGE LA RECOMPOSICIÓN UNITARIA DE LA IZQUIERDA ESPAÑOLA. Pero esa recomposición no es una cuestión de unidad de siglas o de fotos de familia. La unidad de la izquierda no es una cuestión de suma de siglas frente a la derecha, sino de organizar la oposición social, política y cultural para la alternativa a las políticas neoliberales. La unidad de la izquierda se cimenta, se fundamenta, se desarrolla, se vertebra y se impulsa a través de propuestas que, en estos momentos deben centrarse en los siguientes aspectos:
1º. Centralidad de la lucha por la consecución del pleno empleo que el Estado Social y Democrático de Derecho contempla.
2º. Defensa de los derechos sociales.
3º. Defensa de los derechos y libertades democráticos.
4º. La construcción de una Europa unitaria, social y democrática: Unión Política Europea y Política de Segundad Común estrictamente europea. Rechazo a la OTAN.
5º. La construcción de un nuevo Estado (Federal y Solidario) en el marco de una auténtica unidad europea.

Por eso, el llamamiento específico que en nombre de la dirección hago a todo el PCE significa una convocatoria urgente y perentoria para que apliquemos en desarrollos concretos la necesaria acción de respuesta acompañada de los contenidos alternativos:
Sedes abiertas para conferencias, coloquios y charlas.
Sedes abiertas para el debate de los problemas del entorno y de los problemas globales de la sociedad española y de los trabajadores y de las trabajadoras.
Folletos, octavillas, pasquines, etc. sobre los diversos temas y materias que afectan a los trabajadores y trabajadoras y al pueblo en general.

Búsqueda de espacio de encuentros y de alianzas, fundamentalmente en la base, con otras fuerzas políticas, sociales y culturales. La unidad de la izquierda, tal y como la estamos proponiendo ó sube desde abajo como un mar incontenible, o no se hará nunca.
Autonomía y libertad para la creatividad específica de cada organización, de cada hombre y de cada mujer, dentro del marco global de la movilización.

Y sobre todo ello, la aplicación de los acuerdos y propuestas de movilización aprobadas por el Consejo Político Federal de IU y los distintos niveles de dirección que lo desarrollan. Apoyo a movilizaciones y convocatoria de las mismas. Explicación y participación son los ejes que permiten la construcción de una conciencia social activa.

Hacer posible, mediante la información y la adecuada explicación de temas como los PGE, el desarrollo del Pacto de Toledo o la convergencia nominal de Maastricht, sean entendidos y entendibles por los hombres y mujeres que van a padecer sus consecuencias.

Y queda una última consideración que la dirección del PCE quiere hacer desde la serenidad, desde la tranquilidad y también desde la firmeza: el PCE constata que los contenidos más del Estado Social y Democrático de Derecho recogidos en nuestra Constitución ni están siendo desarrollados, ni se están cumpliendo y, lo que es peor, se están haciendo políticas económica y sociales propias del neoliberalismo y por tanto incompatibles con dicha Constitución.

El Consenso Constitucional, el Pacto Constitucional ha sido mantenido por el PCE con una ejemplaridad a todas luces demostrada. Los poderes económicos, fuerzas políticas, grupos sociales y colectivos enquistados en los aparatos de Estado con prácticas anticonstitucionales vienen vaciando de contenido el Estado Social y Democrático de Derecho. Si en mi intervención he leído el articulado que en la Constitución Española va desarrollando el citado Estado Social y Democrático de Derecho es para advertir que esa es la parte que tienen que cumplir los poderes públicos y quienes los sostienen. De no ser así, y ante la creciente degradación de la Democracia y de la Justicia Social, el PCE se considerará libre de consensos y denunciando el incumplimiento de los demás pondrá en la primera línea de su propuesta contenidos y fórmulas de Estado enraizados en nuestra teoría política, en nuestra historia y en algo muy importante: nuestra cultura y nuestros sentimientos.

¡Viva el Partido Comunista de España!