Mundo Obrero/Marzo 2012
De mes en mes
Los sucesos ocurridos durante las semanas pasadas en Valencia con la dura y desproporcionada respuesta de la policía nacional a las manifestaciones de protesta de un grupo de jóvenes estudiantes contra los recortes en Educación -por los que se había dejado a su colegio sin calefacción y tenían que acudir al mismo con mantas para protegerse del frío-, han puesto de manifiesto el tipo de sociedad al que nos dirigimos con el gobierno del PP.
Como si de una guerra se tratase, el jefe de la policía de Valencia se refería a los jóvenes como "el enemigo", lo que demuestra el concepto que el PP tiene de la ciudadanía que reclama sus más básicos derechos como es el no pasar frío en un colegio -me recuerda los tiempo del cara al sol y de la estufa que no calienta ni a Dios-. Hemos dado un paso más hacia la degradación del ciudadano: de ser consumidores, a ser el enemigo en cuanto se cuestiona alguna de sus decisiones.
Antes de que se apliquen los recortes más duros, que pueden venir después de las elecciones andaluzas y asturianas, el PP nos está situando en la "Doctrina del Shok", en el miedo a protestar. Es un aviso a navegantes realizado sobre niños que con una actuación desproporcionada, pero consciente ideológicamente, ha conseguido justo la reacción contraria, la denuncia de la brutalidad policial y de los recortes en masivas movilizaciones, otro aviso a navegantes.
La cuestión es si esa actuación es un error o una acto consciente, y por las palabras y la forma de decirlo es una acción consciente. Gobiernan los suyos y no hay por qué cortarse un pelo. "Nadie nos tose", parece que pensó este elemento. Pero en verdad ¿quien es el enemigo? ¿No es violencia acaso que existan más de 5 millones doscientos mil parados? ¿No es violencia que las familias pierdan su casas tras la pérdida del empleo y de los ingresos y tengan que dejar de pagar al banco? ¿No es violencia que en más de 1 millón quinientos mil hogares ninguno de sus miembros tenga ningún ingreso? ¿No es violencia que los servicios públicos básicos, incluso los consagrados por la constitución del 78, sean degradados y se recorte su prestación? ¿Acaso no es violencia el despido libre y sin derechos después de toda una vida trabajando? Entonces ¿Quién es el enemigo de la mayoría de la población?
Lo que estamos viviendo son los efectos de una narrativa construida a través de "los medios de producción y distribución masiva de comunicación y entretenimiento" que dice el profesor Vicente Romano. Una narrativa destinada a que la mayoría social acepte como inevitables la llamada austeridad, que no es tal; los recortes a los salarios y los derechos de los trabajadores y de la mayoría social en lo que podemos denominar "la gran impostura de la crisis".
La máxima del Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Hitler "una mentira mil veces repetida se convierte en realidad" parece que es la doctrina comunicacional de los medios de información del neoliberalismo, porque no es verdad que haya que hacer esta políticas de ajuste de caballo porque lo diga la Unión Europea. Vivimos en un momento en el que todo lo que percibamos, en principio, tenemos que ponerlo en cuestión. No hay verdades absolutas, no está escrita de tinta neoliberal la salida a esta crisis sistémica que afecta a totalidad de las relaciones sociales y humanas. Lo estamos viendo en Grecia que es el gran experimento para recortar derechos.
Es necesario responder a la gran ofensiva ideológica que está calando" en palabras de Noam Chomsky. Es necesario resistir un orden social injusto, regresivo e inhumano en el que la mayoría vive de supervivencia frente a una minoría insultantemente rica.
Lo dijo Warren Buffett, estamos en una guerra de clases y la vamos ganando nosotros (los ricos), pero esta guerra de clases en estos momentos es unidireccional, de ellos contra nosotros. Es una batalla cruenta de la que apenas se está enterando la población. La mayoría social, como dijo el profesor Vicenç Navarro en la presentación del libro Hay Alternativas -escrito con Alberto Garzón y Juan Torres- el pasado 23 de febrero, hay que dar información para que esta guerra de clases unilateral sea una guerra bilateral.
En España hay una enorme falta de pluralidad de medios. Al cierre de esta edición de MO hemos conocido que el periódico Público deja de estar en los quioscos. Es una mala noticia para los trabajadores y trabajadoras a los que mostramos muestro apoyo desde aquí, y aunque no siempre hemos coincidido en la línea editorial, es una mala noticia para la pluralidad de prensa.
La izquierda transformadora, Izquierda Unida y el PCE, tenemos un cometido importante, además de dar los argumentos para que los ciudadanos tengan los instrumentos para desmontar la gran impostura que se está produciendo con la crisis y de profundizar en la batalla de las ideas, en la lucha ideología y de clases, y ese cometido es afrontar el próximo periodo de ataques a la clase trabajadora y la mayoría social con la estrategia de resistencia que hemos aprobado, con las movilizaciones en respuesta a sus agresiones.
Una puerta a la otredad, para comentar la actualidad de otra manera, los que estando en constante evolución, no olvidan sus raices y siguen teniendo en cuenta a los clasicos.
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miércoles, marzo 28, 2012
De enemigos y mentiras
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viernes, febrero 03, 2012
De la indignación a la rebelión
Mundo Obrero/
febrero 2012
De mes en mes.
Al cierre de este número de Mundo Obrero están
reunidas en Davos las personas más influyentes del planeta -no es casual que
sean los representantes del mundo capitalista en crisis-, dicen que para
potenciar el crecimiento y para resolver los
problemas de la crisis. Y la pregunta es obligada: ¿los problemas de
quién? ¿acaso de las poblaciones de los países? No parece que ese sea su
interés, puesto que la vista sigue puesta en los mercados y en la solución de
la deuda que los gobiernos deben a los especuladores y los bancos, vamos los
llamados mercados, esos entes sin rostro ni entidad física que gobiernan las
economías del mundo en contra de los intereses de la humanidad.
Los
trabajadores y los ciudadanos no esperamos mucho de esta panda. En otras
cumbres ya nos han deslumbrado con grandes declaraciones de no menos grandes
objetivos que se han quedado en una mera declaración altisonante para la
galería. Así, desde el vamos a refundar el capitalismo de Sarkozy a las de
estos días de relanzar la economía y el crecimiento, han pasado millones de
parados, aumento de los pobres del mundo, millones de millones de euros
trasmutados hacia las arcas de especuladores y banqueros y este robo se realiza
con la complicidad de los gobiernos. Pues para los ciudadanos quisiéramos las
facilidades que el Banco Central Europeo da a la banca: esto es dinero al 1%
para que ésta compre deuda a los gobiernos al 3%. En estas condiciones los
hipotecados pueden renegociar sus hipotecas y evitar los desahucios, que según
la Plataforma de apoyo a los hipotecados se prevén en mas de 600.000 en los próximos
meses. Pero esto, junto al desempleo, es uno de los dramas sociales que los
neoliberales y social liberales no están dispuestos a solucionar, puesto que es
tocar la “sensibilidad” de sus amigos los banqueros.
Los datos del paro del año 2011, según la EPA,
demuestran lo erróneo de las políticas
neoliberales que siguen las recetas del FMI y de las propuesta de la patronal
retrograda y reaccionaria. 2011 se cerró con la cifra récord de 5.273.600
personas desempleadas. Durante 2011 se destruyeron más de 600.000 puestos de
trabajo, más del doble que en 2010. El paro alcanza el 22, 85%. Uno de cada cuatro puestos de trabajo destruidos
en el cuarto trimestre de 2011 en el sector público. La tasa de desempleo entre
los y las jóvenes de hasta 30 años se acerca al 50% (48,5%).
Se ha roto la barrera de los cinco millones de
parados/as, más de 1.500.000 hogares tienen todos sus miembros en desempleo y
sin ningún tipo de ingresos, los subsidios y prestaciones se agotan, la pobreza
y la miseria llega a las clases medias, en definitiva se agranda la brecha
social entre pobres y rico, además de abrirse otras nuevas entre las clases
sociales europeas y españolas. La movilizaciones de repulsa y en respuesta a
esta situación son aun incipientes, la rebeldía no debe de tardar de mostrarse
porque si no es así, el empobrecimiento de la humanidad llegará a limites
irresolubles.
Y siguen sin caer del burro. Los economistas y
las fuerzas sociales y políticas de izquierdas lo llevan diciendo hace mucho
tiempo: con recortes no se sale de la crisis, hay que ir a buscar el dinero
donde está, en las grandes fortunas, en los rendimientos del capital y en la
banca canalla y usurera. Esa banca que además de generar la crisis se está
convirtiendo en el mayor problema del siglo XXI para el futuro de la humanidad.
Europa debate su futuro, los cambios propuestos
en los tratados no tienen el objetivo de facilitar la vida a los ciudadanos de
la Unión, sino cómo mantener un euro moribundo y una política económica
fracasada y que no da respuesta a las necesidades de las poblaciones como son
el empleo, la vivienda, la protección social y unas condiciones de vida dignas.
Más bien parece la gestión de un gran consejo de administración de una
Europa-empresa, o en el peor de los casos un banco.
Pero lo peor es que la mayoría de las poblaciones
han asumido esta farsa de la solución a la crisis, de la necesidad de los
sacrificios que siempre los hacemos los mismos: la clase trabajadora y la
mayoría social, mientras las clases pudiente se van de rositas -en España
gobierne el PP o el PSOE- y no se les aplica de forma corresponsable con el
mismo esfuerzo que se les pide al resto de la sociedad.
El cierre de este número se ha presentado movido
y tanto el tema de la cumbre de Davos, los datos de desempleo como el acuerdo
de la patronal y los sindicatos sobre los salarios y la negociación colectiva
los abordaremos con más profundidad en el próximo número. En todo caso
avanzamos alguna opinión sobre el acuerdo patronal-sindicatos: el recorte de
los salarios no es una solución que vaya a mejorar nuestra economía, puesto que
va en sentido contrario de generar un revulsivo al consumo y por tanto al
empleo, en todo caso, un alivio para la patronal para mantener su nivel de
beneficios.
Nos hemos indignado, hemos visto que con
indignarse no basta, hay que rebelarse puesto que es la primera toma de
conciencia del compromiso con el cambio. Pero no basta, esta situación necesita
un giro o revolución (ah bonita palabra, debe pasar de ser el nombre de una
hipoteca a un estado de animo de la sociedad frente al capitalismo). El
diccionario de la RAE dice que revolución es: Acción y efecto de revolver o revolverse.
Cambio violento en las
instituciones políticas, económicas o sociales de una nación. Inquietud, alboroto,
sedición. Cambio rápido y profundo en cualquier cosa. Todas estas afecciones tienen
vigencia en el estado de ánimo en el que se encuentra la clase trabajadora que
no aguanta mucho más y a la que hay que encontrar el camino de salida, y ese no
puede estar dirigido por los actuales gestores de la crisis. La explosión
social -cuando se dé- no puede ser favorable al fascismo, debemos evitarlo y
para ello los comunistas y la izquierda tenemos que resituarnos en tiempo real,
en la nueva realidad que nos reclama la mayoría social. Hay que repensar los
discursos y las propuestas en el contexto de la profundidad de la crisis y de
la incompetencia de los gobiernos, mirar a Europa a los ojos y decirle: así no.
Una de las
cuestiones a abordar debe ser la importancia que adquiere la información y la
comunicación. Esa batalla también la van ganado la iglesia y la derecha
política y económica, así que es para nosotros una prioridad si queremos
inclinar la actual situación de la lucha de clases.
El PCE se
ha puesto manos a la obra, ha convocado una conferencia política para el mes de
junio de este año. Vamos a actualizar nuestro compromiso con la clase
trabajadora para plantear la batalla ideológica y política al neoliberalismo en
la actual lucha de clases.
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